Auto T5 - Prepararse siempre es mejor.
#1
Nuestra estadía en la isla estaba haciéndose larga, yo ya me sentía preparado para la batalla (o al menos eso creo), no habia parado de entrenar ni un minuto, pero el jefe segui dandole largas al asalto. Sin embargo, creo que no era por miedo, porque el demonio del humo no siente miedo o al menos eso dice él. Seguramente estaba pensando en algun plan rocambolesco para asaltar la isla o estaba jugando a las cartas con Korg, cualquiera de las 2 era valida.
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Para matar un poco el tiempo decidi transformarme y comencé a volar por la isla, intentando memorizar sus lugares, sus puntos flacos o débiles. Yo sinceramente no sé cómo íbamos a tomar la isla, esta mierda estaba llena de demasiada escoria, una mucho peor que yo, pero esa no era mi tarea, la tarea de realizar un plan para el asalto recaía en el capitan, tal vez en el doctor y Korg… estamos al horno pense, aunque ya fue… le tengo fe a mis compañero ¿Qué puede salir mal?... morirnos y no cumpliría mi deseo ser el mejor espadachín del mundo, pero tal vez podria encontrarme con Gaeru, con mi padre y mi madre. sacudí mi cabeza y aleje ese pensamiento de mi cabeza, ¿Cómo mierda estaba pensando en morirme?, no podia, al menos no por ahora.
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Decidi aterrizar en un tejado elevado y destransformarme, me ajuste la máscara, cuando me asome vi que a mi derecha habia un pequeño callejón, bastante oscuro, asi que me deje caer del techo al callejón, en ese momento fui abordado por no menos de 2 docenas de niños, estos me saltaron encima como pirañas, me tomaron por sorpresa no lo iba a dejar, pero era comico, estos chicos estaban intentando robarme, me reí con una carcajada larga y de un movimiento simple, me los sacudí a todos, esto cayeron de bruces sobre el piso y con una velocidad increible, cada uno de los 24 bellacos sacaron un cuchillo, no pude evitar sonreír, les mire la cara a cada 1, tenían edades entre los 8 y 14 años, todos parecían estar bien alimentados y a pesar de todo se veían fuertes, yo alce las manos y les dije. – Hey, esa no es la manera de recibir a la gente, al menos no a alguien que en ningún momento les ha hecho daño, aunque podria, pero tranquilos, no les hare nada, ¿los puedo ayudar en algo?. Estos me miraron extrañados, ninguno bajo su cuchillo, los 24 seguían apuntándome, suspire, active mi haki de observación y detecte el miedo de todos, pero habia otra presencia, una que no estaba aglomerada con los 24 bellacos, el aura del 25 era distinta, se veía fuerte o al menos si la comparábamos con la de los otros 24, pero era un aura degastada, como golpeada, tal vez enferma, fruncí el señor y hablando claro les dije. – Chicos, no les voy a hacer daño y tú, el que está detrás de todos, déjate ver, se que estas allí, vamos, en serio no les hare daño. Los 24 bellacos se miraron asombrados unos a otros, empezaron a balbucear, mi haki detecto como se les acrecentaba el miedo, la desconfianza tambien nacía en ellos, eso escuche a alguien toser y luego una voz fuerte, que decia. – Vaya…. Eres el primero que logra verme, vengan chicos ayúdenme, quiero verle la cara. Automáticamente al terminas esas palabras, 4 de los chicos bajaron sus cuchillos y se fueron a la parte de atrás del monton, escuche como arrastraban algo, era una especie de silla de ruedas hecha con basura y sentado en ella habia un chico, de no más de 18 años, le faltaba un brazo, el izquierdo para ser exacto, las 2 piernas y la mitad del lado izquierdo de la cara, a diferencia de los otros, se le veía flaco, como mal nutrido y cansado, era un milagro que pudiera mantener su único ojo abierto.
