02-09-2025, 10:19 PM
–Había un grupo de marines corruptos queriendo desplumar a un pobre viejo trabajador, que pagara el tributo semanal le decían mientras lo golpeaban, a un pobre viejito, no iba a permitir eso
![[Imagen: a162b898b62952e326a3c66937a17005.jpg]](https://i.pinimg.com/1200x/a1/62/b8/a162b898b62952e326a3c66937a17005.jpg)
-¡Así se hace tío! ¡Siempre hay que estar del lado del bie-
asi que le volé el cráneo a uno de ellos –
![[Imagen: 961c0a786a779bf4094dc6ed02b58ec2.jpg]](https://i.pinimg.com/1200x/96/1c/0a/961c0a786a779bf4094dc6ed02b58ec2.jpg)
-Bueno ahí te pasaste de puta madre, ¿No?-
La realidad es que Owen no era santo de ninguna devoción, pero reconocía la diferencia entre criminales como él y gente que realmente podía ser peligrosa y volátil. Su expresión de compañerismo lo puso un poco a la defensiva, debido a que arrebatar una vida se escapaba total y completamente a algo que él creyese que pudiese hacer en una expresividad tan normal como la que el vampiresco sujeto sugería, casi como si fuese un mero trámite. De todas maneras, ambos estaban en la misma: Había que salir de allí como sea, y el pelirrojo nunca iba a cumplir una condena por la reverenda estupidez por la que lo encerraron.
-¡!- Owen, automáticamente el ahora conocido como "Jensen" alertó de la aproximación de un posible Marine, hizo lo que mejor sabe hacer: Mentir. Volvió a estar en una posición muy similar con la que arrancó a conversar con su compañero de celda, se colocó falsamente su grillete en la muñeca contraria para que eso llame la atención lo suficiente y haga contacto visual con la fuerza de autoridad que venía con la alimentación pertinente para ellos. Estaban detenidos y, tal vez, con el suficiente tiempo, al menos el pelirrojo, podría haber salido con algo más que una simple multa, pero no. No podían ver todo su historial delictivo y darles tiempo para condenarle porque, ya siendo mayor de edad, la causa podría ser de los suficientes años para alejarle mucho de su objetivo final: Derrocar el reinado de la Isla Tamanegi. Luego de un lanzamiento de guiso -¡TOMA YA!- ¡CLANG!, que retumbó con fuerzas el plato metálico con el rostro del seguridad e hizo que se quedase totalmente desorientado luego de recibir una patada en las partes nobles que, todo hombre, lo dejaría fuera de combate durante una buena cantidad de tiempo.
Como bien dijo Owen, "Cling, caja", llave robada, un rápido movimiento y ambos pudieron comenzar a correr dentro de aquella mazmorresca celda donde se tuvieron que detener para buscar en los bienes incautados la espectacular pistola de tres cañones del vampiresco ser -Qué guapa que está esa pistolita, tío.- acotó simplemente el pelirrojo que, prestando un poco más de atención, cargaba con una bolsa en polvo...¿Sospechosamente conocida? -¿Cáspita del Diablo? ¿Qué cojones haces con eso?- el pelinegro ni siquiera le había dicho el nombre, pero el joven de cabellos rojizos, por desgracia, conocía perfectamente el tráfico de demasiados estupefacientes y bienes ilícitos. El conocer a tantas personas, lamentablemente, le hizo reconocerla a la perfección debido a sus inminentes destellos rojizos y brillante color -Cuando salgamos me das no uno, sino dos tiros.- el chico sabía perfectamente que perder el control en una situación semejante solo podría empeorar las cosas, y más teniendo una posible causa por fuga y colaboración criminal, empeorando aún más un historial tan manchado por la violencia y un mundo tan peligroso.
