11-08-2025, 12:16 AM
El joven parecía una sombra viva el silencio que emitía su ser era cortante, y sin embargo luego de mantenerse observador soltó aquella frase tremendamente profunda, de golpe, seguido para luego volver al silencio absoluto, aquella reacción no pudo evitar provocar una profunda carcajada a Cao
¡¡¡Caohohoho!!! Debo admitir que no me esperaba ese brote de pasión, pero bueno quizás es normal en alguien que trabaja la madera con tal dedicación le extendió la mano para hacer un saludo formal, lo cierto es que su visita no era más que para comprobar que todo estuviera bien y a simple vista pudo observar que las cosas iban mejor que nunca quizás su presencia no era tan necesaria y sin embargo algo le decía que deja averiguar más de ese pequeño muchacho.
Debes ser un extranjero como yo ¿Que te ha llevado a pasar tus días por aquí? Sé que el viejo Torphen es un amor de persona pero imagino conociendolo que te ofreció comida y alojamiento.
Los niños rodearon durante un momento a Cao por una sencilla razón, Cao siempre le traía unos pequeños caramelos que se vendían en la ciudad y esperaban la llegada de él con cierta ansiedad, Cao metió su diestra en una de sus mangas y lanzó un montón de caramelos al aire.
Caohohoho, hoy traigo un montón tras realizar aquellos los niños comenzaron a buscar los caramelos, era como un juego, como una cabalgata , lo hacía usualmente para hablar con el cura mientras ellos se entretenían, se movió a un lado dejando paso a los críos y miró nuevamente a Li.
Disculpa es que siempre les traigo algunos dulces, como iba diciendo eres extranjero como yo ¿Que te ha llevado a estar en estás tierras? Y sobretodo
... ¿Te gusta el té? Diría levantando una ceja con tranquilidad y curiosidad mientras sus ojos mejorados analizaban con tranquilidad la figura del chico que parecía tener ciertos humedad natural en su piel y por un segundo cerca de su cuello le pareció ver algo similar a branquias, claramente era un hombre pez, eso lo confirmaba
¡¡¡Caohohoho!!! Debo admitir que no me esperaba ese brote de pasión, pero bueno quizás es normal en alguien que trabaja la madera con tal dedicación le extendió la mano para hacer un saludo formal, lo cierto es que su visita no era más que para comprobar que todo estuviera bien y a simple vista pudo observar que las cosas iban mejor que nunca quizás su presencia no era tan necesaria y sin embargo algo le decía que deja averiguar más de ese pequeño muchacho.
Debes ser un extranjero como yo ¿Que te ha llevado a pasar tus días por aquí? Sé que el viejo Torphen es un amor de persona pero imagino conociendolo que te ofreció comida y alojamiento.
Los niños rodearon durante un momento a Cao por una sencilla razón, Cao siempre le traía unos pequeños caramelos que se vendían en la ciudad y esperaban la llegada de él con cierta ansiedad, Cao metió su diestra en una de sus mangas y lanzó un montón de caramelos al aire.
Caohohoho, hoy traigo un montón tras realizar aquellos los niños comenzaron a buscar los caramelos, era como un juego, como una cabalgata , lo hacía usualmente para hablar con el cura mientras ellos se entretenían, se movió a un lado dejando paso a los críos y miró nuevamente a Li.
Disculpa es que siempre les traigo algunos dulces, como iba diciendo eres extranjero como yo ¿Que te ha llevado a estar en estás tierras? Y sobretodo
... ¿Te gusta el té? Diría levantando una ceja con tranquilidad y curiosidad mientras sus ojos mejorados analizaban con tranquilidad la figura del chico que parecía tener ciertos humedad natural en su piel y por un segundo cerca de su cuello le pareció ver algo similar a branquias, claramente era un hombre pez, eso lo confirmaba
