14-08-2025, 11:51 PM
El joven arquero había estado en el West Blue durante un tiempo, pues nada más alistarse a la marina fue enviado a ese mar desde su isla natal, concretamente lo mandaron a la base de Ilisia, donde primero se encontró con un marine a quien ayudó a lidiar con una especie de plaga en un pueblo, siendo que lo que hizo fue preparar juegos para hacer reír a los niños y con eso sacar a los adultos de su trance, o al menos ese fue el plan ideado por el hombre que al parecer fue el culpable de lo que sucedía en un intento de hacer el bien por la gente. Tras eso el joven se encontró con un gigante en las proximidades de otra de las ciudades del reino, con quién habló tranquilamente sentado en el campo disfrutando de la brisa y la tranquilidad.
Tiempo después fue que se dirigió a la base marine de la isla, donde tuvo que participar en un combate supuestamente de entrenamiento, donde cometió el error de no llevar flechas, lo cual hizo que los jefes tuvieran que lanzarle un carcaj de flechas para que pudiera pelear en condiciones. Sin embargo, el combate no fue para nada igualado y el rival del pelirrojo tenía mucha más fuerza que el arquero, por lo que no tardó en inmovilizar al arquero y darle una auténtica paliza llegando a romperle el tabique de la nariz, pero la resiliencia del pelirrojo y su determinación hizo que se ganara el respeto de todos los demás marines, quienes parecían tener un conflicto previo con ese marine, quien al parecer abusaba del poder de su padre.
Los demás reclutas querían entrenar con el arquero, quien encantado lo hizo durante el tiempo que estuvo en la isla, pero lamentablemente un marine no siempre podía elegir la base en la que estaba asignado, y al igual que cuando se unió a la marina en un principio, volvieron a mandarle a otra base, por lo que se despidió de todos los reclutas con los que había estado entrenando y se embarcó a su nuevo destino, donde al menos esperaba no tener un encuentro tan desagradable, pero igualmente no dejaría de entrenar para que no se repitiera, siendo que dedicaría parte de su entrenamiento a mejorar su agilidad para poder reposicionarse con mayor facilidad al mismo tiempo que reduce la velocidad enemiga con sus flechas y técnicas, además de buscar una forma de aplicar su recién desarrollado estilo elemental.
Cuando el joven llegó a la isla destino tuvo que abrigarse como nunca en su vida, o más bien cuando se estaban acercando pues fueron a mandarle a una isla completamente cubierta de nieve. El joven llevaba un abrigo de sus abuelos, el cual estaba hecho de piel de oso, por lo que le daba un aspecto intimidante si lo veías de lejos o no te fijabas, pero el joven seguía siendo alguien calmado y tranquilo. El arquero desembarcó tras escuchar las indicaciones de los marines a cargo de llevarlo a esa isla, sabiendo que le esperaban en la base al anochecer, lo que le daba prácticamente unas 6 horas para poder descubrir parte de la isla. Con eso en mente el joven ajustó el arco y las flechas a su espalda y empezó a caminar por la ciudad a la que llegó y observar todo lo que había alrededor.
Tiempo después fue que se dirigió a la base marine de la isla, donde tuvo que participar en un combate supuestamente de entrenamiento, donde cometió el error de no llevar flechas, lo cual hizo que los jefes tuvieran que lanzarle un carcaj de flechas para que pudiera pelear en condiciones. Sin embargo, el combate no fue para nada igualado y el rival del pelirrojo tenía mucha más fuerza que el arquero, por lo que no tardó en inmovilizar al arquero y darle una auténtica paliza llegando a romperle el tabique de la nariz, pero la resiliencia del pelirrojo y su determinación hizo que se ganara el respeto de todos los demás marines, quienes parecían tener un conflicto previo con ese marine, quien al parecer abusaba del poder de su padre.
Los demás reclutas querían entrenar con el arquero, quien encantado lo hizo durante el tiempo que estuvo en la isla, pero lamentablemente un marine no siempre podía elegir la base en la que estaba asignado, y al igual que cuando se unió a la marina en un principio, volvieron a mandarle a otra base, por lo que se despidió de todos los reclutas con los que había estado entrenando y se embarcó a su nuevo destino, donde al menos esperaba no tener un encuentro tan desagradable, pero igualmente no dejaría de entrenar para que no se repitiera, siendo que dedicaría parte de su entrenamiento a mejorar su agilidad para poder reposicionarse con mayor facilidad al mismo tiempo que reduce la velocidad enemiga con sus flechas y técnicas, además de buscar una forma de aplicar su recién desarrollado estilo elemental.
Cuando el joven llegó a la isla destino tuvo que abrigarse como nunca en su vida, o más bien cuando se estaban acercando pues fueron a mandarle a una isla completamente cubierta de nieve. El joven llevaba un abrigo de sus abuelos, el cual estaba hecho de piel de oso, por lo que le daba un aspecto intimidante si lo veías de lejos o no te fijabas, pero el joven seguía siendo alguien calmado y tranquilo. El arquero desembarcó tras escuchar las indicaciones de los marines a cargo de llevarlo a esa isla, sabiendo que le esperaban en la base al anochecer, lo que le daba prácticamente unas 6 horas para poder descubrir parte de la isla. Con eso en mente el joven ajustó el arco y las flechas a su espalda y empezó a caminar por la ciudad a la que llegó y observar todo lo que había alrededor.
