[EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo
#9
A pesar de las claras advertencias de Donnatella, que ordenaban al Kaiser Panzer que se retirara inmediatamente del territorio de Ilime, el grupo de Magna hizo caso omiso a la indicación, continuando con bravura y velocidad hacia el muelle en el que el grupo trajeado de 10 se encontraban. La silueta del imponente barco se hacía cada vez más clara y evidente, teniendo más que claro la líder del pequeño escuadrón que, en breves, deberán pasar a la acción para evitar que unos individuos cualesquiera paseara como Pedro por su casa en la inexpugnable Foodvalten.- Preparáos, chicos. Se arrepentirán de haber ignorado mis palabras. - Animó a los suyos, tajantemente, apuntando su sable hacia el navío momento en el que, abruptamente, todo se tornó de rojo para ellos y, eventualmente de negro. En un parpadeo, el segundo al mando del grupo de cazarrecompensas, en un perfecto y silencioso aterrizaje, cercenó las vidas de los 10 vigilantes del muelle, con un exquisito y pulcro - a la vez que desenfrenado - círculo carmesí. Donnatella y sus hombres ni siquiera se pudieron percatar de que la sombra de la muerte les acechaba en el momento que se atrevieron a permanecer ante aquel presagio de destrucción, que era ver aparecer el Kaiser Panzer en sus costas. Tan sólo los propios cazadores, y los dos Den Den Visuales adheridos a las paredes de la ladera, pudieron ser testigos de tal masacre.

Por su parte, gracias a la maniobra preventiva de Shoto y al excelso manejo con el timón de Sohem, el Kaiser Panzer pudo atracar con suma seguridad y sin ningún daño en el apartado y solitario muelle de Foodvalten. Al descender el líder del gremio de la corbeta, y agenciarse uno de los Den Den Mushi que poseían los cuerpos inertes de los que una vez fueron defensores de Foodvalten, el contenido de su mensaje, lejos de llegar a un receptor misterioso, fue repetido y retransmitido por el Den Den Mushi grande del extremo del muelle, reverberando en las inmediaciones, y siendo la frase captada completamente por los Den Den Visuales

- Sed buenos. Ahora trabajáis para mi. -

Si seguían caminando hacia el interior de las planchas de metal - pasando de largo los cadáveres que había dejado el espadachín -, acabarían dando con el elevador, un mecanismo sofisticado que, a ojos de cualquiera, podría pasar desapercibido su funcionamiento. Por su estructura y localización, no cabía duda de que debía ser la única manera de llegar a la cima de la isla y, aunque Sohem y Viktor podían intuir su nivel de seguridad y la manera de activarlo, solo un verdadero versado en las artes de la ciencia, tecnología e ingeniería, podría dar completa fé de como hacer funcionar el elevador y de si, tomarlo, llevaba algún riesgo. Es por ello que, Shoto, con su vasto conocimiento, era capaz de saber con suma precisión, observando los engranajes que conformaba el mecanismo, podía ser capaz de vaticinar que harían falta unos 5 segundos para que el ascensor comenzara a moverse desde el momento que se accionara la palanca ubicada a la derecha de la plataforma, a la suficiente distancia para que fuera inaccesible activarla desde dentro del elevador. Debían ser, pues, rápidos y prudentes si no querían que el ascensor se activara y subiera a la parte alta de la isla sin ellos.

Si se montaban todos correctamente al peculiar mecanismo, éste comenzaría a subir paulatinamente, tardando alrededor de 10 minutos en alcanzar la cima de Foodvalten. Aquellos con la suficiente paciencia, podían disfrutar de las vistas que les ofrecía aquel pequeño paseo hasta alcanzar los 800 metros de alto. Las cadenas del elevador chirriando, no eran lo suficiente molestas para estropear el paisaje que se podía observar, la inmensidad del mar, en todo su esplendor, con sus oleajes y sus criaturas marinas, siendo bañadas por la luz proporcionada por el astro rey. La brisa del mar, por su parte, cada vez más intensa a cada metro que ascendía el elevador, no suponía ningún peligro para la plataforma, gracias a la estabilidad que proporcionaba la estructura de celosías que la cubría.

Una vez llegados a la cumbre de Foodvalten, vuestra visión sería inundada por la cima del acantilado que, lejos de lo que quizás podía esperar cualquiera, en vez de poseer una superficie meramente rocosa, estaba cubierto en su totalidad por un sinfín de plantas, árboles y flores de usos medicinales, dotando a aquel paisaje - la Ladera del Dólar - de una variedad de colores cálidos y llamativos. Si seguían hacia delante, les esperaba un largo camino cuesta arriba - hasta una inclinación de 10º - de unos 50 metros de ancho y separación entre el acantilado oriental y occidental, acantilados de los cuáles, si se precipitaban por ellos, no les esperaba otra cosa que una muerte segura.