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Mucho gusto… mi nombre es.. COF COF COF, Ayrton, un placer, ¿Cómo te llamas tu? Mantuve la calma, verlo en ese estado me toco el corazón, sonreí y le dije. Hola Yatirton, mi nombre es Quetzalli Jr, más conocido como el Águila de Oro y Plata, cantante y bueno…pirata, Un placer.. ¿puedo preguntar que paso? Y ¿Quiénes son ustedes?. Uno de los otros chicos me dijo. – Ayrton esta muy débil, no puede hablar mucho. En ese momento Yatirton, hizo una seña y el chico se cayó, este dijo. – Un placer Quetzalli Jr, que comico que un pirata se interese por nosotros, si quieres te puedo contar quienes somos y que sucedió conmigo, pero eso tiene un precio, como veras, mantener 24 bocas es dificil, ¿Qué dices? ¿Tenemos un trato?. – Este tipo no era de esta isla, la manera de hablar, la voz, la elegancia aun estaba en su ser a pesar de su estado actual, la curiosidad me gano y le conteste. – Vale Yatirtton, tenemos un trato, les daré una mano, mi curiosidad es my grande y algo de dinero tengo, ¿Charlamos aquí?. Al terminas mi frase, los otros 20 bajaron sus cuchillos y me abrieron el camino, los mismos 4 que habían traído a Yatirtton, me hicieron señas con la cabeza y yo los segui, sin embargo, con un gesto les dije que yo llevaría a el chico, estos miraron a su jefe, pero el asintió como pudo y yo me acerque, levante la silla, sin mayor esfuerzo, mi haki detecto la sorpresa de los otros 24, salvo la de Yatirtton. Sus amigos me guiaron por los callejones, luego de caminar unos 5 minutos, llegamos a una alcantarilla, los 24 bellacos bajaron y yo baje sin problemas aun con la “silla” de Yatirtton al hombro, una vez en las alcantarillas, seguimos caminando otros 10 minutos y llegamos a lo que entendi era la casa de esos 25 chicos, uno de los chicos me hizo señas para que dejara a Yatirtton en una esquina, lo hice con sumo cuidado, este sonrió y me ofrecio un asiento andrajoso a su lado, yo asentí y tome asiento a su lado, este espero un segundo y comenzó a hablar. Primero, quiero darte las gracias por traerme hasta acá de una manera tan delicada, ahora entiendo que tenemos un trato, ¿Correcto?. – Le miré tranquilo, mi haki me decia que confiaba en mí, yo sonreí, meti mi mano en el bolsillo y saque una bolsita con dinero, se la deje en su silla, las 24 de las 25 almas afectadas por mi haki, se sobresaltaron, pero no asi la de Yatirtton, al dejar la bolsa en su silla le dije. – Soy un hombre de palabra, toma esto como pago inicial, dependiendo de tu historia les daré más, pero quiero saberlo todo amigo y no me mientras, porque si lo haces lo sabre. Mi interlocutor sonrió tomo el dinero con su único brazo y se lo entrego a uno de los chicos, suspiro y comenzó a hablar.
– Eres generoso, seguramente el dinero no te falta, pero eso para despues, te contare mi historia, desde el principio y tranquilo, yo no tengo por costumbre mentir, mis hermanos no saben todo lo que te contare, asi que les pido por favor acérquense. Al decir esto los chicos se acercaron y quedamos todos lo suficientemente juntos, pero sin estorbarnos para escuchar a Yatirtton, quien prosiguió. – Yo nací hace unos 18 años en una isla ubicada en el East Blue, soy… perdon... fui el hijo de un Marine medianamente importante o al menos eso decia mi padre, como veras y asumo que intuyes mi querido Quetzalli Jr, crecí rodeado de lujos, fui a una buena escuela, tuve excelentes profesores, fui un niño amado, un poco mimado, pero siempre fui un buen chico.. Cof cof cof, veras un dia cuando tenia alrededor de 15 o 14 años, ya no lo recuerdo, mi padre decidió que era hora de empezar a aprender sobre la Marina, su sagrada institución, mi padre conmigo siempre habia sido receptivo, nunca me maltrato, pero si sentía que por culpa de mi madre era un poco “blando” pues yo disfrutaba mucho más la medicina, que la guerra y el pretendía cambiar eso, me quiso demostrar que en la marina tambien habia médicos y que estos eran super importantes. Asi