Chance Encounters [Priv. Hyákinthos] [Past] [+18]
#1
Sus pasos eran seguros, firmes. La dirección la conocía de sobra, uno de los locales que él mismo había abierto, un Pub nocturno donde a veces hacía algunos negocios, invitando a sus “contratistas” en zonas VIP que estaban en la zona superior del Pub, con seguridad incluida. Esa era una de esas noches, tenía que reunirse con un supuesto médico, o algo así le informaron. ¿Motivos? Su negocio, por supuesto, esa no era una noche de excepción. Sabía que tenía algo que ver con el trato de órganos y había escuchado que eran los mejor conservados. Por supuesto, el interés era palpable, algo que no iba a desechar solo por “rumores”. Prefería verificarlo antes de rechazarlo. Quizás pudiera sacar un buen aliado incluso en caso de que las cosas salieran bien.
 
El humo volaba en el aire nocturno, viendo las luces del exterior del pub. Dos de sus hombres estaban tras él, como escudos, fieles, sin una sola palabra. —Quedaos fuera. — Los hombre se irguieron a sus palabras, por un lado, sorprendidos.
 
—Pero, jefe… — volteó la cabeza, fulminándolos con una mirada que los silenció automáticamente, haciendo que inclinaran ambos sus cabezas. —Como desee. — No habló, ni siquiera para decirles que podían retirarse, solo abrió la puerta del pub, escuchando la campana de bienvenida. El interior tenía una baja iluminación y en cuanto entró, no hizo falta palabras. No, más bien se desvanecieron en la música nada más ver su presencia. Sus manos estaban en los bolsillos, el cigarrillo entre sus labios y el humo realizando el mismo recorrido que él, de detrás adelante. Era consciente de lo que llamaba la atención, mas no podría importarle menos. Solo se sentó en la barra, retirando el cigarrillo de entre sus labios.
 
—¿Le pongo lo de siempre, Onizuka-Sama? — el hombre elevó la mirada, sin responder, solo con un veloz asentimiento de cabeza. —Por supuesto, su cenicero. — el camarero le acomodó un cenicero justo al lado de su brazo, donde dejó caer las cenizas de su tabaco, ahora expulsando el humo por su nariz. Lo sabía, había sido puntual, nunca llegaba tarde y a veces, como en esa ocasión, llegaba incluso media hora antes.
 
Una copa de cristal con un hielo, claramente con licor, se acomodó frente a él. No dijo nada, solo tomó la copa, dando un trago mientras esperaba, dándole vueltas a algo que parecía estúpido incluso para él. Hyákinthos, ese era el nombre de la persona que debía encontrarse el día de hoy. Por algún extraño motivo, le resultaba familiar, pero no lograba encajarlo con nada, no en ese instante. Giró con calma la copa de whisky, haciendo que el hielo chocara contra los cristales. Sus ojos se posaron sobre la copa, mirando el hielo como si fuera lo más interesante del mundo, dándole un último intento a sus viejos recuerdos, un último intento, sin éxito.
 
[Imagen: kj3fNjQ.png]
 
—...
 
Se retiró su traje, al menos la parte del abrigo, dejando solo la parte interior. Esa noche ni se molestó en acomodarse una corbata, necesitaba un desahogo y después de aquella cita y cerrar el trabajo, planeaba de sobra encontrarse un nuevo acompañante sexual. Fuera quien fuese. Escuchó rumores que su “cliente” podría tener vistas bastante agradables, pero a veces eran menos de lo que esperaba. Por el momento, organizó las palabras que iba a utilizar una vez el cliente llegara. Tomó la copa, levantándose de la barra.
 
—Cuando llegue mi cliente, dile que estoy en el VIP. — el camarero solo inclinó la cabeza con sumisión, como todos sus hombres. Acomodó su abrigo sobre uno de sus hombros, el cigarro entre sus labios, sin siquiera llevarse el cenicero, pero sí la copa y ascendió escaleras arriba. Cuatro hombres, con gafas de sol, le dieron la bienvenida, con una nueva inclinación. —Solo espero una persona. Después de él, no dejéis pasar a nadie más. Y nada de interrupciones.
 
—Como ordene, Onizuka-Sama. — después de la respuesta, abrió la puerta, y la cerró tras él, acomodándose en el sofá de alta calidad que había, que en realidad cabían dos personas, pero más bien parecía solo suyo, ya que se puso en el centro directamente, soplando de nuevo el humo y revisando algunos de los documentos que le habían preparado ya para el trato. Estaba claro, la persona que lo fuera a visitar iba a darle una calidad excelente. Ya solo quedaba esperar. Se cruzó de piernas, con la mano derecha acomodada en su cigarrillo, la mirada calmada fija en las hojas, releyendo con paciencia todo lo que se venía, hasta que finalmente escuchó la puerta abrirse.
 
Sus ojos se elevaron, elevando ligeramente sus cejas. No, los rumores no estaban realmente mal. Belleza a ese hombre no le faltaba. Se esperaba mucho menos que aquello, sin duda, y mucho menos que pudiera reconocerlo a la vista. Aún así, se mostró con la misma calma de siempre, dejando las hojas a un lado de la mesa, con calma. —Bienvenido.
 
[Imagen: bTjgVIr.png]


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Chance Encounters [Priv. Hyákinthos] [Past] [+18] - por Onizuka Jin - 21-08-2025, 10:18 PM

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