[Aventura T1] A disgusting alley
#9
La pregunta del anciano se mantiene en el aire durante unos segundos, como si cada palabra fuese una hoja afilada que dejaba claro su peligro. Frente a él, Rosse con una actitud más propia de una sesión fotográfica que de un altercado en un callejón. Comienza a hablar mientras toquetea su pelo. Su voz baila del mismo modo que lo hacia su cuerpo hace solo unos instantes. Sus palabras piden a Akaribon que se tome con calma la situación, lo cual no hace más que tensar al anciano okama. Sin embargo, pronto empieza su explicación, una en la que cuenta como el joven Kokotaro había aprendido esa noche, las enseñanzas del mundo cruel en el que viven. 

La furia del viejo, al ver a su alumno herido y con ojos llorosos, no es aplacada por esas primeras palabras. Le recorre el cuerpo y es tal la tensión que acumula que sus músculos parecen hacerse más grandes. Ya no queda mucho de la figura enclenque del hombre. Sus bíceps parecen haberse inflado y hasta su torso se asemeja más al de un culturista que al de un viejo. Rosse vuelve a sugerir clama y explica que no fue él quién lo daño, su danza lo lleva junto a Derek, arrodillado, y lo culpa de ser él el que llevó el miedo al joven.

Akaribon dirige ahora su ira hacia el matón que sigue arrodillado. Era el tipo de hombre con el que tenían encontronazos cada cierto tiempo, esos que iban buscando problemas, los que querían humillarlos y en ocasiones cosas peores, más definitivas. Él ha vivido demasiado como para saber que el odio solo genera más odio, y que la manera de acabar con esos enfrentamientos no es tomarse la justicia por su mano, aunque tras ver de nuevo a su alumno, es lo único en lo que piensa.

Rosse continúa hablando acerca del enfrentamiento que había tenido con Derek y se cómo esperaba que aquello sirviera de lección para Kokotaro también, aunque sus ojos desprendían un halo de malicia, uno que trae consigo segundas intenciones, y no siempre de buen carácter. Se acerca al viejo, tanto que Akaribon puede sentir el aliento salir por la boca del okama a cada palabra que menciona. Una provocación más. O un intento de incitar el fuego que ardía en el anciano por la imagen de su alumno. La mandíbula de Akaribon se tensó.

Como un actor que acaba de abandonar el escenario, Rosse cambia de actitud para señalar que solo estaba bromeando, con intención de rebajar la ira del anciano, o al menos cambiar el foco de la misma y finalmente, deja a un lado la provocación y la burla, para aclarar que fue quién defendió a su alumno.

La mirada de Akaribon, que no se había despegado del okama desde que se le había acercado, se relaja y adquiere ese gesto alegre que tenía al cruzar la puerta de la que aún salían los últimos rastros de aquella música que invitaba a las caderas a perder su habitual rigidez. El anciano sonríe de lado a lado de su cara, tanto que parece que se le haya partido a la mitad.

-Creo que no he entendido la mitad de lo que me dijiste, ma chérie -comenta sin dejar de sonreír con los ojos -. Pero te agradezco que hayas cuidado de Kokotaro. En cuanto a tí... -su gesto cambia de nuevo y en sus ojos se dibujan las llamas de la ira.

Da un par de pasos, firmes, de los que parece que hacen retumbar la calle, se sitúa junto a Derek, el cuál humillado no sabe cómo reaccionar. Akaribon levanta sus brazos y comienza a girar sobre sí mismo, como una elegante ballerina, como un potente tornado.

-Grand fouetté: Ano fuyu no sora no memoir

De la espiral en la que se había vuelto el hombre, sale un pie disparado que impacta con fuerza en el trasero expuesto del matón y lo hace volar unos metros. Derek se levanta, dolorido en cuerpo y orgullo, y tambaleante.

-Largo de aquí, mon amour. No quiero verte cerca del Ferme Bleu ni de mi alumno nunca más. Sí no...

El hombre hace un gesto amenazante, uno que imita volver a realizar una de sus piruetas. Derek se echa para atrás mostrando el miedo en su cara y entre una especia de sollozos y súplicas sale corriendo a trompicones.

-Espero que nos hayamos librado de él, ma fleur. Te agradezco tu ayuda. Merci -Akaribon hace una pequeña reverencia, teatral como todo él-. Veo que tienes un gran sentido de la justicia. Serías un buen luchador de okama kempo, ma chérie. Pero ahora mismo tengo mucho trabajo con Kokotaro. Veo que aún le queda mucho por aprender. Sin embargo, si alguna vez vas por la isla Kárate, dile al maestro Fury Cuttie y di que vas de mi parte. Seguro que está encantado de tener un caramelito a quién enseñar.

Deja sus palabras en el aire, como si su peso no las hiciese caer. Ayuda a levantarse a Kokotaro y se lo lleva entre abrazos y reprimendas, con el amor de un amigo y la severidad de un buen maestro.




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[Aventura T1] A disgusting alley - por Varoganchin - 20-08-2025, 03:07 PM
RE: [Aventura T1] A disgusting alley - por Varoganchin - 31-08-2025, 11:18 PM
RE: [Aventura T1] A disgusting alley - por PX-5 - 02-09-2025, 11:44 PM

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