pues empece a ir con el a la base donde se acuartelaba, a aprender de los grumetes, si hay algo que mi madre le prohibió a mi padre fue que me alistara a tan corta edad, sin embargo, yo parecía un grumete más, pues hacia todas las tareas que estos desarrollaban sin formar parte… entiendo que es un privilegio del cargo, ya sinceramente no importa. En ese momento Yatirtton hizo una pausa, volvio a toser y uno de los chicos le acerco agua, este respiro entrecortadamente, suspiro, cerro los ojos y prosiguió con aquel mismo tono amable y educado. – Durante una de mis visitas al cuartel, entendi que algo se estaba fraguando, una especie de operación….pues mi padre iba y venía de un lado para otro, no paraba de recibir llamadas, de enviar cartas….. de tener reuniones interminables, esto duro aproximadamente 1 mes. Una noche durante la cena, papá le dijo a mi madre, que tenía que ausentarse, pues habia una operación muy grande que estaba a punto de ponerse en marcha y él era parte fundamental de la misma, pero la cosa no termino allí, mi padre le dijo a mi madre que habia decidido que yo lo acompañara, mi pobre madre se opuso, pero mi padre tuvo la última palabra y al final ella sin mucho esfuerzo tuvo que ceder. Boris, un poco más de agua por favor. – El chico llamado Ñoqui se acercó con un vaso de agua se lo acerco a los labios, Yatirtton volvio a toser y siguido. – Gracias... Bueno, el tema es que con mis dulces 16 años cumplidos, me embarque junto con mi padre un navío de la marina, de esos poderosos y gigantes, capaces de mover miles y miles de tropas, pasamos por varios sitios, ya no los recuerdo, pero sé que, pasado 1 mes de navegación, llegamos al nuevo mundo. La operación de mi padre consistía en asaltar una isla, capturarla, sostener el asedio y luego recibiría apoyo por parte de sus compañeros de la marina… Al principio la operación fue a pedir de boca, las tropas comandadas por mi padre asaltaron la isla, la batalla fue dura, pero lograron capturarla, sin embargo, las fuerzas enemigas estaban al tanto de esta maniobra y los refuerzos estaban en camino, esto era sospechoso, pues según mi padre, lograron interceptar las comunicaciones, antes del asalto y los informes decían que nadie se habia comunicado desde la isla hacia el exterior. 
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En ese momento, Yatirtton cerro los ojos y una lagrima cayo por el único ojo que le quedaba, suspiro y prosiguió. – Los refuerzos enemigos llegaron, pasada 1 semana, se suponía que la marina enviaría más ayuda a los 3 dias de la captura, pero esa ayuda nunca llego, los piratas atacaron con furia, sin clemencia, sin prisioneros, las tropas de mi padre rogaban a la marina por asistencia, sin embargo no habia respuesta, nos dejaron solos, con papá y unos cuantos hombres logramos subir al barco y empezar la huida, pero no, los piratas nos persiguieron, tenían barcos de distintos tamaños, bergantines muy rápidos, galeones potentes, nos dieron con todo,  el barco no soporto el daño, lo abordaron, mataron a todo lo que pudieron, yo corri con suerte, una de las explosiones golpeo me hizo salir volando y cai al más, lo ultimo que logre ver fue el barco en llamas y me desmaye. Yatirtton hizo silencio un momento, le acercaron más agua, yo no tuve que mirar a nadie a la cara, mi haki de observación me hacia saber que todos en la sala estaban tristes, salvo el chico, en el sentía dolor y desesperación, luego de un momento retomo la charla. – Lo siguiente que recuerdo fue a Boris, este me tomo de la playa a la que llegue, mal herido y casi muerto y estos chicos, mis hermanos… hicieron todo lo que estuvo a su alcance para ayudarme, para permitirme….vivir. Con el pasar del tiempo ellos me aceptaron como su líder, yo no me quedo con casi nada, todo lo dedico a los demas, por eso mi estado, es mi manera de retribuirles tanta ayuda. Dicho esto, sonrió, pero no con pesar, sino con gratitud y lo confirme gracias al haki, Yatirtton me miro y me dijo.
