[Presente relativo] El Amanecer de la Leyenda: La Reunión en la Isla Karate. [Priv]
#8
Él jamás desaprovecharía un robo, pero aquella mujer, aparte de todas las cosas, era cantante. Como buen ratero que es y al haber intentado realizar uno de sus tan característicos mareos para liarla con la caja registradora, los propios seguridad del local "SAmba" estaban totalmente entrenados para identificar a gente como él. Una llave diestra fue suficiente para tirarlo al suelo y que, en rápidos movimientos, alzado para ser llevado directamente con las autoridades locales. La muchacha, por alguna razón aún desconocida para el pelirrojo, decidió protegerlo, diciendo que pagaría todos y cada uno de los Berries robados por él al ser el primo del sobrino del hijo de su tataratía. Sí, un concepto sumamente rebuscado, pero luego de una patada en las posaderas y la prohibición de la entrada otra vez no pasó a mayores.

Owen no perdona ni olvida, por lo que la esperó hasta su salida de aquel local. Camuflado entre la gente, los techos, pasillos y callejones de la Isla Karate hasta tener una postal tan obvia como jugosa: Piratas. Piratas que suelen tener mucha pasta.
[Imagen: 2e7116ac0e93bec2e896ecaf76870318.jpg]
-...Jeh, siempre en babia los piratas. Ladrón que le roba a ladrón tiene cien años de perdón dicen.-

Era de día, sí, pero nadie podía aprovecharse más que el pelirrojo de la falta de precaución y las cosas abandonadas a su suerte; ¿Qué ocurre cuando te metes en el mar y te dejas la mochila sin vigilancia en la arena? En efecto, un Owen salvaje apareciendo para demostrarte que tu confianza solo hará que los amigos de lo ajeno campen a sus anchas. Ellos, tan célebres, tan ruidosos, en aquella reunión circular, fue tan sencillo para el joven ojiazul alcanzarlos luego de seguir a una mujer sumamente corpulenta que le había llamado poderosamente y ayudado con antelación. Sus cicatrices, marcas, físico y belleza automáticamente le hicieron asecharla por todo su tramo hasta observar a un sujeto tan enorme que era la antítesis de lo que el muchacho era: Llamativo, poderoso y por sobre todas las cosas, venoso -¿Necesitará ayuda para ir a mear?- 

Owen, no seas degenerado.

Era tentador. MUY tentador; Un barco pirata con todos sus miembros (probablemente) festejando, embriagándose, a los gritos y distraídos...aunque la visión periférica del coloso era lo único que podía tornarse complicado, más a sabiendas que el cabello de Owen resultaba ser de un rojo tan llamativo. Por hoy, sólo por hoy, no iba a robar.

[Imagen: 36af2566ac061ac5fecf387926360251.jpg]
-Oye, Maki. Maki, D. Zenin.-

¿Cómo sabes su nombre, Owen?
[Imagen: ccdf14c570f05254daf2f4bd822a0aa1.jpg]

-Ten tu billetera, se te cayó en el bar, tía.-

Se la robaste en cuanto se distrajo, eres de lo que no hay.

En un grácil y rápido movimiento, demostrando simpatía incluso con todos aquellos desconocidos, el pelirrojo irrumpió aquel ritual del cual no había prestado atención más allá de aquello que parecían estar compartiendo en cuanto a bebida y comida. El sol, abrazador como de costumbre en aquella isla, le hizo aproximarse con aquella cartera tan común hacia la mujer repleta en cicatrices peliverde, aunque cauto al ver que eran mayoría. Como Owen era especialmente extrovertido, no demoró en llevarse ambas manos a los bolsillos de su pantalón vaquero azul, dedicándoles una pequeña mirada a todos y cada uno...aunque al titán, lógicamente, levantar la mirada conllevaría a una quemadura en las retinas al tener que levantar la cabeza noventa grados hacia el cielo, así que solo observó su rodilla como si esta tuviese rostro -¿Están organizando una fiesta?- su sonrisa, picaresca y ladina, mostraba esos intensos caninos que, por genética, eran más grandes que el resto de dientes. No se detuvo en ninguno ni tampoco prestó atención a nadie en especial, aunque...todavía tenía cierta espinita de saber el porqué Maki había decidido protegerle. ¿Tanta pinta de pordiosero tenía? -Si me invitan de una de esas jarras de licor- con su dedo índice, apuntando al que tenía aquel íris tan distintivo entre anaranjado y dorado -les puedo contar del tesoro más grande de este planeta.- se encorvó, frunciendo el ceño mientras su sonrisa se ampliaba progresivamente hasta dejarle ver todos sus dientes -Se reirán en la puta cara del One Piece al lado del valor de estos tesoros.-.

Primero te robas una billetera, revisas su identificación y ahora mientes. ¿Puedes pasar cinco segundos sin cometer un pecado capital?



Mensajes en este tema
RE: [Presente relativo] El Amanecer de la Leyenda: La Reunión en la Isla Karate. [Priv] - por Owen Yang - 01-09-2025, 01:03 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)