[EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo
#13
Los conocimientos en ingeniería que poseía el recién ingresado en la Asociación Neurona, fueron más que suficientes para entender a la perfección el funcionamiento del armatoste que les llevaría a la parte superior de la isla, garantizando a sus dos compañeros su plena seguridad. Una vez montados allí, lo que prometía como un viaje tranquilo, sosegado, y rodeado de vistas que eran capaces de quitar la respiración por su inmensidad, se transformó en una improvisación musical de hip hop - o lo que realmente fuera -gracias al tarareo de Shoto y al choque rítmico entre Saba y Shima Kaeru propiciado por Viktor Evans, uniéndose seguidamente la colisión de Ein Haunch por parte de Sohem contra el suelo del elevador. Finalmente, aunque inicialmente asustado, la mascota del líder gremio, Lustig, con su tos, terminó de poner la guinda sobre el pastel a la increíble improvisación que estaban realizando el cuarteto, todo hasta que el ascensor arribó a su destino final.

La sorpresa fue mayúscula - al menos para el joven Data - cuando, al alcanzar la parte más alta del elevador, aún después de las declaraciones y acciones del gremio, no les estaban esperando con la intención de acabar con su asedio. Y si la ausencia de milicias defensivas no era suficiente, con la extensión del Kenbunshoku Haki por parte de Viktor, en un acto preventivo, aquello le garantizaba que, en 250 metros a la redonda no había ni un alma, nadie más que ellos tres y el mink mapache que les esperaba a 20 metros de su posición actual. El mink, que estaba completamente enfrascado en sus parafernalias y situaciones personales, no se percató de la presencia del trío de cazarrecompensas hasta que Viktor optó por acercarse a él. Aún estando a 5 metros, el mink de camisa hawaiana siguió obnubilado, hasta que el peliblanco decidió hablarle.- ¿Y esto, pisha? - Se preguntaba el mink, dándose cuenta de la existencia de los tres forasteros, levantándose con parsimonia mientras escuchaba las palabras del segundo al mando de Magna.- ¿Sohem? ¿Nuevo administrado’? ¿De qué me está hablando el zumbao’ este? ¿La habrá espichado’ el malnacio de Nitobo? ¿O le han degradao’ a moderado? Ya ni sé que digo - Observaba con cierta desconfianza al espadachín, intercalando su mirada con la figura del hombre enmascarado.- Algo me dise que este eh el Sohem este - Llevó su pequeña mano derecha a su redondo mentón.- Encantao, miarmas, yo soy Tomás, Tomás Noquero. - Se presentó, apartando su pequeña mano de su rostro.- ¿Posisión preguntas, pisha? Pueeeeeh ante me sabía la de trabajá. - Comentó de forma genuina, frunciendo su ceño y dándose la vuelta, mostrando un gran enojo que, debido a su adorable rostro, era imposible tomarse completamente en serio.- Pero ese joputa de Nitobo me mandó a la cola del paro, ¡el muy desgrasiao’! ¡Despuéh de tó lo que he hesho por él, pisha! - Su nivel de frustración era tal que puso sus azules ojos en blanco. En esos momentos, echó una mirada de soslayo hacia los cazarrecompensas- Pero la dolorosa primero, gente, Nitobo, aún no la palmao’, ¿verdah? - Volvió a girarse, para ahora encarar nuevamente al gremio de Magna.- Ustedeh, pishas, quieren acabar con él, ¿verdah? - Al hacer aquella pregunta, Tomás relajó su compostura, adoptando una expresión más conciliadora y tranquila.- Aunque él es un saco mierda, está rodeao de gente muy fuerte, fuerte de verdah, y lo sé perfectamente porque aquí uno ha sío una persona de plena confiansa pa' ese perro sarnoso. - Confesaba, a la par que clavaba su mirada, con suma seriedad, en la de los presentes.- Le quiero ver saliendo de una caja de pino más tieso que un marine con un palo metío por el culo, asín que desidme, ¿estáis seguros de qué podéis acabar con él? - Preguntó, sin ninguna clase de tapujos, al gremio de Magna esperando, en gran medida, que ellos sí tuvieran el poder suficiente para terminar con la vida del hombre que había arruinado la vida de Tomás.



