25-08-2025, 08:39 PM
Las cosas parecían complicarse, si bien ahora había dejado ese barco inutilizable el perro no tenía la energía ni la voluntad que la mink había creído. La mujer observó desde su escondite, los piratas estaban lejos y aquel que había utilizado para distraer la atención que ahora blandía el látigo en dirección al animal era el objetivo más cercano. No podía dejarle lastimar al perro más de lo que estaba, tampoco podía perder su tiempo con los piratas más alejados o intentar desviar más la atención ya que una acción similar podía poner en peligro la integridad del gigantesco animal. Cerró sus ojos, evaluando la situación con un poco más de detenimiento, no necesitaba vencerlos al menos no a todos si podía intimidarlos lo suficiente, solo bastaría que alguno de sus líderes se viese superado enormemente para causar esa sensación de que era inútil meterse. Su haki le mostraba que el tipo del látigo era un poco más sencillo que el de la lanza y entonces cuando pudo ver su oportunidad la Mink saltó. Su figura fue como una sombra, la velocidad solo dio tiempo a que unos pocos pudieran ver lo que ocurrió, quizás ninguno de los piñatas pudo visualizar el golpe y a lo mejor algunos solo voltearon al sonido creyendo que era otro trozo de carne pero la voz de la mink rugió en la tensión que había. — ¡Tourniquet! — el sonido llegó luego del impacto, con una sonrisa Berry había lanzado una poderosa patada giratoria a la pierna del hombre moreno con toda la intención de ejercer tal fuerza de torción que una marca arremolinada se grabase dolorosamente en la carne. El impacto fue suficiente para que la mujer tomase distancia, utilizando el propio impulso de la técnica para desplazarse unos nueve metros y darle la bolsa de carne al cachorro. — Estos tipos no saben que se debe alimentar a un animal tan grande... Tienen una oportunidad de retirarse, me llevo al perro que al final les está dando más problemas que soluciones y los dejo vivir. O... podemos hacerlo por la manera de siempre, les vuelo la cabeza a patadas y me los llevo para cenar... — anunció señalando al hombre del látigo, se quitó su chaqueta lista para pelear solo con su conjunto negro y crujió los nudillos enfundados en sus guantes, aunque lo peligroso eran sus patadas y ya había dado una muestra de que no solo las podía usar muy bien para correr.
— ¿Entonces se rinden? O prefieren que mate a una parte de ustedes para que entren en razón, supongo que alguien que ha sentido mi patada puede hacer entrar en razón a los debiluchos... — bromeó señalando la pierna del hombre moreno, si este mandaba a morir a sus hombres al menos no diría que no lo advirtió y ese no era el único truco que una mink tenía para encargarse del asunto, todavía no habían intentado cortarle ni tampoco eran conscientes de la diferencia que había entre ellos y su velocidad si no habían podido verla acercarse ni en el momento del golpe menos podían esperar tener la velocidad de alcanzarla y con una pierna lastimada dudaba que el hombre del látigo pudiera moverse si no era cojeando o por pura voluntad. Esperaba no tener que convertir aquella playa en un mar de sangre, pero un poco de rojo nunca venía mal cuando se trataba de aniquilar a los molestos piñatas.
— ¿Entonces se rinden? O prefieren que mate a una parte de ustedes para que entren en razón, supongo que alguien que ha sentido mi patada puede hacer entrar en razón a los debiluchos... — bromeó señalando la pierna del hombre moreno, si este mandaba a morir a sus hombres al menos no diría que no lo advirtió y ese no era el único truco que una mink tenía para encargarse del asunto, todavía no habían intentado cortarle ni tampoco eran conscientes de la diferencia que había entre ellos y su velocidad si no habían podido verla acercarse ni en el momento del golpe menos podían esperar tener la velocidad de alcanzarla y con una pierna lastimada dudaba que el hombre del látigo pudiera moverse si no era cojeando o por pura voluntad. Esperaba no tener que convertir aquella playa en un mar de sangre, pero un poco de rojo nunca venía mal cuando se trataba de aniquilar a los molestos piñatas.
Resumen
Belicosas
Técnica
Karmas
Inventario
Akuma
