[Presente relativo] El Amanecer de la Leyenda: La Reunión en la Isla Karate. [Priv]
#9
El sol abrasaba sin mesuras la cubierta del barco, un brillo que anunciaba un alba, no solo para aquella dichosa isla, sino para las vidas que se entrelazaban en una larga telaraña llamada camaraderia. Ashveil no dijo nada, permaneció en silencio con sosiego. Tampoco interrumpió cada vocablo emitido por su tripulación; pues era como el canto mismo del mar hecho un coro.

La primera en hablar era el fuego, Maki, su espíritu era comparable a las brasas que negaban extinguirse. Firme, una guerrera forjada del dolor. Y Ashveil... No hacia mas que respetarla por eso.

—¡Un faro...! Eso eres... — le señalo antes de señalar al frente. — Tu voz sera nuestro faro, Maki. Aunque las olas del mar amenacen con apagarla, me encargare que sigan ardiendo como mil soles —.  Dijo, sin mirarla, solo de espaldas.— Aunque... No prometo cuidarte de las miradas de otros hombres — Volteo a mirar a Uker, el navegante con el cual habia tenido pocas pero necesarias interacciones.

Y ahora le tocaba a él. El silencio perduro por breves instantes, uno pesado, porque conocia la oscuridad que envolvía el pasado del hombre. Un hombre envuelto en las sombras y aun así, sobrevivió a ellas. Solo levanto su diestra para posarla en su hombro sin dejar de beber de su gran tarro. — Solo estoy bromeando, pero — Dio un gran sorbo a su licor.

—No seas esclavo de las cadenas, no las arrastres. Aqui, en mi maldito barco, no eres un prisionero del pasado. ¿Pero sabes que si eres?... El hombre que se levantara cuando todos caigamos. — Entre palmadas tambien reiria.  «Y el que mantenga a esa cosa (Thyrm) con el suficiente combustible para no tragarse a si mismo». Palabras para si mismo.

—Mierda.. Sois muchos, pero a ver... Tú, el emo — Eres nuestro corazón — Sin evitar sonreir, claramente. — Porque el tuyo es más fuerte que cualquier arma existente. No permitas que nadie te arrebate tu pureza, mientras este cuerpo respire jamás estaras solo en la defensa de tus nakamas. —

Y mataría por ese juramento.

El estruendo del estómago de Thrym rompió la calma, fuerte sonido que estremecía hasta el mástil. «Ah mierda... Este cabrón» Frunció el ceño, pensando en su discurso. ¿Pero que coño? Si era con el tenia que usar su apetito como referencia. — Tendre que alzar la voz — Y asi lo hizo. — Puede que el hambre sea tu enemigo mas duro, pero te prometo que encontrare darte festines dignos de tu fuerza. Jamas lucharás con el estomago vacío. Juramento del capitán —

Y Maria... ¿Que decir de maria? Una mezcla extraña entre la mas dulce poesia y el caos absoluto, fascinaba en partes iguales eso si. Solo divagaba al hablar y hasta se aferró a una pierna. No pudo hacer mas que reír en una carcajada ahogada en el sabor de la cerveza. — Tranquila, no te apartó. Incluso tú eres valorada en este hogar... Tu locura es sinonimo de peligro, pero en ella hay hermosura. Sigueme, incluso aqui tus desvaríos encontraran eso, «Un hogar ». No eres un sacrificio, eres la belleza que se asoma tras la promesa. —

El doctor era el más racional del grupo, distinto, un caos completamente diferente a lo que estaba acostumbrado. Lógica sobre pasión, un pedazo de hielo se quedaría corto ante sus agallas. Una mente difusa en pensamientos que parecen ahogarle. Pero estábamos aca, ¿no? Somos un jodido salvavidas... Aunque Ash ni nadar puede

—Tu memoria volverá, Hyákinthos. Y cuando lo haga, no estarás solo para cargar con ella. Cuentas conmigo, como yo cuento contigo... Y por favor aleja ese bisturí de mi —

Entonces apareció aquel pelirrojo descarado y rufián, era el contraste perfecto ante tanta seriedad, quizás lo hubieran echado en otros lugares. Pero Ashveil no. El capitán lo observó y derramo su cerveza sobre él. Pues, sin quererlo, ya estaba demasiado cerca del círculo como para apartarse.

—No sé de donde saliste, pero ya sabes demasiado. Si osas robar a mis hombres te usare como ancla en mi próxima parada, a menos que claro... Tengas las bolas para unirte — Y sin embargo, le ofreció licor.

—Los he escuchado — Señalo a todos con su voz gruesa y firme. —  Sus miedos, sus sueños, sus juramentos y hasta sus locura. Y he confirmado que no somos una tripulación ordinaria, somos más que eso... Somos unión, somos la diferencia. —.

—Desde este instante,  no son individuos errantes, ni fugitivos, ni prisioneros del pasado. Desde este instante, navegamos bajo una misma bandera. Ustedes son mi tripulación, y yo soy su capitán.—.

Exclamo, y esta vez descendió a la isla.— Ahora, que les parece un festin? Vamos, quiero comer y festejar. Pueden disfrutar de la isla y relajarse. — Ya estaba un poco ebrio, lo admite.

—Ah, y Uker...cuida que el pelirrojo no asalte a un soldado de la marina o algo asi —


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RE: [Presente relativo] El Amanecer de la Leyenda: La Reunión en la Isla Karate. [Priv] - por Lucarne Ashveil - 05-09-2025, 02:58 AM

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