Mientras tanto,
Volviendo a la Mansión del Botín

El joven rubiales Remún, escuchó desde el otro lado de la puerta las palabras del Emperador del Inframundo, pasando a agarrar, con nerviosismo, el dorado pomo de la puerta.- Con permiso. - Comunicó, su intención de abrir la puerta y pasar al despacho del magnate multimillonario. Al abrir la puerta, un resplandeciente haz de luz cegó por completo la visión del agente, o eso habría hecho de no ser porque llevaba sus emblemáticas gafas de sol.- Tan brillante como siempre… - Pensaba el vigilante mirando a su alrededor, conforme entraba en la habitación cuadrangular, de 3 metros de ancho y profundidad, no podía evitar no desviar su mirada de las exóticas paredes, cubiertas de telas de oro de 24 quilates, y con sendas joyas preciosas incrustadas en él. En ambas paredes laterales, se acoplaban dos estanterías hechas de un material casi legendario, algo que sólo alguien con sus contactos y poder podía permitirse. La mismísima madera Adam, considerada todo un tesoro por su rareza, su gran calidad y resistencia. A pesar de que Remún no era un entendido en el tema, ni mucho menos, siempre le fascinaba el acabado que poseía la madera y lo bien que vestía al despacho, con su sinfín de libros sobre inversiones financieras y enciclopedias colocados ordenados por gamas de colores. En el suelo, cubriéndolo en su totalidad, podía ver una alfombra de seda de tonos rojizos de la más alta calidad, exportada directamente de uno de los gremios artesanales más reconocidos del Reino de Arabasta. Y sobre esa alfombra, en la mitad del despacho, se levantaba una mesa cristalina, fabricado completamente de diamantes extraídos de las minas de Ilisia. Sobre la mesa, había varios papeles amontonados, además de un par de macetas con dos especies de bonsáis que se creían extintos.

Y es que, con la cantidad insana de dinero y riqueza que poseía Nitobo, no había nada imposible para él. No era extraño que Remún sintiera algo de pudor con sólo estar presente ante él pues, a pesar de que pudiera aparentar ser un viejo afable e indefenso, nada más lejos de la realidad. Si había algo que deseaba, existiera o no, un simple movimiento de mano hacia su cartera era suficiente para obtenerlo. Todo aquello que tuviera valor monetario, pasaba a ser suyo por lo que le competía. Y si no tenía valor monetario, ya movería él los hilos que fueran necesarios para que lo tuviera. Él era el hombre que, sin poseer una fuerza física extraordinaria, se podía considerar como una de las personas con más poder e influencia de todo el mundo. Y las dos esculturas, de cuatro metros, que tenía de él mismo a sus espaldas, casi que respaldaban su estatus. El Emperador del Inframundo del Distrito Financiero, el “Señor de la Moneda”, Nitobo Ilime.

