24-09-2023, 07:49 AM
El ascenso a la Red Line era algo que se podía sentir en el agitado general del mobiliario. No es que fuera un terremoto, pero se hacía notar como una pequeña turbulencia en la embarcación. Los libros bailaban en los estantes y los adornos de encima de las mesas como las lamparas hacían sonar un leve tintineo generados por este efecto de tambalearse.
-Así que esto es lo que se siente al subir al centro del mundo, escalar la gran montaña roja...- pensé ilusionado, haciendo una imagen mental de como se debía de ver
Decidí postergar un rato el aprenderme los carteles de Se Busca. Total, tampoco es que fuera a acordar de todos y de cada cifra. Me guardé las hojas de nuevo y salí del cuarto para tener el recuerdo de la subida grabado a fuego en mi mente.
~~~~~~~~~~~~
El barco no es que fuera dando tumbos, pero no tenía ni idea de quien estaba a los mandos. Yo seguro no sería capaz de manejarlo, eso estaba claro. No obstante, la conducción inicial dejaba ver carencias y haría falta alguien experimentado o experto para no reventar contra la orilla de piedra.
-Si no recuerdo mal, Minato era diestro en navegación...- me detuve a cuestionar, pero dejé de lado ese pensamiento por el objetivo principal- Suda, voy a ver el paisaje aunque sea lo último que haga.
Salí disparado al exterior de la embarcación. No era un buque de guerra, pero tampoco un barquito de remos. Se dejaba ver una embarcación hermosa para llevar a varias personas sin dificultad.
Ya en cubierta, decidí acercarme a la amura de estribor, donde había una sujeción en forma de barandilla que rodeaba el barco. Lo más probable para que ningún torpe se dejara caer. Desde ahí pude presenciar lo hermoso del mundo y sentir lo pequeño que era en comparación a este.
La corriente arrastraba con fuerza de forma diagonal ascendente, mientras el carril lo delimita una paralela línea de roca carmesí. Sin duda era una imagen sacada de otro mundo, uno de fantasía y aventura. El Sol dominando la cúspide de la montaña y el viento enfrentando nuestro ascenso. Era bellísimo... Y para rematar el olor a sal y aventura.
En ese momento se me ocurrió la brillante idea de compartir el momento con alguno de mis compañeros. En ese momento supuse que quizá ya habrían dejado de discutir sobre si pelear con el alto negro aquel o no.
~~~~~~~~~~~
Me dirigí a la zona donde me había separado del grupo. Fui acelerado y con ganas de estar con estos. Ya había pasado gran parte del viaje solo y quería tener más ratos de complicidad juntos.
A eso que, cruzando una esquina, en la altura más o menos de la aleta de estribor vi a... ¡¿Sohem?!
El cazador tenía enganchado a Minato por el brazo. Mi cuerpo instintivamente roto 180 grados sobre su eje y decidió salir de escena.
-Noup, ni de coña...- pensé mientras hacía la bomba de humo más rápida de la historia. Comencé a caminar en dirección opuesta a la que había tomado, regresando a la zona de la barandilla de la que había salido. Durante el trayecto seguí con mis observaciones. - ¿Que cojones hace este tío aquí?¿Viene solo o la jirafa viene con él?¿Los habrá llamado Joe?
Se vinieron preguntas y preguntas a mi mente, que trataban de conectar la historia y la razón de la aparición estelar de este tipo.
-¿Sabes que? Paso, no vale la pena darle más vueltas...- susurré al viento mientras me ajustaba las gafas. -Que sea lo que tenga que ser. Pero con este en la ecuación, la cosa cambia mucho... Y si están los dos, flipa... De buen grado espero que sean aliados o no interfieran. Esta vez no será como la última, eso es seguro.
Me quedé mirando al infinito, sintiendo la brisa marina y viendo pasar la línea de roca roja, que no acababa nunca. Esperaba que uno de los mios se dejara caer a mi lado, pero eso ya era cosa del azar. Al final, la soledad y la calma tampoco era malas compañías para un viaje como este.
-Así que esto es lo que se siente al subir al centro del mundo, escalar la gran montaña roja...- pensé ilusionado, haciendo una imagen mental de como se debía de ver
Decidí postergar un rato el aprenderme los carteles de Se Busca. Total, tampoco es que fuera a acordar de todos y de cada cifra. Me guardé las hojas de nuevo y salí del cuarto para tener el recuerdo de la subida grabado a fuego en mi mente.
~~~~~~~~~~~~
El barco no es que fuera dando tumbos, pero no tenía ni idea de quien estaba a los mandos. Yo seguro no sería capaz de manejarlo, eso estaba claro. No obstante, la conducción inicial dejaba ver carencias y haría falta alguien experimentado o experto para no reventar contra la orilla de piedra.
-Si no recuerdo mal, Minato era diestro en navegación...- me detuve a cuestionar, pero dejé de lado ese pensamiento por el objetivo principal- Suda, voy a ver el paisaje aunque sea lo último que haga.
Salí disparado al exterior de la embarcación. No era un buque de guerra, pero tampoco un barquito de remos. Se dejaba ver una embarcación hermosa para llevar a varias personas sin dificultad.
Ya en cubierta, decidí acercarme a la amura de estribor, donde había una sujeción en forma de barandilla que rodeaba el barco. Lo más probable para que ningún torpe se dejara caer. Desde ahí pude presenciar lo hermoso del mundo y sentir lo pequeño que era en comparación a este.
La corriente arrastraba con fuerza de forma diagonal ascendente, mientras el carril lo delimita una paralela línea de roca carmesí. Sin duda era una imagen sacada de otro mundo, uno de fantasía y aventura. El Sol dominando la cúspide de la montaña y el viento enfrentando nuestro ascenso. Era bellísimo... Y para rematar el olor a sal y aventura.
En ese momento se me ocurrió la brillante idea de compartir el momento con alguno de mis compañeros. En ese momento supuse que quizá ya habrían dejado de discutir sobre si pelear con el alto negro aquel o no.
~~~~~~~~~~~
Me dirigí a la zona donde me había separado del grupo. Fui acelerado y con ganas de estar con estos. Ya había pasado gran parte del viaje solo y quería tener más ratos de complicidad juntos.
A eso que, cruzando una esquina, en la altura más o menos de la aleta de estribor vi a... ¡¿Sohem?!
El cazador tenía enganchado a Minato por el brazo. Mi cuerpo instintivamente roto 180 grados sobre su eje y decidió salir de escena.
-Noup, ni de coña...- pensé mientras hacía la bomba de humo más rápida de la historia. Comencé a caminar en dirección opuesta a la que había tomado, regresando a la zona de la barandilla de la que había salido. Durante el trayecto seguí con mis observaciones. - ¿Que cojones hace este tío aquí?¿Viene solo o la jirafa viene con él?¿Los habrá llamado Joe?
Se vinieron preguntas y preguntas a mi mente, que trataban de conectar la historia y la razón de la aparición estelar de este tipo.
-¿Sabes que? Paso, no vale la pena darle más vueltas...- susurré al viento mientras me ajustaba las gafas. -Que sea lo que tenga que ser. Pero con este en la ecuación, la cosa cambia mucho... Y si están los dos, flipa... De buen grado espero que sean aliados o no interfieran. Esta vez no será como la última, eso es seguro.
Me quedé mirando al infinito, sintiendo la brisa marina y viendo pasar la línea de roca roja, que no acababa nunca. Esperaba que uno de los mios se dejara caer a mi lado, pero eso ya era cosa del azar. Al final, la soledad y la calma tampoco era malas compañías para un viaje como este.
