[EVENTO FIN BETA] Control de Acceso; Parte 1 (East Blue)
#25
En última instancia, Kovashi se metería ambas manos en el interior de los bolsillos exteriores de la chaqueta, mirada al frente y a lo que hay que ir. Sin embargo algo le chocó por un costado. Apenas pudo identificar la voz de Derya hasta que la mujer impactó contra él. Fue extraño, el espadachín reaccionaría un par de segundos tarde, mezclándose en un fuerte abrazo. La agarró con entereza con el brazo derecho, palpando aquellos músculos de la hembra. Incluso le magreó el trasero.
— Hasta esto lo tienes fuerte. — Bromeó, separándose un poco para poder verla bien. — Los estoy buscando, se supone que el Panda tenía un plan, pero ni de eso se puede encargar. — Toma palo que te crió. — Por mi parte, estoy genial, tengo ganas de ver lo que depara este viaje ... — No acabó de hablar porque rápidamente distinguiría a Khruner entre la gente. El oso terminó por acercarse a Derya y Kovashi. — Ya estamos los tres. — Susurró, ojeando el entorno a ver si alguien más aparecía. Lo que apareció fue Enma, tan pequeño como siempre. Kovashi no pudo evitar ponerle una mano en la cabeza y desordenarle el cabello. Dos meses es mucho tiempo, tanto que se quiera o no, terminabas conociendo más a los demás y si bien es cierto que entre los revolucionarios (el grupo) no se les podía considerar gente muy apegada a los demás (la verdad es que a su manera todos eran muy independientes) si que llegaron a conectar. Tal como Enma se alegró de ver a Derya, le invadió una extraña ilusión. La ilusión de quien se reúne con su gente, una sensación olvidada ya por nuestro querido protagonista. Rápidamente corrigió aquello. Este mundo era cruel, encariñarse no le daría nada bueno, mejor mantener la cabeza fría ante lo que pudiera ocurrir. Sacó de nuevo su petaca del interior de la chaqueta, la cual ya dejó completamente abierta. No reconocería que le estaba entrando calor, en la vida.

— Panda es el único que no veo por ningún lado. — Escupió al suelo. — Fue él quién hizo este condenado plan, ¿y llega tarde? — Otro trago. — Me estoy quedando sin ... — La movió, quedaba poco ... Venía de beber unas cuantas cervezas, es lo que solía desayunar. No era estúpido, comenzaba a darse cuenta de que sin alcohol no podía estar bien, quizás y solo quizás, valoraría próximamente si de verdad tenía un problema con la bebida. - Céntrate - Sacudiría la cabeza, refrescando así las ideas.

Voces se alzarían no muy lejos de allí, otras malhumoradas respondieron, se mascaba una tensión extraña. El caminar de la gente se sentía, la masa de seres allí en el puerto se fue movilizando casi al unísono. Kovashi alzó una ceja al darse cuenta de que aquellos venían, si no se movían rápido los aplastarían.
— A estas alturas creo que todos somos capaces de actuar sin ayuda de los demás. — Dijo con ironía, mostrando una pequeña sonrisa. Acompañando a sus palabras un enorme gyojin le pasó por el costado, más de dos metros de pez que sería el inicio de una galopada legendaria, le seguía todo el puto mundo. — ¡Nos vemos en el barco! — Kovashi se perdió entre la gente. Las figuras de Derya, Enma y Khruner desaparecieron, ya solo quedaba el y su plan improvisado para subir cuanto antes a alguna nave.

Ni corto ni perezoso comenzó a avanzar hacia los barcos. Daría un agradable salto a la vista, como todo lo que hacía, con estilo. Depositó sus dos pies sobre la espalda del gran gyojin que antes pasaría a su lado e impulsándose en esta fue pasando de tipo en tipo hasta llegar a las inmediaciones de un barco cercano.
— ¡No sabes quién soy yo, maldito enano! — Se escucharía decir al hombre pez, ya lejos de Kovashi. ¿Enano? el peli blanco medía dos metros, pero claro al lado de un puto gigante ...
— Una escalera. — Susurró tras dar su último brinco, que le llevó a depositar sus pies en la sólida madera. Desde allí se daría la vuelta, contemplando a personas despedirse forzosamente de algunos viajeros. ¿Por qué forzosamente? por que una ola de tipos/as estaban abordando los barcos, llevándose a inocentes civiles con ello. Estaría feo decir que no sintió ninguna pena por la situación, pero era la verdad. Sería una mayor perdida para el mundo que gente como Panda, Derya, Enma o Khruner no pudieran tomar el viaje de sus vidas. Ellos transformarían el mundo y para ello había que tomar medidas extraordinarias, una de ellas "el fin a veces justifica los medios".

Pero claro, esa solo era otra metodología que no compartía con los suyos. Y qué.

No lo buscó, alzó su diestra intentando señalizar a Enma (que era al único que veía con claridad) y un periódico le cayó en el regazo. Cuál niño traído por la cigüeña.
— Oh vaya, gracias señor. — ¿Era religioso? lo era, algunas veces más que otras. Que le caiga un periódico justo cuando acaba de tomar un viaje, eso es una señal que Kovashi tomaría como un claro "Disfruta". — Como sabes que me gusta la política, siempre tan atento. — Se dijo a si mismo, hablando con su particular dios invisible. Fue mirar las primeras páginas y toma, mazazo. Salieron wanteds, entre los que estaban los de sus compañeros y el suyo mismo. Asomó una inevitable sonrisa. — ¡CAPITÁN! — Gritó. El tío que estaba delante se giró asustado. Medía más de dos metros veinte, calvo, imponente, su chaleco rojo tenía lentejuelas. Joder qué hortera. Kovashi le golpeó en la cara con su pie al dar un salto, cayendo la cabeza del tipo sobre la madera acompañado de su suela. — ¡Quita coño! — Buscó con la mirada a Derya, Khruner y bambú, no logró identificar con claridad a ninguno, pero le sudó los cojones. — !ESTA GENTE SABE DE LO QUE HABLA! — Era un debate estéril, realmente no quería ser capitán, pero Kovashi era consciente de lo que les molestaba a sus compañeros.

Venían de un combate para establecer el liderato del equipo. Eran revolucionarios, un líder en un pequeño grupo era bastante insignificante, había algo por encima de ellos, muy por encima, que seguir. Eso sí, para aquel conjunto de personalidades tan dispares y de ideas políticas tan diferentes, nombrar de líder a un tío como el Shimatsu, en el que convergían desde bastantes ideas comunistas, como casi fascistas, era cuanto menos gracioso. Pasó por alto otras noticias a las que enseguida le dieron ganas de hincar el diente. Por ejemplo, la gran imagen que le llevó a sorpresa fue la del joven almirante seleccionado para el nuevo puesto. Le apetecía mucho hablar del asunto con Panda, por ejemplo.

Le encantaban los escenarios descontrolados. Caldo de cultivo para la revolución.


resumen



Objetos
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [EVENTO FIN BETA] Control de Acceso; Parte 1 (East Blue) - por Kovashi Shimatsu - 22-09-2023, 07:31 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)