10-09-2025, 12:24 AM
Cuando Owen quiso percatarse de la situación, la inconsciencia se había apoderado de él. Fue tal el agotamiento de estar corriendo sin siquiera parar además de la adrenalina del momento que, tan solo por unos instantes, había perdido total y completamente el sentido.
Cuando quiso percatarse, pestañeando con mucha rapidez mientras los ojos empezaban a quitarse el borroneo matutino, se irguió a una velocidad criminal mientras estaba el brazo hacia adelante.
Pero nada pertenecía a la soberbia excitación que había sufrido minutos atrás. Con su brazo estirado hacia el frente y pegando una vociferada que alertó incluso al personal del lugar en donde se encontraba, se detuvo en seco -...eh?- al notar que yacía en una cama de una comodidad excelsa, una donde él había perdido total y completamente la noción de lo que se sentía dormir en un lugar tan mullido y suave. Incluso, era tan esponjosa que Owen sentía como se hundía de más, casi incómodo -¡¿Se encuentra bien?!- casi de un portazo, ¡TOMB!, la puerta de aquel lugar algo oscurecido se vio fuertemente iluminado por la luz del pasillo. Esta misma iluminó con mucha más fuerza la habitación en la que se encontraba, una con acabados negros y dorados que resaltaban lujo por absolutamente cada rincón, una que el pelirrojo, en sus dieciocho años de vida, jamás se podría haber permitido. ¿Acaso...? -¿Qué...- un gesto muy típico del muchacho era que, ante el agobio, se frotaba la palma sobre el rostro, incluso, estirándolo en múltiples direcciones, buscando recuperar el sentido por completo -...dónde estamos?- la luz que ingresaba por el pasillo solo provocaba una sombra sobre lo que parecía ser una mujer uniformada, una que se notaba fuertemente temerosa con el joven, como si tuviese mucho cuidado con él -¿S-s-se encuentra bien?- rubia, ojos grandes y oscuros, piel algo morena, parecía evidentemente una ciudadana típica de la Isla del Karate -Creo que sí. Siento las piernas muy acalambradas,- la mirada del muchacho se veía confusa, vacía, casi como si todavía estuviese intentando "agarrar señal" y formar las piezas en su cabeza que lo derivaron a estar en un lugar de semejante calibre. ¿Acaso se embriagó tan fuerte y robó algo valiosísimo que le permitió una noche completa en una "Suite Deluxe"? -Pero estoy de lujo, eso no me cabe duda.- su sonrisa, cómplice, agradable, frunciendo muy ligeramente el ceño, buscaba tranquilizar a la muchacha que parecía bastante más grande que él pero se la veía sumamente asustada y preocupada.
La expresión del joven de cabellos teñidos automáticamente pasó de desgano a sorpresa absoluta. Todo aquello que había pasado...¿Había pasado de verdad? ¿Realmente habían estado siendo perseguidos por media decena de individuos alrededor de la Isla? Todo lo acontecido voló a su cabeza como si se tratase de un video reproducido en "x5" hasta hacerlo pestañear múltiples veces con la sorpresa -¡Dime!- Owen, siendo tan extraño como solo lo es él, casi pega un brinco en la cama para aproximarse a la muchacha -¡¡!!- que, instantáneamente, buscó protegerse con ambas manos mientras cerraba los ojos con mucha fuerza, la expresión de un perro que está a punto de ser golpeado -¿Se veía como un vampiro de las pelis y los cuentos de terror y tenía un arma mecánicamente imposible de tres cañones?- el tono del muchacho, si bien sonaba enérgico, podía escuchársele curioso e inofensivo -S...Sí, eso creo.- mientras la chica abría uno de sus ojos, lenta y progresivamente bajaba la guardia pese a parecer lista para volver a alzarla -Me dijo que te cuidase o sino...vendría a por mi y...y...toda mi fami...lia...- y la muchacha, con su voz quebrada, empezó a llorar desconsolada debido a lo evidentemente asustada que estaba, ¡PAF! -Arsh...te pasas Jensen, coño de su madre.- se escuchó el sonido de la piel de la frente del chico de grandes colmillos impactando con su palma, no pudiendo creer que aquel sujeto sea tan bruto y visceral.
-Prometo que mi amigo no va a hacerte nada a ti ni a nadie, ¿Vale?- se acomodó para quedarse sentado en la cama, con una camiseta negra al haber perdido su característico abrigo rojo en aquella estampida de vacas -...De verdad?- la chica, buscaba consuelo en el pelirrojo que, en cuanto quiso replicar, utilizó sus grandiosos dotes para la mentira para calmarla -Se pone loquito porque tiene sueño nada más, tu no te preocupes. Aunque...a decir verdad, no dudaría ni en lo más mínimo que la reviente a ella y a toda su dinastía si hiciese falta. Se pasa con la Cáspita del Diablo.-
Era momento de aprovechar la situación; Una suite de lujo, veinticuatro horas, gozo absoluto. Owen no dudaría en dormir como un condenado gracias al tremendo sueño pesado que tiene, comer del buffet hasta el punto de ser obligado a parar y, por sobre todas las cosas, volver a cruzarse con aquel sujeto que, por alguna extraña razón...sentía que compartirían un vínculo muchísimo más fuerte que ser solamente compañeros de celda.
Cuando quiso percatarse, pestañeando con mucha rapidez mientras los ojos empezaban a quitarse el borroneo matutino, se irguió a una velocidad criminal mientras estaba el brazo hacia adelante.