– Bueno mi querido Quetzalli,  ¿Crees que te he mentido? Lo mire fijamente, mis ojos azules se encontraron con el suyo, marrón y a pesar de su estado de salud no estaba apagado, sino todo lo contrario, era un ojo con un deseo increible de seguir viviendo y Yatirtton habia quedado asi por culpa de aquellos que su padre juro seguir y servir, la marina.. Sonreí y negando con la cabeza le dije. – Se que no me mentiste, gracias por compartir esta historia conmigo, te pido por favor dejarme decirte unas palabras. El chico asintió y sonrió complacido por haberle creído. – Les daré un poco más de dinero, pero es hora de que se vayan de acá, tan pronto como tu salud te lo permita, pero con esto. Meti la mano en un bolsillo y saque otra bolsa repleta de dinero y se la deje en las piernas, bueno en sus muslos y proseguí. – podrán comprar un barco a algun pirata borracho de esta isla y seguro tambien podrán comprar provisiones, les repito no les conviene estar acá, crean en mí, asi como les dije que no les haría daño, esto tambien es verdad, fue un placer chicos y gracias por tu tiempo Yatirtton. Le pediré a mi deidad, la Santa Muerte, que aun no venga por ti, siento que todavia tienes mucho que dar, espero verte en algun otro momento…. Adios.
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Dicho esto, me fui, los 24 bellacos me vieron salir en silencio, volvi a tomar el camino de regreso, pensando en este chico, no pude evitar recordar a Gaeru y una lagrima recorrió mi ojo, sin embargo, me la limpie, salte de la alcantarilla a la calle, puse la tapa de la alcantarilla en su lugar y mire hacia los lados, no habia nadie, no hacia falta mirar el haki estaba activo.
Ya en la calle, volvi a realizar un salto, esta vez de 32 metros y en un movimiento espectacular, me transforme en mi forma completa y con un fuerte aleteo quede suspendido en el aire. Alce el vuelo y mientras me encontraba alli rodeado por las nubes, pense en lo que se nos venia y que debía estar totalmente preparado y me acorde del cacharro de mierda que me habia dejado mi santo padre, la única cosa que no me habia sido útil.
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Asi que como cual centella blanca, volvi al Niebla de Guerra, ese barco blanco con sus velas moradas moradas como solía decir el capitan, aterrice en la cubierta, me des transforme y entre a mi cuarto, busque en mi mochila y saque el dial, lo mire un poco decepcionado, la única vez que habia intentando usarlo, no sirvió de nada, pero dejando eso de lado, lo tome fuerte con mi mano derecha, volvi a la cubierta, me transforme en mi versión hibrida y Sali al vuelo otra vez.
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Llegue al acantilado donde habia enterrado la carta para Gaeru, ese sitio se habia convertido en mi lugar favorito de toda esta isla, tome le cacharro, lo sacudí y me lo lleve al odio, nada, tengo que cargarlo o al menos eso me dijo mi intuición, me des transforme, lance el dial, flexione las piernas y sale a su encuentro al grito de –
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¡KIRYU KIRIKUGI!
Golpee el dial con mi pierna derecha, lo tome del piso y me lo lleve una vez más al oído, esta vez se sentía una especie de aire comprimido contenido, ahora si estaba lleno y listo para usarse, con el dial aun en la mano, me volvi a transformar y volvi al barco, caí en la cubierta y me fui a mi cuarto, guarde el día en el escritorio, tome una hoja de papel y escribi un mensaje, en color rojo para que quedara claro, tome una daga que habia comprado hace tiempo y Sali a mi puerta y clave el pedazo de papel a la misma, en este se podia leer.
 
“EL ÁGUILA DE ORO Y PLATA ESTA LISTO PARA LA LLAMADA DEL CAPITAN, SOLO TOQUE LA PUERTA.”
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Y hecho esto me meti en mi habitación a hacer sentadillas, debía seguir entrenando.

Resumen


Bélico
[Imagen: d4qfcoi.png]
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Auto T5 - Prepararse siempre es mejor. - por Tenoch Titlan - 11-08-2025, 04:53 PM

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