28-08-2025, 04:35 PM
Aunque las palabras de Cao Guojiu pretendían ser inspiradoras y llenas de esperanza de un futuro mejor, Li Yuan se veía bastante cabizbajo, la derrota, tan rápida, tan contundente y aplastante, golpeaba directamente a su ego de luchador cuerpo a cuerpo, en parte aún se sentía traicionado por qué Cao use poderes sobrenaturales en una pelea de hombres.
Por otro, tenía razón, este mar es cruel y despiadado, los enemigos no dudarán en usar cualquier arma, artimaña o poder para imponer su voluntad y restringir la libertad. Pero aún así… Este combate había demostrado cuán débil era Li Yuan en comparación a los otros que le igualan en poder bruto.
Asintió e inclinó en señal de respeto a las palabras de Cao, su rivalidad secreta sería su legado para mejorar en sus artes marciales, para derrotar a aquello que no se puede golpear, seguramente es un viaje eterno y sin retorno, pero al menos debía empezarlo. Empezar siempre es lo más difícil.
—Muchas gracias por tu sabiduría, Cao, que nuestros caminos se crucen en otro momento. Y que nuestra futura revancha será una batalla legendaria.
Y no queriendo importunar más al monje comerciante con los poderes místicos de alfarería avanzada, se dirigió a recoger su balsa y se alejó, pues tenía un largo camino que recorrer aún, el puerto de isla Sorbet estaba aún más lejos de lo que había pensado y ahora estaba un poco más cansado para viajar después del combate.
Curiosamente, se encontró con otro monje de la iglesia Austro, al parecer ambos habían elegido viajar el mismo día y a la misma isla. ¿No era casualidad? Ambos monjes charlaron, y poco a poco Lo Yuan dejó atrás la derrota para afrontar su futuro, en una valiosa lección que aprendió en esta nueva aventura.
Pero esa es otra historia.
Por otro, tenía razón, este mar es cruel y despiadado, los enemigos no dudarán en usar cualquier arma, artimaña o poder para imponer su voluntad y restringir la libertad. Pero aún así… Este combate había demostrado cuán débil era Li Yuan en comparación a los otros que le igualan en poder bruto.
Asintió e inclinó en señal de respeto a las palabras de Cao, su rivalidad secreta sería su legado para mejorar en sus artes marciales, para derrotar a aquello que no se puede golpear, seguramente es un viaje eterno y sin retorno, pero al menos debía empezarlo. Empezar siempre es lo más difícil.
—Muchas gracias por tu sabiduría, Cao, que nuestros caminos se crucen en otro momento. Y que nuestra futura revancha será una batalla legendaria.
Y no queriendo importunar más al monje comerciante con los poderes místicos de alfarería avanzada, se dirigió a recoger su balsa y se alejó, pues tenía un largo camino que recorrer aún, el puerto de isla Sorbet estaba aún más lejos de lo que había pensado y ahora estaba un poco más cansado para viajar después del combate.
Curiosamente, se encontró con otro monje de la iglesia Austro, al parecer ambos habían elegido viajar el mismo día y a la misma isla. ¿No era casualidad? Ambos monjes charlaron, y poco a poco Lo Yuan dejó atrás la derrota para afrontar su futuro, en una valiosa lección que aprendió en esta nueva aventura.
Pero esa es otra historia.
