04-08-2025, 08:33 AM
Llenó nuevamente sus pulmones del humo de las hierbas exóticas, mientras asentía con calma, aquí no se hacía especialmente un buen té y que le ofrecieran uno hecho de manera ritual era toda una suerte que no podía desaprovechar en lo más mínimo, exhaló el humo hacia arriba para no molestar sobretodo a silencio, que no se merecía que le estuvieran echando humo a la cara.
Entonces escuchó la respuesta de Zhang sobre lo que para él era el comercio, desde luego era una respuesta de alguien que poseía el control de su mente y que viajaba sin la necesidad de requerir grandes cosas, sus palabras hablaban más por lo que callaba que por aquello que decía y eso lo hacía un burro interesante, aquel tic ya se había vuelto algo natural en la conversación para él.
Cómo no, tú respuesta es sabía a la par que divertida caohohoho rió desde el abdomen con sinceridad mientras notaba el efecto del humo relajar su cuerpo, usó una pequeña piedra para apagar su pipa y guardarla, mientras miraba con esmero el ritual que su equino amigo estaba haciendo con el té, por unos instantes se sentía como en casa, paseando por la aldea y siendo invitado a té por los aldeanos, no pudo evitar esbozar una sonrisa tierna.
Entonces como un jugador deportivo devolvió la pregunta, en el fondo Zhang también estaba analizando al chico a su manera, aquello era una feroz batalla de mente, hecha en la calma , forjada en los silencios. Para mí sanar es romper el yo, desgranar una parte de tu ser y dejar el ego a un lado, aquel que de corazón anhela el alivio del dolor ajeno ha roto su ego y transcendido en cierta manera, o quizás solo sea reconocer plantas y darles un valor... Eso podría pensar otros. Se frotó el mentón mientras miraba hacia arriba pensativo, no sabía si era la respuesta más acertada, la codicia en el mundo alcanzaba a todas las profesiones un verdadero sanador debía ser así, alguien que ya no pensaba en sí, si no en los demás y para ello había que romper el yo, el ego.
Entonces escuchó la respuesta de Zhang sobre lo que para él era el comercio, desde luego era una respuesta de alguien que poseía el control de su mente y que viajaba sin la necesidad de requerir grandes cosas, sus palabras hablaban más por lo que callaba que por aquello que decía y eso lo hacía un burro interesante, aquel tic ya se había vuelto algo natural en la conversación para él.
Cómo no, tú respuesta es sabía a la par que divertida caohohoho rió desde el abdomen con sinceridad mientras notaba el efecto del humo relajar su cuerpo, usó una pequeña piedra para apagar su pipa y guardarla, mientras miraba con esmero el ritual que su equino amigo estaba haciendo con el té, por unos instantes se sentía como en casa, paseando por la aldea y siendo invitado a té por los aldeanos, no pudo evitar esbozar una sonrisa tierna.
Entonces como un jugador deportivo devolvió la pregunta, en el fondo Zhang también estaba analizando al chico a su manera, aquello era una feroz batalla de mente, hecha en la calma , forjada en los silencios. Para mí sanar es romper el yo, desgranar una parte de tu ser y dejar el ego a un lado, aquel que de corazón anhela el alivio del dolor ajeno ha roto su ego y transcendido en cierta manera, o quizás solo sea reconocer plantas y darles un valor... Eso podría pensar otros. Se frotó el mentón mientras miraba hacia arriba pensativo, no sabía si era la respuesta más acertada, la codicia en el mundo alcanzaba a todas las profesiones un verdadero sanador debía ser así, alguien que ya no pensaba en sí, si no en los demás y para ello había que romper el yo, el ego.