-¡!- Owen, automáticamente el ahora conocido como "Jensen" alertó de la aproximación de un posible Marine, hizo lo que mejor sabe hacer: Mentir. Volvió a estar en una posición muy similar con la que arrancó a conversar con su compañero de celda, se colocó falsamente su grillete en la muñeca contraria para que eso llame la atención lo suficiente y haga contacto visual con la fuerza de autoridad que venía con la alimentación pertinente para ellos. Estaban detenidos y, tal vez, con el suficiente tiempo, al menos el pelirrojo, podría haber salido con algo más que una simple multa, pero no. No podían ver todo su historial delictivo y darles tiempo para condenarle porque, ya siendo mayor de edad, la causa podría ser de los suficientes años para alejarle mucho de su objetivo final: Derrocar el reinado de la Isla Tamanegi. Luego de un lanzamiento de guiso -¡TOMA YA!- ¡CLANG!, que retumbó con fuerzas el plato metálico con el rostro del seguridad e hizo que se quedase totalmente desorientado luego de recibir una patada en las partes nobles que, todo hombre, lo dejaría fuera de combate durante una buena cantidad de tiempo.
Como bien dijo Owen, "Cling, caja", llave robada, un rápido movimiento y ambos pudieron comenzar a correr dentro de aquella mazmorresca celda donde se tuvieron que detener para buscar en los bienes incautados la espectacular pistola de tres cañones del vampiresco ser -Qué guapa que está esa pistolita, tío.- acotó simplemente el pelirrojo que, prestando un poco más de atención, cargaba con una bolsa en polvo...¿Sospechosamente conocida? -¿Cáspita del Diablo? ¿Qué cojones haces con eso?- el pelinegro ni siquiera le había dicho el nombre, pero el joven de cabellos rojizos, por desgracia, conocía perfectamente el tráfico de demasiados estupefacientes y bienes ilícitos. El conocer a tantas personas, lamentablemente, le hizo reconocerla a la perfección debido a sus inminentes destellos rojizos y brillante color -Cuando salgamos me das no uno, sino dos tiros.- el chico sabía perfectamente que perder el control en una situación semejante solo podría empeorar las cosas, y más teniendo una posible causa por fuga y colaboración criminal, empeorando aún más un historial tan manchado por la violencia y un mundo tan peligroso.
¡TAC! Una pisada seca, de un zapato marcadamente sonoro, hizo acto de presencia de forma casi repentina.
![[Imagen: GrRBnxg.png]](https://i.imgur.com/GrRBnxg.png)
-Sabía que teníamos que tener más precaución con ustedes dos.-
Su aspecto era imponente, alto, aunque no pudiese verse las pupilas en sus ojos, ¿Estaba ciego? -...tío, esto se puede complicar un poco.- no había margen para poder retroceder, ni tampoco para poder escapar. No había salidas traseras, ni tampoco parecía posible una distracción. Debían pelear, quieran o no quieran -Jensen Valentine, un psicópata narcisista que se cree estar por encima de la ley, y hacer justicia por mano propia.- Tac, tac, tac, su aura resultaba ser sumamente imponente, tanto, que era lo suficientemente abrumadora para crispar el cuerpo del joven Owen que yacía justo al lado de su, ahora, vampiresco compañero -Owen Yang, terrorista de Isla Tamanegi, otro sociópata peligroso que se cree estar por encima de la autoridad.- En un rápido movimiento, el sujeto cortó el viento delante de él agitando la espada, haciéndola silbar de la intensidad -Dos perfiles de individuos que no deberían siquiera tener la oportunidad de estar vivos. Díganme, ¿Qué van a hacer ahora?- el ceño del pelirrojo, evidentemente fruncido y con su cuerpo arqueado, estaba listo para el evidentemente peligroso enfrentamiento -No meditaré con ustedes porque han demostrado, por activa y pasiva, que son dos parias sociales.- y este último comentario, ahora sí, encendió al muchacho de ojos azules, mostrando aquellos caninos que lo caracterizan mientras su rostro se imbuía en agresividad -Devuelta a su celda. Ahora. Por cada minuto afuera de ella,- sacó un reloj de bolsillo muy típico y, luego de darle a un botón sin mirar, volvió a guardarlo -les cortaré un dedo. Si llega a diez, ambas manos.-.
![[Imagen: bd5455dce5589042feb3747446c0736f.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/bd/54/55/bd5455dce5589042feb3747446c0736f.jpg)
-Jensen, es momento de que me demuestres lo que esa tal Cerbero puede hacer.-
