[Aventura T3][Presente absoluto] El final de un comienzo apoteósico
#6
La puerta del local se abrió de par en par como si fuera el mismísimo telón de un teatro y, ¡voilà, cariño!, ahí estaba yo. Una estrella nacida del caos y la miel, honey. Apenas di un paso dentro, el estruendo de la música me golpeó el pecho y me sentí vivo, vibrante, como si cada nota fuese hecha solo para mí.

Caminaba rápido, casi danzando, mis botas repiqueteando contra el suelo pegajoso sin importarme que se quedaran pegadas un segundo en cada paso. ¿So what if the floor was dirty? Yo lo convertía en pasarela, darling.

Con mis ojos carmesí recorrí el lugar como un gato curioso: los focos de colores iluminaban los rostros sudorosos de los bailarines, las luces estroboscópicas los cortaban en fotogramas, y todo parecía un improvised show donde yo era la estrella invitada. Y claro, no podía caminar sin dejar huella, mi cuerpo se movía con gracia felina entre la multitud, y mis manos, oh, mis preciosas manos adornadas con anillos brillantes, se encargaban de explorar lo que se cruzara.

—Ay, pero qué pecho más duro, honey — reí, deslizándome con descaro sobre un hombretón de torso descubierto que no tuvo ni tiempo de reaccionar antes de que mi risa se perdiera entre la música, otro, con camisa abierta, recibió una caricia fugaz en el pecho y uno más, al que atrapé por la cintura, se volteó sorprendido y confundido, pero yo ya me había escabullido con una reverencia burlona y un beso lanzado al aire.

Avanzaba con velocidad, como si un fuego me quemara los talones, y cada segundo dejaba un rastro de perfume dulzón a miel, era imposible no notar mi paso, cada mirada que se cruzaba conmigo recibía un guiño, cada hombre alto y fornido que encontraba recibía una caricia, cada grupo de borrachos escuchaba un “darling” cantado como si fueran mis más fieles espectadores.

Llegué a la barra con la energía de una tormenta tropical. Me apoyé de espaldas contra el mostrador, una mano en la cadera y la otra en el aire, saludando a cualquiera que me mirara como si fueran viejos amigos, porque tengo que ser the sexiest of the stars, entonces el camarero se me quedó mirando, dudando de si debía atenderme primero o atender a los demás, but i love being the drama queen.

—Cariño, si no me sirves ya, voy a desmayarme aquí mismo en tu barra, ¿ You want an angel like me to die of thirst in front of all these gentlemen, honey? —exclamé, elevando la voz para que media pista escuchara, varias risas se escaparon entre la multitud, y yo, feliz con mi público, rematé con una risa excéntrica —Jusususu, Jusususu— que brilló más que la bola de disco sobre nuestras cabezas.

—Un trago fuerte, honey. Lo que tengas que me haga olvidar la rutina y me recuerde que estoy vivo —pedí, deslizando mi dedo sobre el borde de la barra como si estuviera acariciando la piel de un amante. A mi alrededor, algunos hombres me observaban con mezcla de intriga y deseo, otros con desdén, oh Darling y cuanto me encanta que me deseen, o que me critiquen, igual asesinaré a todo aquel que no respete mis hermosos y preciados besos, pero por ahora todos posaban sus ojitos en mi, y eso bastaba. No soy alguien que pasara desapercibido, cariño. Where I am, there is a show, that's always the case.

Con la copa finalmente en la mano, levanté el vaso hacia la pista abarrotada y declaré con voz clara, en medio del estruendo, —¡A la vida, a la locura y a los hombres con pecho de guerreros, cariño! — Y bebí de un solo trago, dejando que el alcohol incendiara mi garganta mientras mi risa se mezclaba con el ritmo frenético de Samba. La noche era joven, y yo más escandaloso que nunca, honey.


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RE: [Aventura T3][Presente absoluto] El final de un comienzo apoteósico - por Rosse Bellecour - 05-09-2025, 05:22 PM

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