08-08-2025, 09:58 PM
Mi haki de observación estaba expandido cuarenta metros en todas direcciones, gracias a eso pude sentir las emociones de algunos habitantes frente a nuestra llegada. La mayoria de las auras que percibía eran auras llenas de tristeza, preocupaciones, frustración, duelo, ira. Mi corazón se arrugó ante esa cascada de emociones negativas. Estoy convencido que la voluntad del Señor es proteger y liberar a este pueblo. Gracias a Dios ahora era capaz de percibir a cada ser vivo, sus emociones y su potencial. Una bendición de Dios que me acostumbre a usar el 100% del tiempo.
Mientras estuviera cerca de Kisuke, Bambú y Oxxy sería fácil ubicarme. Esos tres tenían unas auras poderosas, eran un trio de temer. Yo, por el contrario, a pesar de mi tamaño, estaba muy por detrás de ellos. Era una piedra en el zapato del tamaño de un edificio. Pero confio en que Dios me llevara por caminos en los que pueda ser de utilidad.
Kisuke es un líder con una gran sabiduria. Mi confianza en él era casi tan grande como mi fe hacia Dios. Confiaba en su plan y en sus ordenes, por lo que no tengo problemas en seguirlas al pie de la letra. Me encargaré de proteger a los demás.
La mision inicial era actuar como cientificos por lo que tuvieron que confeccionar un traje de laboratorio a mi medida, me maquillaron para crearme cicatrices falsas y ocultar las reales, y además me pidieron cambiar de nombre. Ahora me llamaria:
No habia pasado mucho tiempo desde que desembarcamos en la isla cuando un aura desconocida llena de diversas emociones, hizo contacto con el aura de Kisuke. Luego de acercarse, pareció alejarse de nosotros rápidamente. Oxxy se subió sobre mi, e intento darme indicaciones.
— Kukukuku. No te preocupes querido amigo. Dios se encargará de iluminarnos el camino. Amen —dije con voz amable a Oxxy—. No puedo saber hacia qué dirección quieres que vaya. Supongo que lo mejor es seguir la presencia de nuestros compañeros.
La personalidad de Oxxy habia vuelto a cambiar. Ya me habia acostumbrado a eso, pero era algo que seguia llamandome la atencion. No era solo su forma de hablar o de dirigirse a los demas. Su aura tambien cambiaba de vez en cuando. Pero no es momento para hablar de eso.
Intenté seguir la presencia de los dos mas fuertes del grupo. Eso probablemente me llevaría al callejon del que hablaba Oxxy. Las auras de las personas que nos rodeaban parecían alejarse conforme yo caminaba. Quiza era el primer gigante que ellos veian.
— Gehena —dije al llegar al callejon, recordando el nombre de aquel valle que tanto mencionaban los ancianos de Korossasu. Un valle de pobreza, basura y mortandad. Asi era como percibia a esta ciudad tan triste.
Mis pies chapoteaban en el callejon lleno de barro mientras esperaba recibir más órdenes o indicaciones de alguno de mis compañeros. Me quede atento a cualquie cosa extraña que pudiera escuchar. E hice un sondeo con mi haki tratando de ver si dentro de los 40 metros de mi haki habían auras poderosas o por lo menos auras de las que deberíamos preocuparnos.
Mientras estuviera cerca de Kisuke, Bambú y Oxxy sería fácil ubicarme. Esos tres tenían unas auras poderosas, eran un trio de temer. Yo, por el contrario, a pesar de mi tamaño, estaba muy por detrás de ellos. Era una piedra en el zapato del tamaño de un edificio. Pero confio en que Dios me llevara por caminos en los que pueda ser de utilidad.
Kisuke es un líder con una gran sabiduria. Mi confianza en él era casi tan grande como mi fe hacia Dios. Confiaba en su plan y en sus ordenes, por lo que no tengo problemas en seguirlas al pie de la letra. Me encargaré de proteger a los demás.
La mision inicial era actuar como cientificos por lo que tuvieron que confeccionar un traje de laboratorio a mi medida, me maquillaron para crearme cicatrices falsas y ocultar las reales, y además me pidieron cambiar de nombre. Ahora me llamaria:
Dr. Magnus Aas
Científico
DR. MAGNUS AAS
No habia pasado mucho tiempo desde que desembarcamos en la isla cuando un aura desconocida llena de diversas emociones, hizo contacto con el aura de Kisuke. Luego de acercarse, pareció alejarse de nosotros rápidamente. Oxxy se subió sobre mi, e intento darme indicaciones.
— Kukukuku. No te preocupes querido amigo. Dios se encargará de iluminarnos el camino. Amen —dije con voz amable a Oxxy—. No puedo saber hacia qué dirección quieres que vaya. Supongo que lo mejor es seguir la presencia de nuestros compañeros.
La personalidad de Oxxy habia vuelto a cambiar. Ya me habia acostumbrado a eso, pero era algo que seguia llamandome la atencion. No era solo su forma de hablar o de dirigirse a los demas. Su aura tambien cambiaba de vez en cuando. Pero no es momento para hablar de eso.
Intenté seguir la presencia de los dos mas fuertes del grupo. Eso probablemente me llevaría al callejon del que hablaba Oxxy. Las auras de las personas que nos rodeaban parecían alejarse conforme yo caminaba. Quiza era el primer gigante que ellos veian.
— Gehena —dije al llegar al callejon, recordando el nombre de aquel valle que tanto mencionaban los ancianos de Korossasu. Un valle de pobreza, basura y mortandad. Asi era como percibia a esta ciudad tan triste.
Mis pies chapoteaban en el callejon lleno de barro mientras esperaba recibir más órdenes o indicaciones de alguno de mis compañeros. Me quede atento a cualquie cosa extraña que pudiera escuchar. E hice un sondeo con mi haki tratando de ver si dentro de los 40 metros de mi haki habían auras poderosas o por lo menos auras de las que deberíamos preocuparnos.
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![[Imagen: wcKLYN3.png]](https://i.imgur.com/wcKLYN3.png)