Todo pasó en un segundo.
Mientras intentaba establecer comunicación con Sohem y observaba el ambiente para tratar de dilucidar algo más de la situación, una voz sobresalió entre todas las demás de la multitud. De repente, lo que ya era un sonido constante y molesto de las conversaciones insulsas de los viajeros, se convirtió en un estruendo de gente intentando avanzar a los barcos. El sonido recordó al bramido de un animal enfurecido que, contra toda lógica, estalló en cólera y avanzó sin miramientos sobre sus semejantes y los dos pobres marines que había controlando el paso. La muchedumbre comenzó a saltar a los barcos como podía y estos comenzaban a moverse con intención de partir. Creo que los capitanes de dichos barcos eran plenamente conscientes de que, de no salir de allí rápido, se verían contra una turba encolerizada capaz de quemar sus propios transportes. Hubo poco tiempo para decidir.
- A la mierda. - dije con desgana.
Mientras intentaba establecer comunicación con Sohem y observaba el ambiente para tratar de dilucidar algo más de la situación, una voz sobresalió entre todas las demás de la multitud. De repente, lo que ya era un sonido constante y molesto de las conversaciones insulsas de los viajeros, se convirtió en un estruendo de gente intentando avanzar a los barcos. El sonido recordó al bramido de un animal enfurecido que, contra toda lógica, estalló en cólera y avanzó sin miramientos sobre sus semejantes y los dos pobres marines que había controlando el paso. La muchedumbre comenzó a saltar a los barcos como podía y estos comenzaban a moverse con intención de partir. Creo que los capitanes de dichos barcos eran plenamente conscientes de que, de no salir de allí rápido, se verían contra una turba encolerizada capaz de quemar sus propios transportes. Hubo poco tiempo para decidir.
- A la mierda. - dije con desgana.
Había decidido que iba a montar en uno de los barcos independientemente de si lo hacía solo. Esto era un billete de ida y no tenía posibilidad de cambiar la fecha de salida. Si el enano malhumorado se quedaba en el East blue, lo contactaría de alguna manera para hacerle saber que me marché. A fin de cuentas, era un hombre de recursos y seguro lograría seguirme la pista. Tenía ese curioso don para dar conmigo sin problemas. Para eso y para llamarme de cualquier forma menos por mi nombre. Guardé el Den Den y salí a correr. Gracias a mi estatura y mi velocidad, pude pasar entre la masa de gente sin problema y acercarme a uno de los barcos que parecían ir a zarpar inmediatamente. Mirando hacia la cubierta, pude divisar a un ser de gran dimensión, parecía tan grande como yo. Salté al barco y, justo cuando llegué allí, las gaviotas aparecieron soltando una gran cantidad de periódicos. Uno cayó justo en mis manos y lo revisé rápidamente. Entre otras noticias que si bien podían ser interesantes, no me llamaban la atención, había cosas importantes. La marina había conseguido un nuevo almirante y solo pensar en la edad del muchacho, me daba escalofríos. Tan joven y tan poderoso. Y parte más abajo, estaba mi cara. Mi puta cara junto a la máscara agujereada de Sohem. ¿En qué momento había pasado esto? También hablaban de un gremio revolucionaro en guerra con otro. Eso significaba que sí había gremios y que, con suerte, podríamos entrar en alguno para poder crecer como cazadores. "All Hunt" y "Crusaders". Ya tenía nombres para investigar cuando tocara tierra.
Pero lo más jugoso estaba justo después: una lista de carteles Wanted que enumeraban las recompensas de varios individuos del East blue en emergente ascenso. Varios eran verdaderos caramelos. Un lunarian, un revolucionario... podrían ser buenas presas si estaba a la altura. A fin de cuentas ellos viajan en grupo, por lo que relata el periódico y yo... aparentemente estaba solo. O eso creía, porque pude escuchar discutir a alguien muy cerca, en cubierta. Mi sorpresa fue ver al marine serpiente discutiendo con el enorme ser que, a todas luces, era uno de mis congéneres. La mujer estaba intentando convencerlo de ir a "atrapar" a un pirata de alas negras. - Alas negras. - musité, buscando con la mirada en otros barcos. Era fácilmente reconocible con el periódico en la mano y, su estatura no lo había precisamente fácil de ocultar. La fémina estaba gritando alocada queriendo luchar contra un pirata de setenta millones. Me acerqué a ellos mientras ella lo soltaba del bigote y la agarre del hombro girándola hacia mi.
- Medir cuatro metros no te hace fuerte. Haz caso a tu compañero. - sentencié solemne. Miré a Joe con gesto serio y volví mi mirada a la semioni - O vas a convertirte en cuatro metros de cadáver.
Esto se ponía interesante.
- Medir cuatro metros no te hace fuerte. Haz caso a tu compañero. - sentencié solemne. Miré a Joe con gesto serio y volví mi mirada a la semioni - O vas a convertirte en cuatro metros de cadáver.
Esto se ponía interesante.
Aclaraciones

![[Imagen: UkOhZr0.png]](https://i.imgur.com/UkOhZr0.png)