24-08-2025, 03:03 AM
Había perdido la cuenta de los días que llevaba sin ver a su bella valquiria quemada. Jensen se maldecia por no haberla acompañado a su viaje, pensando si realmente regresaría, si le había pasado algo malo, su mente le daba escenarios catastróficos producto de no haber ido con ella y haberse quedado con Hyakinthos en la isla.
–Maldito matasanos – suspiro mientras caminaba por la selva, había decidido explorarla para ver si cazaba algún animal exótico y lo cambiaba por comida o de frentón se lo comia el, pero se había perdido, eso había sido al menos hace cuatro días y no lograba encontrar la salida de esa selva. El hambre y la sed mermaban su salud y si no encontraba el camino fuera de la selva no podría volver a ver a su amada guitarrista quemada de voz angelical y cuerpo de infarto.
-Necesito comer o beber algo pronto o sino me voy a morir – diría el de la capucha roja secándose el sudor de su frente y pasando por enésima vez por el mismo árbol, sentía que se le había pegado la mala orientación de su camarada Hyakinthos. De pronto sintió el batir de unas alas, no podía ver al pájaro en cuestión entre tanto follaje selvático, pero si podía sentirlo y estaba cerca, corrió sujetando a Cerbero, su pistola de triple cañón, mirando hacia arriba para dispararle apenas la viera cuando choco con alguien y rodo por el piso.
-Maldita sea – susurro tratando de ponerse de pie, pero sus piernas no querían cooperar, estaba demasiado cansado. –Oye amigo, ¿no viste un pajarote por ahí? Lo quería cazar para comer algo, llevo días sin comer y siento que me voy a morir – dijo sentándose en el piso viendo al chico con el que había tropezado. Era guapo y tenía un mechón blanco que seguro lo hacía destacar. –Lamento haberte golpeado, ¿no te hice daño verdad? – se disculpó poniéndose finalmente de pie y caminando lentamente antes de ofrecerle la mano para ayudarle a ponerse de pie – Jensen Valentine para servirte.
