22-08-2025, 09:22 PM
El arquero era alguien que tenía una capacidad espectacular para adaptarse a lo que le rodeaba, siendo que la base de la adaptación era la observación, la calma y la paciencia, tres cualidades que brillaban en el joven pelirrojo quien desde pequeño practicó todas esas cualidades bajo la guía y tutela de su abuelo y demás miembros de su familia de cazadores. Muchos pensaban erróneamente que los cazadores eran violentos o sedientos de sangre, pero en realidad la base de un buen cazador radicaba en observar a la presa y el entorno, estudiar la situación y adaptar sus movimientos a la misma, más aún cuando se empleaba armas tradicionales cómo los arcos. Mientras el joven caminaba por la ciudad, la nieve crujiendo bajo sus pies a cada paso por su peso, las huellas marcadas al no estar nevando, pudo observar un ambiente tranquilo, calmado y muy diferente al bullicio que vivió en la base G-19 donde su combate levantó todo un espectáculo con todos los marines atendiendo al lugar.
Bertram se ajustó el arco y las flechas en su espalda mientras se acercaba a la base marine, tan inmerso en sus pensamientos mientras se rascaba tras la cabeza que ni se percató de que sus pensamientos salieron en voz alta, al lado de una marine que no tenía nada que ver con lo que decía. En ese momento las palabras de la joven de gran tamaño lo sacaron de sus pensamientos, haciéndole ver que había dicho en voz alta lo que suponía era un pensamiento, frente al imponente y completamente distinguible cuartel de la marina, el cual contaba con un diseño diferente al resto de edificios, destacando entre todos los edificios de la zona.
Al parecer la joven era una recién llegada, y tras ella se presentó el sujeto que vio antes saludando a los superiores, quien se presentó como Stroud Redgrave, un marine recién salido de la academia. La joven se presentó como Imai Seeman, siendo otra recluta recién salida de la academia emocionada por finalmente entrar en las filas de la marina y, por sus palabras, totalmente dispuesta a pertenecer a una división. El joven arquero miró a ambos y dijo
-Es un placer conocerlos, yo soy el sargento Bertram Gaufrid, recién llegado del West Blue. Respecto a mis palabras eran un pensamiento que exterioricé respecto a un marine con el que tuve un combate de entrenamiento, pero quien tenía una mentalidad muy poco propia de un marine. Pero sí, ando buscando marines decididos y honestos para una división.-
Tras eso la enorme chica propuso entrar juntos a lo que el joven Bertram sonriendo amablemente y con calma dijo -Sí, mejor entramos, pasamos por el papeleo inicial y luego si quieren podemos ir a tomar algo y hablar de si les interesa unirse a mí en una división marine, donde contaré los objetivos de la misma y la base que tendrá.- Tras ello el joven daría el primer paso hacia el interior de su nueva base, donde daría inicio su viaje y, con algo de suerte, su división.
Bertram se ajustó el arco y las flechas en su espalda mientras se acercaba a la base marine, tan inmerso en sus pensamientos mientras se rascaba tras la cabeza que ni se percató de que sus pensamientos salieron en voz alta, al lado de una marine que no tenía nada que ver con lo que decía. En ese momento las palabras de la joven de gran tamaño lo sacaron de sus pensamientos, haciéndole ver que había dicho en voz alta lo que suponía era un pensamiento, frente al imponente y completamente distinguible cuartel de la marina, el cual contaba con un diseño diferente al resto de edificios, destacando entre todos los edificios de la zona.
Al parecer la joven era una recién llegada, y tras ella se presentó el sujeto que vio antes saludando a los superiores, quien se presentó como Stroud Redgrave, un marine recién salido de la academia. La joven se presentó como Imai Seeman, siendo otra recluta recién salida de la academia emocionada por finalmente entrar en las filas de la marina y, por sus palabras, totalmente dispuesta a pertenecer a una división. El joven arquero miró a ambos y dijo
-Es un placer conocerlos, yo soy el sargento Bertram Gaufrid, recién llegado del West Blue. Respecto a mis palabras eran un pensamiento que exterioricé respecto a un marine con el que tuve un combate de entrenamiento, pero quien tenía una mentalidad muy poco propia de un marine. Pero sí, ando buscando marines decididos y honestos para una división.-
Tras eso la enorme chica propuso entrar juntos a lo que el joven Bertram sonriendo amablemente y con calma dijo -Sí, mejor entramos, pasamos por el papeleo inicial y luego si quieren podemos ir a tomar algo y hablar de si les interesa unirse a mí en una división marine, donde contaré los objetivos de la misma y la base que tendrá.- Tras ello el joven daría el primer paso hacia el interior de su nueva base, donde daría inicio su viaje y, con algo de suerte, su división.
