24-09-2023, 01:07 PM
El joven marine estaba deseando de salir en busca de Alas Negras, pero parecía ser que ninguno de su equipo, salvo la gigantona de casi cuatro metros quería salir en su búsqueda. ¿Estaba en lo cierto, o simplemente estaba teniendo un rebote? Sin duda alguna, podría parecer un rebote porque... ¿Cuales eran los motivos de Minato para ir a por el pirata? Mas allá de su recompensa, sabía que era peligroso, lo dejó al borde de la muerte días atrás y lo peor, estuvo cometiendo delitos y suponía un peligro para la sociedad.
Pero de repente un tipo con un casco que le cubría toda la cara y más bajo que él, le agarró del codo, diciendole soberanas tonterías. Intentó zafarse de él, más no pudo. Parecía que tenía bastante más fuerza de la que aparentaba, así que no pudo hacer más que dejarse echar hacia atrás cuando lo empujó contra sus compañeros marines. Le miró a donde supuestamente estaban los ojos de aquel tipo. -El que te quita el pan es tu enemigo, pero el que se interpone en el camino de la marina es el mío, así que si no quieres ser reportado como criminal y seguir comiendo de nosotros, no molestes.- Dijo desafiante.
Estaba dispuesto a salir volando de allí, pero Minato apenas se había dado cuenta que habían zarpado hace rato y que estaban ya subiendo por la Reverse Mountain. ¿Tan rápido era el camino hasta aquel lugar? El joven marine de cabellos violáceos nunca se supuso que estaban tan cerca de tamaña monstruosidad natural en el centro del mundo. De cualquiera de las maneras, comenzaron a notar ciertas turbulencias. El barco se movía de un lado a otro, chocando entre las paredes del camino que los subía hacia la cima. Ahí fue cuando se preocupó de la dirección. -¿Es que no hay nadie a los mandos?- Y sin pensarlo salió en busca del puesto de mando para hacerse él con el control del timón.
Si bien era cierto que no era todo un experto, Minato llevaba navegando desde bien pequeño, y lo más importante, había aprendido mucho en aquellas misiones de diplomacia en el East Blue, por lo que estaba más que cualificado para manejar aquel barco. Llegó al puesto de mando, y sin importarle si había alguien o no, agarró el timón y comenzó a enderezar la dirección para llevarlos lo mejor posible.
Pero de repente un tipo con un casco que le cubría toda la cara y más bajo que él, le agarró del codo, diciendole soberanas tonterías. Intentó zafarse de él, más no pudo. Parecía que tenía bastante más fuerza de la que aparentaba, así que no pudo hacer más que dejarse echar hacia atrás cuando lo empujó contra sus compañeros marines. Le miró a donde supuestamente estaban los ojos de aquel tipo. -El que te quita el pan es tu enemigo, pero el que se interpone en el camino de la marina es el mío, así que si no quieres ser reportado como criminal y seguir comiendo de nosotros, no molestes.- Dijo desafiante.
Estaba dispuesto a salir volando de allí, pero Minato apenas se había dado cuenta que habían zarpado hace rato y que estaban ya subiendo por la Reverse Mountain. ¿Tan rápido era el camino hasta aquel lugar? El joven marine de cabellos violáceos nunca se supuso que estaban tan cerca de tamaña monstruosidad natural en el centro del mundo. De cualquiera de las maneras, comenzaron a notar ciertas turbulencias. El barco se movía de un lado a otro, chocando entre las paredes del camino que los subía hacia la cima. Ahí fue cuando se preocupó de la dirección. -¿Es que no hay nadie a los mandos?- Y sin pensarlo salió en busca del puesto de mando para hacerse él con el control del timón.
Si bien era cierto que no era todo un experto, Minato llevaba navegando desde bien pequeño, y lo más importante, había aprendido mucho en aquellas misiones de diplomacia en el East Blue, por lo que estaba más que cualificado para manejar aquel barco. Llegó al puesto de mando, y sin importarle si había alguien o no, agarró el timón y comenzó a enderezar la dirección para llevarlos lo mejor posible.
Aclaraciones
