03-09-2025, 02:45 PM
No es que estuviese verdaderamente cansado, ni mucho menos. Pero andar sin rumbo no era uno de sus pasatiempos favoritos, y para él era bastante mejor estar quieto para pensar qué hacer. O... para no pensar, abstraerse de lo que le rodeaba, o al menos, estar completamente a su bola era algo muy usual en su persona. Se tiró un poco hacia atrás, dejando caer su espalda por la pared. De esta manera, pasó de estar sentado en una postura mucho más adecuada y digna a parecer un tirado de manual. No es que eso le importase demasiado, las apariencias nunca habían sido su cosa, pero desde luego la apariencia exterior dejaba bastante que desear.
Fue entonces cuando una voz ajena llamó su atención. Había estado a su aire todo ese tiempo, por lo que no se había dado cuenta que un hombre se había situado justo delante de él. Alzó ligeramente la cabeza para echarle un vistazo, aunque el pelo largo y enmarañado que tenía tapaba por completo sus ojos. A todas luces parecía un vagabundo, uno ciego si su interlocutor se molestaba en unir las piezas del puzle. Aunque cualquier observador mínimamente interesado se podría dar cuenta de que algo fallaba en la composición, tal y como Conrad se había fijado en que la pipa que ese hombre llevaba en la mano había desaparecido sin dejar rastro.
Dejando eso a un lado... ¿le había confundido con un vagabundo, o algo? Solía pasar en más de una ocasión, aunque el hombre del bastón no terminaba de cuadrar el por qué. Eso se repetía, pero cuando decía que era ciego, era obvio que no le terminaban de creer. Ese tipo de cosas, todo sea dicho, resultaban ser bastante graciosas. Como fuera, lo digno sería aclarar el malentendido, pero Conrad no era precisamente un tipo orgulloso y además, le apetecía picar algo en esos momentos. La manzana tenía buena pinta, a fin de cuentas. -Ah... muchas gracias.- Murmuró, haciendo un leve movimiento con la cabeza. Luego estiró un brazo para tomar la manzana. -No hay mucha gente que ofrezca comida así como así, es bueno encontrar a personas que sí.
Fue entonces cuando una voz ajena llamó su atención. Había estado a su aire todo ese tiempo, por lo que no se había dado cuenta que un hombre se había situado justo delante de él. Alzó ligeramente la cabeza para echarle un vistazo, aunque el pelo largo y enmarañado que tenía tapaba por completo sus ojos. A todas luces parecía un vagabundo, uno ciego si su interlocutor se molestaba en unir las piezas del puzle. Aunque cualquier observador mínimamente interesado se podría dar cuenta de que algo fallaba en la composición, tal y como Conrad se había fijado en que la pipa que ese hombre llevaba en la mano había desaparecido sin dejar rastro.
Dejando eso a un lado... ¿le había confundido con un vagabundo, o algo? Solía pasar en más de una ocasión, aunque el hombre del bastón no terminaba de cuadrar el por qué. Eso se repetía, pero cuando decía que era ciego, era obvio que no le terminaban de creer. Ese tipo de cosas, todo sea dicho, resultaban ser bastante graciosas. Como fuera, lo digno sería aclarar el malentendido, pero Conrad no era precisamente un tipo orgulloso y además, le apetecía picar algo en esos momentos. La manzana tenía buena pinta, a fin de cuentas. -Ah... muchas gracias.- Murmuró, haciendo un leve movimiento con la cabeza. Luego estiró un brazo para tomar la manzana. -No hay mucha gente que ofrezca comida así como así, es bueno encontrar a personas que sí.
