Negocios Peligrosos - Priv. Hyakinthos(Pasado)
#8
—¡No me preocupan estos cadáveres, Jensen! —dijo en voz más alta de la que pensó antes de tensar todo su cuerpo en el momento en que escuchó como otro disparo resonaba con fuerza en medio de los árboles, incluso notó como algunas aves salían volando desde las ramas cercanas, alejándose por precaución.
 
—¡Agh! —Se llevó las manos a la cabeza y sus dedos despeinaron su propio cabello antes de acercarse a un lado del pelinegro y comprobar que la mujer ahora tenía un agujero en el pecho, algo que lo hizo fruncir el ceño. —Su corazón —. Su lamento no fue más que un susurro que se esfumó en cuanto volvió a centrarse en el problema real.
 
—¡Ah! Espera…su corazón no importa, igual no podría haberlo usado —. Sacudió su cabeza y se volteó para quedar frente al pistolero. —¿No lo entiendes? El problema no eran estos tipo: ¡Es el ruido! ¡El ruido de tu pistola es lo que hará que nos lleven a prisión! ¡Y no vamos a buscar a ningún Hank! ¡Oye! No te vayas, espera ¿Me estás escuchando? ¡JENSEN! —Tarde, el de capucha roja había avanzado mientras el pelirosa despotricaba frente al cadáver.
 
—¿Qué hice yo para merecer esto? —Tomó aire y se ajustó la mochila en su espalda, empezando a caminar con el temor de que el ruido, a estas alturas, hubiera atraído a alguien, ya sea un ciudadano común o a alguien de la marina ¿Qué pasaría si lo atrapaban? ¿Y si lo llevaban a prisión? No querría imaginarse que le harían a alguien como él en ese lugar. Tragó saliva y caminó apresurado hasta alcanzar al otro hombre.
 
Sus manos se aferraron con fuerza a los hilos de su mochila y, a pesar de que habían dejado atrás la vista de los cuerpos y nadie había aparecido, sus nervios seguían a flor de piel, bueno, eso hasta que el otro hombre le habló, llamando suficiente su atención para que su rostro se suavizara y lo mirara de reojo, por primera vez curioso de verdad por lo que decía, mucho más por el halago que le brindaba.
 
—¿Tu crees? ¡Ah! Bueno, eso es porque practiqué artes marciales en una isla en el Grand Line…Jmmm… ¿Cómo era? Mo…Momo…—Mordió su labio con fuerza, marcando con sus dientes la carne hasta que estos se abrieron paso a través de la piel e hicieron que un hilo de sangre chorreara por su barbilla, algo que notó cuando sintió el líquido caliente bajando por su piel. —¡Oh, mierda! —Dejó de morderse y se limpió el labio con el dorso de su mano. —…Lo siento, no recuerdo el nombre de la isla, pero da igual…tampoco recuerdo el nombre del arte marcial que intentaron enseñarme…aunque le agregué mis propios movimientos —Se encogió de hombros con actitud desinteresada, una que podía reflejarse en el tono monótono de su voz. —, pero no creas que soy un experto, lo hago porque me ayuda a enfocarme.
 
Jugueteó ahora con su cabello, ahora sí prestaba atención al camino y eso lo llevó a notar los techos de las casas sobresaliendo, indicando que estaban más cerca del pueblo que cuando empezaron a caminar. Volvió a sudar frío ¿Y si algún marine los esperaba? Respiró hondo, intentó no prestarle tanta atención a ese detalle y seguir escuchando a su nuevo compañero —Tu también eres bueno con esas pistolas, solo…son muy ruidosas ¿Nunca has pensado en comprarles un silenciador? Hasta un sordo podría escuchar tus disparos y… ¿Espera? ¿Triceratops? ¿Ah? ¿Por qué hablamos de dinosaurios? —Conocía a esas criaturas, aunque no estaba relacionado mucho con el tema, sabía que debían estar extintas, pero solo imaginarse conviviendo en el mismo sitio que gigantes de 10 toneladas le heló la sangre. —¡Ah! ...No, la verdad no quisiera estar en la misma época que ellos, pero concuerdo en que fueron animales eh…sí…majestuosos —. Tampoco es como que fuera a negar eso.
 
—De todos modos ¿Por qué me cuentas esas cosas? Apenas me conoces y yo no te conozco a ti, además, mi memoria no es muy privilegiada…tal vez olvide lo que dijiste para cuando caiga la tarde, deberíamos centrarnos en cosas más profesionales ¿No crees? —. Volvió a encogerse de hombros, prefería dejar las cosas claras desde el inicio, pero la voz del pelinegro, más animado de lo que podría suponer de alguien con un estilo tan oscuro, no dejaba de darle información irrelevante o eso creyó, hasta que escuchó algo que sí que lo hizo girar su cabeza para ver al otro de frente.
 
Podría haber tomado sus manos entre las suyas, la única cosa que lo llevó a contenerse es porque estaba lo bastante sobrio para no actuar como un idiota, pero ese detalle, ese pequeño disgusto que el pelinegro tenía hacia esa fruta en específico fue como un catalizador que lo llevó a pensar que, sí, efectivamente, tenía que viajar con este tipo, no solo podría ser un buen guardaespaldas, si no que también compartiría su disgusto, eso…eso era algo que no podía darse el lujo de olvidar —¿En serio? ¿En serio no te gustan los mangos? ¡Cada vez que digo lo mismo me miran mal! ¡Es un honor conocer a alguien con la misma aversión hacia esa fruta! ¡Es asquerosa! Su sabor es empalagoso ¿Y has visto a la gente comiendo mango? Puaj…el líquido de la fruta les chorrea por la boca y es…ugh…asqueroso —. Sintió un estremecimiento de solo imaginarse la escena, uno que fue interrumpido por el sonido de los cascos de un caballo.
 
—¿Qué? Pero…esos caballos deben ser de alguien más, no podemos tomarlos así nada más ¿Quieres ir a prisión por cuatrerismo? ¡No! Peor aún, si nos descubren y se dan cuenta que tienes un arma nos irá peor…iríamos directo a la cárcel ¡No! ¡No! ¡No! —Sus argumentos parecían muy sólidos hasta que escuchó unas voces ajenas, alguien se acercaba y por lo poco que podía escuchar pudo diferenciar las palabras: ruido, disparo, problemas. Se tensó de nuevo y sopesó las opciones antes de dar un salto que lo dejó sobre el lomo de uno de los caballos, un ejemplar negro con una mancha blanca en medio de la frente. —¡Bien! Como te decía, el último que llegue al pueblo paga una ronda de bebidas.
 
Arreó al animal que no tardó en salir corriendo por uno de los caminos que debía dar al pueblo…ya cuando estuviera allá se encargaría de liberar al animal y dejar que corriera de regreso hacia sus dueños, si es que sabía llegar, después de todo, no quería ser tomado como un vil ladrón, se considera mejor que eso.


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RE: Negocios Peligrosos - Priv. Hyakinthos(Pasado) - por Hyákinthos - 26-08-2025, 04:21 AM

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