12-08-2025, 11:31 PM
El viaje había sido largo, aunque la carne especiada le había ayudado y aún conservaba un poco para el caso de encontrarse al perro, según le había dicho la matriarca no era un animal muy peligroso ni tampoco agresivo lo que pudo llevarlo a seguir a las personas equivocadas. Aunque le preocupaba no saber su tamaño, todo en aquella isla era extremadamente largo y ancho dudaba si podría meterlo a la pequeña barca que había escondido o si el cachorro sabría nadar aunque si era tan largo como algunos animales que había visto quizás de solo lanzarse al agua podía crear un puente para saltar de isla en isla. Mientras saltaba entre las copas de los árboles, la mirada se detuvo en una estructura curiosa a la distancia, su olfato no detectaba nada peligroso todavía y la isla parecía lo suficientemente grande para que los piratas se encontrasen en la otra punta y que ella todavía no los hubiera ni sentido. Afino sus sentidos, intentando detectar algo, pero no tuvo más remedio que acercarse poco a poco a la casucha, lo que primero parecía un edificio ahora le resultaba similar a una casa de juguete de esas que había visto alguna vez en la Tienda de Empeños, claro que apenas recordaba su forma o sus colores pero sí tenía esa vaga sensación de que algo no cuadraba al menos en aquel lugar.
— Mmm... esta cosa es extraña, no parece ser como las tiendas de las otras islas ni como la casa de Rye... — masculló para sí misma, aunque fue decir aquel nombre y que un recuerdo le encendiera una bombilla en su cabeza. ¡Claro el Shaki! había pasado un buen tiempo aprendiendo esa cosa y por confiar mucho en su olfato pocas veces lo había probado en una situación semejante. Trepó hasta la copa de un largo árbol, para que una vez cubierta de hojas y ramas pudiera cerrar sus ojos con toda confianza, entonces comenzó a respirar más tranquila, debía entrar en ese estado de calma y luego dejarse guiar para proyectar el boom shaka laca por todo el terreno. Entonces podría verlo, podría sentir las presencias en caso de haberlas y también si alrededor de su cuerpo se encontrase el curioso perro. Mientras la mink se concentraba su haki se proyectaba como un radar, ella no podía verlo sabía que de abrir los ojos no vería más que la casa pero sí se mantenía con calma pronto comenzarían a dibujarse las auras. Primero los animales, luego avanzaría y cuando sintiese que las paredes de aquel refugio se volviesen menos que una tela para su presencia podría verlas. — Solo un poco más, respirar, exhalar... ¡Ahí! — el haki de observación de Berry se proyectó a unos veinte metros a la redonda, incluso más lejos de su distancia inicial de diez metros de la estructura, la mink entonces saltó a otro árbol, recorriendo una distancia de diez metros en retroceso con esa mera acción. Sentía que debía prepararse por si alguien hubiera detectado movimiento alguno, aunque lo dudaba, en esa ocasión el taki parecía haberse ejecutado sin ningún sobresalto y ahora su cabecita tendría que procesar lo que había alcanzado a ver en ese pequeño lapso de tiempo. Su cabeza observaba la puerta principal de la estructura de frente, junto a las ventanas, buscando alguna señal que le permitiese comenzar su estrategia en caso de haber encontrado a las presas que buscaba.
— Mmm... esta cosa es extraña, no parece ser como las tiendas de las otras islas ni como la casa de Rye... — masculló para sí misma, aunque fue decir aquel nombre y que un recuerdo le encendiera una bombilla en su cabeza. ¡Claro el Shaki! había pasado un buen tiempo aprendiendo esa cosa y por confiar mucho en su olfato pocas veces lo había probado en una situación semejante. Trepó hasta la copa de un largo árbol, para que una vez cubierta de hojas y ramas pudiera cerrar sus ojos con toda confianza, entonces comenzó a respirar más tranquila, debía entrar en ese estado de calma y luego dejarse guiar para proyectar el boom shaka laca por todo el terreno. Entonces podría verlo, podría sentir las presencias en caso de haberlas y también si alrededor de su cuerpo se encontrase el curioso perro. Mientras la mink se concentraba su haki se proyectaba como un radar, ella no podía verlo sabía que de abrir los ojos no vería más que la casa pero sí se mantenía con calma pronto comenzarían a dibujarse las auras. Primero los animales, luego avanzaría y cuando sintiese que las paredes de aquel refugio se volviesen menos que una tela para su presencia podría verlas. — Solo un poco más, respirar, exhalar... ¡Ahí! — el haki de observación de Berry se proyectó a unos veinte metros a la redonda, incluso más lejos de su distancia inicial de diez metros de la estructura, la mink entonces saltó a otro árbol, recorriendo una distancia de diez metros en retroceso con esa mera acción. Sentía que debía prepararse por si alguien hubiera detectado movimiento alguno, aunque lo dudaba, en esa ocasión el taki parecía haberse ejecutado sin ningún sobresalto y ahora su cabecita tendría que procesar lo que había alcanzado a ver en ese pequeño lapso de tiempo. Su cabeza observaba la puerta principal de la estructura de frente, junto a las ventanas, buscando alguna señal que le permitiese comenzar su estrategia en caso de haber encontrado a las presas que buscaba.
Resumen
Karmas
Técnica
Inventario
Akuma
