31-08-2025, 05:08 PM
El chirrido metálico aún vibraba en mis oídos, como si el mismo universo hubiese querido ponerle música a esta tragicomedia. El nuevo personaje había hecho su entrada con todo un espectáculo de luces y tutú darling, y yo no podía estar más fascinated. Mi sonrisa se curvó de nuevo, esa que mezcla malicia con el más puro deleite. Oh, honey, la obra no había terminado apenas estaba en su segundo acto.
Me quedé de pie, un poco ladeado, como si posara para una cámara invisible. Mis ojos se fijaron primero en Derek, de rodillas, sudoroso y humillado, y luego en el nuevo hombre que salía a escena con la furia de un padre protector. —Baby, take it easy —dije con voz cantarina, mientras mis dedos jugueteaban con un mechón de mi cabello. Caminé unos pasos suaves, taconeando, como si el callejón se hubiera convertido en pasarela.
—Tu querido alumno estaba aprendiendo su primera lección de vida. Yes, darling, the real one. —Mis labios se pintaron de esa media sonrisa venenosa mientras inclinaba la cabeza hacia el chico magullado. —Lección número uno: este mundo no es tan cruel como lo pintan, pero tampoco será amable con quienes no se atreven a gritar su propio nombre.—
Akaribon me miraba con fuego en los ojos, sus músculos tensándose como si fuera a saltar sobre mí en cualquier segundo. Oh my, so intense. Yo aplaudí despacito, clap, clap, disfrutando del contraste. —No pongas esa carita, cariño. No soy yo quien le ha hecho daño. —Me acerqué un poco más, con pasos tan suaves como un vals y entonces mii sombra se proyectaba sobre Derek, que aún respiraba agitado en el suelo.
—Tu chico —mi dedo largo y pintado apuntó directo a Kokotaro, que seguía temblando —Simplemente tuvo miedo. And th fear, honey, is the real enemy. Yo solo vine a mostrarle que hasta un matón puede caer de rodillas. ¿No es hermosa la ironía? —
El aire se volvió denso. La música detrás seguía vibrando, contrastando con el silencio que yo estaba tallando a base de palabras. Mis ojos brillaron con ese fuego travieso que jamás apaga. —Así que, si me preguntas what happened here, la respuesta es simple: una pequeña danza. Yo di los pasos, Derek marcó el ritmo, y Kokotaro aprendió a mirar más allá de su dolor. Lesson finished. —
Me incliné, rozando con mis labios el aire cerca de la oreja de Akaribon, sin llegar a tocarlo. —Now, darling, dime… ¿quieres continuar la coreografía conmigo, o prefieres sacar a bailar a tu furia? — Pero una vez termine de decir esas palabras sentí una sed de sangre que no era normal e instintivamente retrocedi tanto como pude.
—It's just a joke, honey. — Incluso yo sabía cuando deba tenerme, este tipo estaba a un nivel muy diferente del mío y terminaría bastante mal. —Solo protegi a tu querido estudiante. —
Me quedé de pie, un poco ladeado, como si posara para una cámara invisible. Mis ojos se fijaron primero en Derek, de rodillas, sudoroso y humillado, y luego en el nuevo hombre que salía a escena con la furia de un padre protector. —Baby, take it easy —dije con voz cantarina, mientras mis dedos jugueteaban con un mechón de mi cabello. Caminé unos pasos suaves, taconeando, como si el callejón se hubiera convertido en pasarela.
—Tu querido alumno estaba aprendiendo su primera lección de vida. Yes, darling, the real one. —Mis labios se pintaron de esa media sonrisa venenosa mientras inclinaba la cabeza hacia el chico magullado. —Lección número uno: este mundo no es tan cruel como lo pintan, pero tampoco será amable con quienes no se atreven a gritar su propio nombre.—
Akaribon me miraba con fuego en los ojos, sus músculos tensándose como si fuera a saltar sobre mí en cualquier segundo. Oh my, so intense. Yo aplaudí despacito, clap, clap, disfrutando del contraste. —No pongas esa carita, cariño. No soy yo quien le ha hecho daño. —Me acerqué un poco más, con pasos tan suaves como un vals y entonces mii sombra se proyectaba sobre Derek, que aún respiraba agitado en el suelo.
—Tu chico —mi dedo largo y pintado apuntó directo a Kokotaro, que seguía temblando —Simplemente tuvo miedo. And th fear, honey, is the real enemy. Yo solo vine a mostrarle que hasta un matón puede caer de rodillas. ¿No es hermosa la ironía? —
El aire se volvió denso. La música detrás seguía vibrando, contrastando con el silencio que yo estaba tallando a base de palabras. Mis ojos brillaron con ese fuego travieso que jamás apaga. —Así que, si me preguntas what happened here, la respuesta es simple: una pequeña danza. Yo di los pasos, Derek marcó el ritmo, y Kokotaro aprendió a mirar más allá de su dolor. Lesson finished. —
Me incliné, rozando con mis labios el aire cerca de la oreja de Akaribon, sin llegar a tocarlo. —Now, darling, dime… ¿quieres continuar la coreografía conmigo, o prefieres sacar a bailar a tu furia? — Pero una vez termine de decir esas palabras sentí una sed de sangre que no era normal e instintivamente retrocedi tanto como pude.
—It's just a joke, honey. — Incluso yo sabía cuando deba tenerme, este tipo estaba a un nivel muy diferente del mío y terminaría bastante mal. —Solo protegi a tu querido estudiante. —
