Una mano amiga // Presente relativo (+18) // Priv. Maki D. Zen´in
#5
¿Cómplice? Era ella quien se había acercado a él de esa manera tan atrevida y lujuriosa, y aún así el cocinero no podía contestarle, embobado por el momento y el repentino sentimiento de necesidad. Podía sentir claramente como ella se movía sobre él, como suspiraba cerca de su rostro, como esos pequeños gemidos llegaban a sus oídos, todo eso hacía que quisiera más. Su mano fue tomada por la mujer, siendo llevada a los pechos ajenos. Dudó por un momento, en si todo esto era una buena idea, pero notó enseguida la suavidad del cuerpo femenino, incluso bajo la fina capa de tela que separaba sus pieles. Tal vez fue eso lo que hizo que olvidara esas dudas iniciales, tal vez fue la reacción de la muchacha, tal vez fue la unión de todas las cosas.

No hubo respuesta a su pregunta más que un leve asentimiento de cabeza. Lo entendía, no debían hablar de esas cosas en estos momentos, pero… ¿De qué se supone que hablaran? ¿Debían hablar? Ahora ella simplemente usaba una de sus manos para saborear sus dedos, mientras que la restante apretaba con delicadeza uno de sus pechos, animándose también a juguetear tímidamente con su pezón. Fue ella misma quien abrió más la prenda que separaba su piel de los ojos del pelinegro, pero no le permitió ver mucho antes de lanzarse sobre él para pegar sus cuerpos.

Escuchó esa voz tan dulce de nuevo, tan diferente a la que había usado con él los días anteriores. El movimiento sobre él no cesaba, y sus manos se colocaron con firmeza en la cintura de la muchacha, abrazándola y permitiendo moverse más sin temor a caerse. ¿Cómo esperaba que le respondiera? Sus labios rozándose al hablar, el calor corporal desprendiendo de ella, su movimiento de caderas tan pequeño pero tan constante, todo lo volvía simplemente loco. - Yo… y…yo… -. Tuvo que cortar sus palabras para ahogar un pequeño gemido entre sus dientes. Comenzaba a ser difícil resistirse a este momento, comenzaba a ser difícil no pensar en ella de otras maneras. - No creo que… ah… que seas un mo… un monstruo -. Evitó la pregunta anterior, pues no tenía una respuesta. Todo en su cabeza le decía que eso que sentía era amor, pero, ¿Y si se equivocaba? ¿Y si simplemente era preso de la lujuria del momento y luego rompía el corazón de Maki?

Y ahí llegó, ese beso. Sintió la humedad de la boca ajena, y no pasó mucho tiempo hasta que la lengua de la mujer comenzara a marcar el ritmo entre ellos. Pasión, fuego, juventud, podía sentir todo eso de ella, y simplemente podía utilizar sus brazos para atraerla a él y que no se separara. Sentir las manos de la mujer jugar con su cabello le daba una sensación extraña, y en cuanto comenzó a faltarle el aire ella separó sus bocas, dejando al muchacho expectante de más, solo un poco más. Se le fue cumplido, pero esta vez fue su cuello el blanco de la lujuria. Movió su cabeza hacia un lado, dejando que ella tuviera todo el acceso que quisiera a él, mientras que una de sus manos recorría la espalda ajena, sintiendo cada centímetro de piel y cicatrices como si fuese una obra de arte.

Su respiración se hizo más pesada, y su mano bajó por la espalda de la peliverde hasta llegar a su ropa interior. Dudó por un solo instante, pero una pequeña mordida en su cuello fue el aviso que su mente necesitaba para seguir, adentrando su mano a la zona privada de la mujer, apretando una de sus nalgas mientras que ella dejaba descansar el cuello del cocinero. - No, yo… -. Sentir su mano recorrer su torso era peligroso. - Nunca… nunca pensé que… alguien querría estar conmigo… así -. Sus ojos no se despegaron de los hermosos ojos dorados que parecían querer dominarlo por completo, mientras que su mano libre acompañó a la ajena hasta llegar a sus pantalones, los cuales le ayudó a mover, dejando al descubierto su miembro, y la erección que ella le había provocado con todo eso.

Deseaba seguir, esperaba que ella no se tome a mal su respuesta negativa sobre el condón, pero de igual manera sus manos continuaron recorriendo el cuerpo ajeno. - Si seguimos aquí… los demás podrían vernos… -. Pese a sus palabras, una de sus manos se internó dentro de la ropa interior ajena, tocando con suavidad su entrepierna, buscando saber si esa era la manera correcta de hacerlo. Su otra mano, por otro lado, terminó por abrir la camisa que la mujer llevaba encima, dejando al descubierto sus pechos, los cuales observó por un momento, antes de agachar su cabeza y comenzar a besar y lamer uno de estos.

Fue solo un instante, tal vez así podrían seguir incluso si solo debían mantenerse en ese juego interminable. - Dime, ¿tú me... amas? ¿O simplemente será algo pasajero y lo... lo olvidaremos mañana? -.
[Imagen: nxACuAB.png]


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RE: Una mano amiga // Presente relativo (+18) // Priv. Maki D. Zen´in - por Rackham Uker - 28-08-2025, 04:34 PM

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