Remún observaba con inquietud a Nitobo quién, echado hacia atrás en su sillón de cuero, vestía su traje de color azul marino y con su abrigo de pieles marrón y sus múltiples joyas. En esos momentos, aunque le había dado el permiso para entrar, seguía manteniendo su conversación vía Den Den Mushi.- Recuerda asegurarte de que no quede nadie sin pagarnos los intereses que nos deben por darles su correspondiente préstamo-yen. - Contestaba, manteniendo el receptor del caracolófono con su zurda, pasando a mirar al agente de seguridad e indicarle, con su mano derecha libre, que se acercara, causando que Remún se aproximara a la mesa.- Pero señor Ilime, hay muchas familias que no… - Intentó quejarse la voz que estaba al otro lado de la línea, siendo completamente interrumpida por Nitobo, quién pegó un puñetazo en la mesa con su diestra.- ¡Como si tienen que venderme a sus hijos! ¡Ese dinero me pertenece por derecho legítimo-yen! - Se metió la mano en uno de sus bolsillos, sacando un billete de 50.000 berries, enrollándolo con sus dedos índice y pulgar para, seguidamente, introducírselo en la boca..- Que no te lo tenga que volver a decir, o te pondré de patitas en la calle. - Sentenció, pasando a colgar el Den Den Mushi, que emitió un sonoro “gatcha”. A continuación, con su mano izquierda ahora libre, sacó un mechero de otro de sus bolsillos para, acto seguido, encender el billete que reposaba en sus labios.- Por el gran verde, no soporto a la gente que me hace perder dinero. - Comentó, pasando a fijar su atención en el rubio agente de vigilancia.- ¿Qué es lo que quieres, hijo? Rápido y conciso, el tiempo es oro, y el oro que pierdo es oro que puede conseguir algún otro desgraciado que no sea yo mismo. - Dio una calada a su billete, pasando a prestar toda la atención posible a su empleado. Remún inspiró aire por la nariz y, a continuación, soltó toda la información que disponía de golpe.- Verás, señor Ilime, hemos captado mediante los Den Den Visuales del muelle a tres individuos que han masacrado al escuadrón de Donnatella. Además, uno de ellos, el que parecía el cabecilla, nos ha declarado la guerra, pretendiendo tomar tu puesto y matando a todos los que se oponga. - Informó del tirón, sin pestañear siquiera  y respirar entre frase y frase. Nitobo, que seguía prestando atención al agente Errado, soltó una sonora carcajada.- ¡DOLAHAHAHAHHAHA! ¿Destronarme a mi? ¿Es que no sabe con quién está hablando? - Se irguió del respaldo de su sillón, dando toques en la mesa con su dedo índice.- Si quiere guerra, tendrá guerra. Comunícale a toda la gente de Ciudad Rupia que se prepare y se arme para combatir a esos forasteros-yen. - Comunicó, levantándose de su asiento, y dándole la espalda al agente.- Pero señor Ilime, por la apariencia de su líder y su segundo al mando, juraría que estamos contra el gremio de Magna, ¿vamos a hacer que las mujeres y niños de Ciudad Rupia combatan contra esos monstruos? - Se alarmaba Remún, quién había escuchado alguna de las hazañas y rumores que guardaban el nombre de Magna. Al oír el nombre del enemigo, Nitobo dio una vuelta de 90 grados, quedando de costado a su mesa y, abriendo con su mano izquierda, uno de los cajones que había en este. De ahí, sacó uno de los muchos periódicos que guardaba, el que cubría las noticias relativas al incidente de Sabaody, abriéndolo por la página en la que aparecían los dos integrantes del grupo y Shoto, ajustándose sus gafas por sus patillas para apreciar su imagen con mayor claridad.- Hpmh, por mucho que se llamen Magna… - Se quitó el billete de su boca, pasando a restregarlo por la cara enmascarada del líder mercenario, haciendo que las brasas de su cigarro improvisado, pasara a quemar toda la portada en la que el grupo de cazadores ardiera.- Aquí el único magnate que van a conocer soy yo-yen. - Se aseguró de extinguir las ascuas del periódico para que no hubiera ningún incidente.- Repetiré lo que vas a hacer, hijo. - Se volvió a sentar en su sillón, con absoluto temple.- Vas a avisar a TODOS los habitantes de Foodvalten para que se armen, sean hombres, niños, mujeres o lo que quieran ser, ¡que para algo son guerreros experimentados y les pago-yen! - Señalaba con su dedo índice al agente.- Y si por alguna leve casualidad consiguen superar esa barrera, aún quedan mi equipo de élite, Los Lobos de Foodvalten-yen. - Añadió, con suma seriedad, observando el contenido de la noticia que acompañaba a la ahora inexistente imagen de Magna.- De todas formas… - Pasó a mirar su Den Den Mushi, descolgando su receptor con el propósito de llamar a alguien.- Haré una llamada, le voy a enseñar a ese aspirante de Emperador lo terrorífico que puede ser el Nuevo Mundo. ¡Y ahora largo-yen! - Dio por finalizada la reunión, causando que Remún, tras una despedida formal, saliera escopeteado del despacho. Si de verdad querían el gremio de Magna hacerse con el control de Foodvalten, iban a tener que demostrar que estaban más que preparados para permanecer y sobrevivir a las adversidades del Nuevo Mundo.

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RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - por Voz Seductora - 17-08-2025, 12:33 AM

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