![[Imagen: 164443e156f00008ce0bc855373beeb9.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/16/44/43/164443e156f00008ce0bc855373beeb9.jpg)
-¡TÚ ERES EL CORNUD-!
Pero nada pertenecía a la soberbia excitación que había sufrido minutos atrás. Con su brazo estirado hacia el frente y pegando una vociferada que alertó incluso al personal del lugar en donde se encontraba, se detuvo en seco -...eh?- al notar que yacía en una cama de una comodidad excelsa, una donde él había perdido total y completamente la noción de lo que se sentía dormir en un lugar tan mullido y suave. Incluso, era tan esponjosa que Owen sentía como se hundía de más, casi incómodo -¡¿Se encuentra bien?!- casi de un portazo, ¡TOMB!, la puerta de aquel lugar algo oscurecido se vio fuertemente iluminado por la luz del pasillo. Esta misma iluminó con mucha más fuerza la habitación en la que se encontraba, una con acabados negros y dorados que resaltaban lujo por absolutamente cada rincón, una que el pelirrojo, en sus dieciocho años de vida, jamás se podría haber permitido. ¿Acaso...? -¿Qué...- un gesto muy típico del muchacho era que, ante el agobio, se frotaba la palma sobre el rostro, incluso, estirándolo en múltiples direcciones, buscando recuperar el sentido por completo -...dónde estamos?- la luz que ingresaba por el pasillo solo provocaba una sombra sobre lo que parecía ser una mujer uniformada, una que se notaba fuertemente temerosa con el joven, como si tuviese mucho cuidado con él -¿S-s-se encuentra bien?- rubia, ojos grandes y oscuros, piel algo morena, parecía evidentemente una ciudadana típica de la Isla del Karate -Creo que sí. Siento las piernas muy acalambradas,- la mirada del muchacho se veía confusa, vacía, casi como si todavía estuviese intentando "agarrar señal" y formar las piezas en su cabeza que lo derivaron a estar en un lugar de semejante calibre. ¿Acaso se embriagó tan fuerte y robó algo valiosísimo que le permitió una noche completa en una "Suite Deluxe"? -Pero estoy de lujo, eso no me cabe duda.- su sonrisa, cómplice, agradable, frunciendo muy ligeramente el ceño, buscaba tranquilizar a la muchacha que parecía bastante más grande que él pero se la veía sumamente asustada y preocupada.
-M-m-menos mal...un tipo con capa roja lo trajo a usted y...bueno...-
![[Imagen: 6dd8ba7f9d3849399ac3a03c22cc086a.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/6d/d8/ba/6dd8ba7f9d3849399ac3a03c22cc086a.jpg)
-¡! ¿¡Con capa roja!?-
La expresión del joven de cabellos teñidos automáticamente pasó de desgano a sorpresa absoluta. Todo aquello que había pasado...¿Había pasado de verdad? ¿Realmente habían estado siendo perseguidos por media decena de individuos alrededor de la Isla? Todo lo acontecido voló a su cabeza como si se tratase de un video reproducido en "x5" hasta hacerlo pestañear múltiples veces con la sorpresa -¡Dime!- Owen, siendo tan extraño como solo lo es él, casi pega un brinco en la cama para aproximarse a la muchacha -¡¡!!- que, instantáneamente, buscó protegerse con ambas manos mientras cerraba los ojos con mucha fuerza, la expresión de un perro que está a punto de ser golpeado -¿Se veía como un vampiro de las pelis y los cuentos de terror y tenía un arma mecánicamente imposible de tres cañones?- el tono del muchacho, si bien sonaba enérgico, podía escuchársele curioso e inofensivo -S...Sí, eso creo.- mientras la chica abría uno de sus ojos, lenta y progresivamente bajaba la guardia pese a parecer lista para volver a alzarla -Me dijo que te cuidase o sino...vendría a por mi y...y...toda mi fami...lia...- y la muchacha, con su voz quebrada, empezó a llorar desconsolada debido a lo evidentemente asustada que estaba, ¡PAF! -Arsh...te pasas Jensen, coño de su madre.- se escuchó el sonido de la piel de la frente del chico de grandes colmillos impactando con su palma, no pudiendo creer que aquel sujeto sea tan bruto y visceral.
-Prometo que mi amigo no va a hacerte nada a ti ni a nadie, ¿Vale?- se acomodó para quedarse sentado en la cama, con una camiseta negra al haber perdido su característico abrigo rojo en aquella estampida de vacas -...De verdad?- la chica, buscaba consuelo en el pelirrojo que, en cuanto quiso replicar, utilizó sus grandiosos dotes para la mentira para calmarla -Se pone loquito porque tiene sueño nada más, tu no te preocupes. Aunque...a decir verdad, no dudaría ni en lo más mínimo que la reviente a ella y a toda su dinastía si hiciese falta. Se pasa con la Cáspita del Diablo.-
Era momento de aprovechar la situación; Una suite de lujo, veinticuatro horas, gozo absoluto. Owen no dudaría en dormir como un condenado gracias al tremendo sueño pesado que tiene, comer del buffet hasta el punto de ser obligado a parar y, por sobre todas las cosas, volver a cruzarse con aquel sujeto que, por alguna extraña razón...sentía que compartirían un vínculo muchísimo más fuerte que ser solamente compañeros de celda.
