08-08-2025, 04:37 PM
Algo se quebró en su mente al ver más de cerca al individuo, ya había conocido a la raza mink pero este era diferente, más anfibio, el mundo desde luego ocultaba sorpresas que no paraban de fascinar a Cao , el cual se inclinó ligeramente ante él hombre pez que tenía delante, y tras ello volvió a incorporarse atento a tus palabras.
Mi nombre es Cao Guojiu...la profundidad de la frase que acababa de decir podía explicar más de él que cualquier silencio, era asombroso pero hablaba de una historia con la madera que solo alguien que la ha trabajado puede entender, el respeto por la arquitectura y el entorno algo que para Cao no era más que una quimera difusa que nunca había tenido en cuenta. Suelo meditar sobre muchos aspectos de la vida pero nunca había visto tal respeto por la esencia e historia de un constructo. Volvió a mirar nuevamente la iglesia, ahora con otros ojos atisbando con respeto como las mejoras respetaban la fachada del edificio y no la alteraba como una nueva iglesia, era como si hubiese cogido un cacho de historia al que le faltaban partes y lo hubiera completado.
¿Puedo saber tú nombre? , has logrado que algo que un mi universo personal pasaba desapercibido, se iluminase con fuerza, ese tipo de conocimiento es liberador, posees una sabiduría muy interesante. Los chicos le rodeaban algunos olían sus ropas por qué el aroma de Cao siempre era dulce y olía a melocotón, el pastor desde el marco de la puerta saludaba a Cao y este le devolvió con humildad el saludo, su dorado iris volvió a clavarse en el chico del cascarón en la cabeza esperando con interés su posible respuesta y analizando el tono de su voz, parecía ser alguien tímido que se escondía de algo, quizás tambien necesitaba romper sus cadenas y volverse más libre .
Mi nombre es Cao Guojiu...la profundidad de la frase que acababa de decir podía explicar más de él que cualquier silencio, era asombroso pero hablaba de una historia con la madera que solo alguien que la ha trabajado puede entender, el respeto por la arquitectura y el entorno algo que para Cao no era más que una quimera difusa que nunca había tenido en cuenta. Suelo meditar sobre muchos aspectos de la vida pero nunca había visto tal respeto por la esencia e historia de un constructo. Volvió a mirar nuevamente la iglesia, ahora con otros ojos atisbando con respeto como las mejoras respetaban la fachada del edificio y no la alteraba como una nueva iglesia, era como si hubiese cogido un cacho de historia al que le faltaban partes y lo hubiera completado.
¿Puedo saber tú nombre? , has logrado que algo que un mi universo personal pasaba desapercibido, se iluminase con fuerza, ese tipo de conocimiento es liberador, posees una sabiduría muy interesante. Los chicos le rodeaban algunos olían sus ropas por qué el aroma de Cao siempre era dulce y olía a melocotón, el pastor desde el marco de la puerta saludaba a Cao y este le devolvió con humildad el saludo, su dorado iris volvió a clavarse en el chico del cascarón en la cabeza esperando con interés su posible respuesta y analizando el tono de su voz, parecía ser alguien tímido que se escondía de algo, quizás tambien necesitaba romper sus cadenas y volverse más libre .
