30-08-2025, 02:05 PM
No Compres: Adopta!
Zona Sur, Dia 20 de Verano, año 16.
![[Imagen: C6kX3Y6.png]](https://i.imgur.com/C6kX3Y6.png)
De pronto. Pese a qué, trate de seguir caminando, me encontraba sorprendido gateando sobre nada más que el propio aire entre lo qué sorpresivamente había sido agarrado a partir del propio cuello, tal y como puede imaginarse hubieras agarrado de un gato bebe, nunca me había cruzado antes con semejante trato y tal vez por el calor del momento acabe reclamando unas palabras de frustración, incapaz de voltear la cabeza, o de atreverme a lastimar mi dama, -Oye, oye! Por qué no mejor agarras esta? Suéltame! Me la estoy pasando raro- Replique, quejándome e insultando por lo bajo.
No sentía dolencia ni estaba siendo lastimado.
Pero aun así me imaginaba que ella quería,
como hubiera sido con cualquier otro gato,
quedarse conmigo para cuidar e ir cuidando.
Es qué ¿acaso ella no veía mi ropa que era prueba de estar aseado y cuidado?, muchas personas podían asumir que, efectivamente era un gato de hogar, aunque de hecho fuera mi propia rutina, estaba lejos de parecer salvaje o perdido, por lo qué no podía imaginar sino qué estaba enfrente sino unicamente de una robagatos que había decidido de manera egoísta de ahora en más era suyo, ¿como le debía explicar qué no era exactamente un gato? me avergonzaba, realmente demasiado imaginar que una mujer tan hermosa como aquella me viera convertido en mi forma más común.
Aunque no negare pensar en regresar a mi yo.
Me resistía con temor a qué la hermosa mujer,
asqueada de acciones me llamara pervertido,
¿que más entonces? solo me quedaba escapar.
Razón por la qué, obediente en un principio, habría hecho caso de su palmada gentil y subido hasta su hombro en preferencia sinceramente poco agradable, a estar agarrado de mi maltratado cuello, entonces tosería un poco, sintiendo alivio casi inmediato y busque con la mirada hasta donde saltar pues como gato sí no me tenias agarrado en constante, eso de las alturas no me iba a hacer paro, ¿acaso ella no lo imaginaba? bueno, quizás no todos los gatos resistían caídas de más de 20 metros por lo qué para mi aquella dama de apenas 4 era un paseo, un salto sencillo, uno al que me prepare.
Entonces, la dama morena empezó a acariciarle bajo el mentón con una fascinación desvivida y entendí en su soledad qué era una mujer que necesitaba alguien que pudiera hacerle sentir confort, ¿acaso no sabia hablar correctamente? a este punto, por más hermosa que fuera, me habia dado cuenta que no era capaz de comunicarse correctamente y con más razon no pude solo despegarme, senti qué en ese momento algo de ella necesitaba sentir un apreton, así que… simplemente la deje ser y le palmee con mi pata delantera izquierda, preguntando -¿tú… realmente no puedes entender lo que estoy diciendo, verdad? eres alguien extraño- razonaría, imaginando cuanto se aprovecharían.
No sentía dolencia ni estaba siendo lastimado.
Pero aun así me imaginaba que ella quería,
como hubiera sido con cualquier otro gato,
quedarse conmigo para cuidar e ir cuidando.
Es qué ¿acaso ella no veía mi ropa que era prueba de estar aseado y cuidado?, muchas personas podían asumir que, efectivamente era un gato de hogar, aunque de hecho fuera mi propia rutina, estaba lejos de parecer salvaje o perdido, por lo qué no podía imaginar sino qué estaba enfrente sino unicamente de una robagatos que había decidido de manera egoísta de ahora en más era suyo, ¿como le debía explicar qué no era exactamente un gato? me avergonzaba, realmente demasiado imaginar que una mujer tan hermosa como aquella me viera convertido en mi forma más común.
Aunque no negare pensar en regresar a mi yo.
Me resistía con temor a qué la hermosa mujer,
asqueada de acciones me llamara pervertido,
¿que más entonces? solo me quedaba escapar.
Razón por la qué, obediente en un principio, habría hecho caso de su palmada gentil y subido hasta su hombro en preferencia sinceramente poco agradable, a estar agarrado de mi maltratado cuello, entonces tosería un poco, sintiendo alivio casi inmediato y busque con la mirada hasta donde saltar pues como gato sí no me tenias agarrado en constante, eso de las alturas no me iba a hacer paro, ¿acaso ella no lo imaginaba? bueno, quizás no todos los gatos resistían caídas de más de 20 metros por lo qué para mi aquella dama de apenas 4 era un paseo, un salto sencillo, uno al que me prepare.
Entonces, la dama morena empezó a acariciarle bajo el mentón con una fascinación desvivida y entendí en su soledad qué era una mujer que necesitaba alguien que pudiera hacerle sentir confort, ¿acaso no sabia hablar correctamente? a este punto, por más hermosa que fuera, me habia dado cuenta que no era capaz de comunicarse correctamente y con más razon no pude solo despegarme, senti qué en ese momento algo de ella necesitaba sentir un apreton, así que… simplemente la deje ser y le palmee con mi pata delantera izquierda, preguntando -¿tú… realmente no puedes entender lo que estoy diciendo, verdad? eres alguien extraño- razonaría, imaginando cuanto se aprovecharían.
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