17-08-2025, 07:39 PM
Lo que se estaba planteando allí tenía todo el sentido del mundo. Contábamos con un tirador y ellos, al parecer, no. Eso nos daba ventaja táctica. Aunque nuestro tirador tenía aspecto de no ser muy fuerte y de… Bueno, digamos que no sería el más ligón en una fiesta. Si podía reducir su número o debilitarlos aunque fuera con unos cuantos tiros, a mí ya me valía. Zack me había dado básicamente vía libre para ir a por el palco de los ricos. Eso significaba que podríamos hacernos con la recompensa y con otro botín extra al mismo tiempo. ¡Tocino comido! Pero las alegrías de la vida duran poco, ya que el presentador del evento había dicho que todos debían aceptar ese desafío cinco contra cinco, de lo contrario no habría premio. Gruñí levemente mientras mis ojos se entrecerraban y miraba furioso al presentador. Estaba arruinando mi diversión. - Adios a mi comida... - Musité. Mi único consuelo era que el objetivo del palco VIP estaba poniendo el dinero en la recompensa como un añadido, así que nos lo llevaríamos igualmente. Aunque a saber si ese era todo el dinero que llevaba encima.
A mí no me van los gatos. Y este parecía ser uno listillo. Tenía buen olfato al igual que yo, analizaba a los oponentes, establecía la estrategia a seguir… Y, claro, olía mal. No es que yo huela a rosas, pero ese tigre olía a… tigre. Aunque era soportable, mucho más que el olor de las zonas comerciales con perfumerías. Y en esa estrategia básicamente me pidió a mí como compañero por algún motivo. No tenía una defensa tan fuerte como Apholo para protegerle, tampoco atacaba a distancia para cubrirle las espaldas y mis hoces podrían suponer un peligro para él si nos acercábamos demasiado el uno al otro. Le habría ido mejor con Zack. Suspiré y le seguí al campo de batalla, desganado. Si al menos hubiera algún que otro obstáculo en la arena de combate podría ser mínimamente entretenido. ¿Podría dar mi cien por cien allí? Una vez posicionado a solo un metro del otro mink, pero manteniendo la misma distancia que él con nuestro objetivo, formando un triángulo isósceles entre nosotros tres, agarré mis hoces, empuñándolas para cuando comenzara el combate estar preparado.
Se me ocurrió en ese momento que podía intentar algo que, si funcionaba, haría de esa pelea algo un poco más entretenido. Mi voz solía tener un efecto amedrentador en las personas. Sí, cuando eran fuertes no funcionaba, pero por probar suerte… - Ahora que estamos aquí podéis despediros del premio. Acabaremos con vosotros como quien se come un bistec.
A mí no me van los gatos. Y este parecía ser uno listillo. Tenía buen olfato al igual que yo, analizaba a los oponentes, establecía la estrategia a seguir… Y, claro, olía mal. No es que yo huela a rosas, pero ese tigre olía a… tigre. Aunque era soportable, mucho más que el olor de las zonas comerciales con perfumerías. Y en esa estrategia básicamente me pidió a mí como compañero por algún motivo. No tenía una defensa tan fuerte como Apholo para protegerle, tampoco atacaba a distancia para cubrirle las espaldas y mis hoces podrían suponer un peligro para él si nos acercábamos demasiado el uno al otro. Le habría ido mejor con Zack. Suspiré y le seguí al campo de batalla, desganado. Si al menos hubiera algún que otro obstáculo en la arena de combate podría ser mínimamente entretenido. ¿Podría dar mi cien por cien allí? Una vez posicionado a solo un metro del otro mink, pero manteniendo la misma distancia que él con nuestro objetivo, formando un triángulo isósceles entre nosotros tres, agarré mis hoces, empuñándolas para cuando comenzara el combate estar preparado.
Se me ocurrió en ese momento que podía intentar algo que, si funcionaba, haría de esa pelea algo un poco más entretenido. Mi voz solía tener un efecto amedrentador en las personas. Sí, cuando eran fuertes no funcionaba, pero por probar suerte… - Ahora que estamos aquí podéis despediros del premio. Acabaremos con vosotros como quien se come un bistec.
Karmas