Por otra parte, a pocos metros de dónde quedó el elevador, era posible distinguir la figura de una persona, sentada en el suelo y apoyando su espalda en un árbol, a 22 metros del acantilado  occidental.-  Aunque era fácil de identificar que se trataba de un mink mapache de metro cincuenta, con una camisa hawaiana estropeada, sólo alguien con un buen sentido de la visión podía ser capaz de percibir una expresión de desagrado en su rostro y, alguien con buen oído escuchar múltiples y reiterados refunfuños que precedían el nombre de “Nitobo”.- Condenao’ y malnacío’ de Nitobo… Ahí te atragantes con tu guita y sucia pasta, pisha. - Era alguna de las frases que murmuraba el misterioso individuo que, estando completamente enfrascado en su berrinche, no había sido capaz de darse cuenta de la presencia de los miembros de Magna.




Mientras tanto,
Mansión del Botín, Sala de vigilancia

Gracias a los Den Den Visuales estratégicamente colocados, a pesar del fallido intento por defender la entrada a Foodvalten, lo sucedido en el muelle llegó rápidamente a la Sala de vigilancia ubicada en el interior de la residencia de Nitobo. Mediante el uso de un gran Den Den Proyector, al cuál se interconectaban todos los Den Den Visuales de la isla, era posible para la seguridad del emperador del Inframundo tener monitorizado, al milímetro y en distintas pantallas, lo que sucedía en la isla de Foodvalten. La masacre de Viktor, seguida por la posterior llegada de Magna y la declaración de intenciones de Sohem, llegaría a ojos y oídas de uno de los encargados de supervisión, un hombre rubio, también con gafas de sol y trajeado aunque, en esta ocasión, con un traje azul marino.- Un momento, ¿esos no son..? ¡Mierda! Esto es malo… ¡Malo de narices! Tengo que avisar el señor Ilime. - Exclamó, agobiado, y saliendo con extrema urgencia y prisa de la oscura sala.

El vigilante de seguridad, recorrió con la mayor celeridad posible los múltiples, interminables, dorados y lujosos pasillos de la mansión, hasta llegar a la oficina de economía, venta de intereses y préstamos de la mansión pues, para Nitobo, si no podías hacer dinero ni en tu propia casa, era dinero que se llevaba cualquier otro desgraciado. En su justa medida, Nitobo había seleccionado a los trabajadores y empleados más eficaces y de más confianza de entre todas las sucursales existentes de Red Natnas para que trabajaran, de manera más directa, para él. La gigantesca oficina, una sala recubierta por un papel maché que, si prestabas atención, eran estampados de billetes de 10.000 berries, albergaba hasta un total de 500 empleados, cada uno con su mesa propia, repartiéndose estas - vistos desde arriba - en una matriz de 25 por 20 mesas. Y era gracias a que, justamente esa oficina era una de las mayores fuentes de ingresos de Nitobo Ilime, que la mayor parte del tiempo se podían permitir a hacer actos derrochadores y ociosos. A aquel cuerpo de élite designado a dedo por el mismísimo Señor de la Moneda y vestido con trajes de color granate, era conocido como “Los Lobos de Foodvalten”. Conforme el vigilante atravesaba la enorme sala, podía escuchar los múltiples gritos y aullidos de los Lobos consiguiendo cerrar sus fraudulentas ventas, o las risas por los empleados que invertían su tiempo en la actividad extravagante del día, siendo en esta ocasión una sugerida por uno de los empleados, Lamay Enimal, lanzar tontattas - remunerados, claramente - cuales dardos a una diana ubicada a 10 metros de distancia de ellos.

El rubio agente de seguridad, terminó por llegar al portón que separaba la oficina de Los Lobos del despacho personal de Nitobo Ilime. El vigilante tragó saliva, inspiró y expiró reiteradas veces y se mentalizó por las noticias que tenía que dar. Se podía escuchar desde el otro lado de la puerta como el multimillonario mantenía una conversación, posiblemente con algunos de sus muchos clientes de renombre. Repitió ese mismo proceso alrededor de 10 veces tras, lo cuál, terminó por llamar al portón.- ¡Señor Ilime! ¡Soy yo! ¡Remún Errado! ¡Necesito comunicarle algo con extrema urgencia! - Exclamó, esperando en esos momentos a la respuesta del Emperador del Inframundo, haciéndose el silencio al otro lado de la puerta.- Adelante-yen..- Se escuchó, al otro lado, una voz, solemne y calmada, la voz de alguien que tenía la certeza de gobernar todo un imperio financiero infranqueable. La voz de alguien que no era consciente de que, lo que estaba a punto de acontecer, podía hacer temblar los cimientos de todo lo que había conseguido a día de hoy. E incluso hacer temblar el propio transcurso de la historia entera.

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RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - por Voz Seductora - 12-08-2025, 08:34 PM

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