05-08-2025, 04:18 PM
La broma, al parecer, no le había salido al albino como quería. A pesar de eso, quedó satisfecho con el resultado, ya que el lobo había usado su "voz encantadora" para asustar al sujeto del restaurante. Eso dejaba claro que algo de iniciativa tenía. Sin embargo, su rival resultó ser una especie de cobarde, ya que esa voz no debería amedrentar. Como un buen dramático, el albino, con las manos guardadas en los bolsillos, negó levemente con la cabeza.
—Es difícil que fuera yo. Mira, mis manos están guardadas y no soy tan rápido como un mink para esconderlas sin que te dieras cuenta.
Con su mejor cara, o sonrisa, debería decir, se alzó de hombros. Después de todo, Zack era un buen mentiroso: un noble aprende a aparentar cosas, incluso a exagerar si es necesario. Pero ese no era el caso. No quería que el lobo se molestara, solo que peleara un poco para divertirse y conocer más sobre las habilidades de aquel sujeto que, prácticamente, se estaba ofreciendo a acompañarlo. El Gremory quería reunir un grupo de seres excepcionales para poder patearle el trasero a los malditos enemigos de la familia, pero cada cosa a su momento. Ahora mismo, tenía delante a un tipo malhumorado que parecía indeciso sobre a cuál de los dos atacar.
El albino, por un momento, decidió ignorarlo y caminar por el lugar mirando las mesas y los detalles que había, como las botellas de distintos alcoholes en la parte de atrás. Señaló una de ellas.
—Interesante, se nota que tienes buen gusto. Abren de noche; sería interesante venir a tomar unos tragos con ustedes...
Diría con una leve sonrisa, esperando que el lobo terminara todo su trabajo para poder seguir con el siguiente punto. Miró por la ventana, buscando conocer más del pueblo. Cuando el lobo terminó, preguntó
—¿Qué hay de interesante en esta isla?
—Es difícil que fuera yo. Mira, mis manos están guardadas y no soy tan rápido como un mink para esconderlas sin que te dieras cuenta.
Con su mejor cara, o sonrisa, debería decir, se alzó de hombros. Después de todo, Zack era un buen mentiroso: un noble aprende a aparentar cosas, incluso a exagerar si es necesario. Pero ese no era el caso. No quería que el lobo se molestara, solo que peleara un poco para divertirse y conocer más sobre las habilidades de aquel sujeto que, prácticamente, se estaba ofreciendo a acompañarlo. El Gremory quería reunir un grupo de seres excepcionales para poder patearle el trasero a los malditos enemigos de la familia, pero cada cosa a su momento. Ahora mismo, tenía delante a un tipo malhumorado que parecía indeciso sobre a cuál de los dos atacar.
El albino, por un momento, decidió ignorarlo y caminar por el lugar mirando las mesas y los detalles que había, como las botellas de distintos alcoholes en la parte de atrás. Señaló una de ellas.
—Interesante, se nota que tienes buen gusto. Abren de noche; sería interesante venir a tomar unos tragos con ustedes...
Diría con una leve sonrisa, esperando que el lobo terminara todo su trabajo para poder seguir con el siguiente punto. Miró por la ventana, buscando conocer más del pueblo. Cuando el lobo terminó, preguntó
—¿Qué hay de interesante en esta isla?
