18-08-2025, 08:00 PM
(Última modificación: 18-08-2025, 08:06 PM por Imai Seeman.)
Después de un duro entrenamiento, y claramente la burla de muchos reclutas en la academia por la costumbre tan extraña que tenia Imai de pintar todo su cuerpo de azul, según ella porque era el color que resaltaba mas su piel, aunque muy probablemente tenga otra razón mas profunda. En fin, sin más preámbulos un día tras un duro entrenamiento le fue dada la noticia, por fin iba a ser trasladada a un cuartel real de la marina, nada de academias, ni esas cosas, lo que significaba que por fin se había convertido en una soldado raso de la marina cosa que ponía a Imai en la cima del mundo, al menos para sus adentros.
La Semioni de 4 metros de altura, siendo casi la mas alta entre los reclutas de su academia se encontraba ahora en las costas del reino de Roshwan, las instrucciones eran claras, la ahora soldado debía llegar al cuartel de la marina a las 2100 horas es decir al anochecer, pero quien le haya dicho que la tantosa isla era invernal, nadie le había dicho eso, es más, parecía que no quisieran decírselo por aquella tonta costumbre de llevar la camisa abierta a todas partes para exhibir sus músculos, cuando desembarcó recibiendo las indicaciones de hacia donde dirigirse y sintió aquella hola de frio pareció que la habían traicionado de la peor manera posible.
Pero todos sabemos que no fue así. Los marines son llevados a diferentes bases o cuarteles a lo largo de su carrera como miembros de la marina e indiferentemente del resultado de su entrenamiento como recluta son divididos, pero parecía una broma llevar a la marine medio nudista a un lugar tan frio como el infierno. Imai siguió la guía de sus superiores caminando por ciertas calles, observando la arquitectura de las casas, disfrutando de la vista y sufriendo por el frio.
Las casas, aunque pequeñas para su gusto eran realmente bonitas, tenían un estilo medieval que daba un aire de país de fantasía y eso a Imai le encantaba, aunque no estaba ahí para ver ni hablar de arquitectura, por eso cuando llegó al cuartel de la ciudad Pushkin, justo en la entrada lanzó su gran bolso lleno de ropa y spray de pintura corporal azul y como un niño pequeño saltó de alegría.
—Por fin en casa. —Es claro que tiene toda la intención de que esta sea su casa, es la primera vez que es asignada a un cuartel y tiene toda la intención de ser la mejor entre las mejores.
La Semioni de 4 metros de altura, siendo casi la mas alta entre los reclutas de su academia se encontraba ahora en las costas del reino de Roshwan, las instrucciones eran claras, la ahora soldado debía llegar al cuartel de la marina a las 2100 horas es decir al anochecer, pero quien le haya dicho que la tantosa isla era invernal, nadie le había dicho eso, es más, parecía que no quisieran decírselo por aquella tonta costumbre de llevar la camisa abierta a todas partes para exhibir sus músculos, cuando desembarcó recibiendo las indicaciones de hacia donde dirigirse y sintió aquella hola de frio pareció que la habían traicionado de la peor manera posible.
Pero todos sabemos que no fue así. Los marines son llevados a diferentes bases o cuarteles a lo largo de su carrera como miembros de la marina e indiferentemente del resultado de su entrenamiento como recluta son divididos, pero parecía una broma llevar a la marine medio nudista a un lugar tan frio como el infierno. Imai siguió la guía de sus superiores caminando por ciertas calles, observando la arquitectura de las casas, disfrutando de la vista y sufriendo por el frio.
Las casas, aunque pequeñas para su gusto eran realmente bonitas, tenían un estilo medieval que daba un aire de país de fantasía y eso a Imai le encantaba, aunque no estaba ahí para ver ni hablar de arquitectura, por eso cuando llegó al cuartel de la ciudad Pushkin, justo en la entrada lanzó su gran bolso lleno de ropa y spray de pintura corporal azul y como un niño pequeño saltó de alegría.
—Por fin en casa. —Es claro que tiene toda la intención de que esta sea su casa, es la primera vez que es asignada a un cuartel y tiene toda la intención de ser la mejor entre las mejores.
