La llegada del cuervo [Presente Absoluto-Viaje]
#1
Día 54
Verano año 16
10:00 am

Llevaba ya casi 48 horas en aquel bote, ahora bastante dañado después de toda aquella travesía en la que se notaba mi falta de experiencia como navegante, con la única compañia del pequeño den den mushi personalizado que, de no ser por las grandes provisiones de insectos que había reunido, habría acabado siendo devorado. La segunda noche había sido más fría que la anterior y no pude evitar despertarme antes de que saliera el sol, aprovechando ese tiempo para un pequeño snack de lombrices.


-Tienes suerte de ser tan chulo y caro, pequeño cabroncete viscoso. - Susurré al pequeño den den mushi mientras le daba un par de golpecitos con la punta del dedo indice, despertándole mientras los primeros rayos de sol aparecían en un horizonte en el que lo único que se veía era una inmensa y uniforme masa de agua salada, dejando unas hermosas vistas que me recordaban cuan pequeño era en aquél vasto y salvaje mundo.

Según lo que Krysser y yo habíamos estado hablando con los pescadores de la isla Kárate, mucho más habituados al mar que nosotros, la travesía hasta Briss no debería llevarnos más de 2 días, por lo que, afortunadamente viendo el deplorable estado de la barca, no me debía quedar mucho tiempo para alcanzar sus costas y poder poner pie en tierra firme después de esos 2 largos días en los que él único entretenimiento había sido limpiar mis armas, sacudir mis grandes alas, pensar en mi familia mientras notaba su cruz en el pecho, comprobar que mantenía el rumbo que la brújula me marcaba hacia Briss, molestar a mi den den mushi, comer insectos y pensar formas de mejorar mi estilo de combate.

-¿Eso es tierra? - Pregunté en voz alta, pese a que el caracol era mi único oyente, mientras unos renovados animos me invadían, haciendo que expandiese por completo mis alas justo antes de elevarme velozmente en el aire para poder apreciar mejor lo que mis afilados ojos habían detectado.

Afortunadamente mis ojos no me habían engañado y, desde aquella posición más elevada, podía apreciar sin problemas el contorno que dibujaba aquella isla en un horizonte que antes estaba  completamente vacío.

La isla no parecía ser muy grande y, conforme me iba acercando lentamente con mi barca, pude entender que estaba entrando directamente por el sur en cuanto empecé a distinguir las edificaciones del centro, erigidas en granito pero con el característico color oscuro del alquitrán y como, de forma inevitable, me dirigía hacia la zona en la que se encontraba el famoso foso desde el que extraían la mayor fuente de riqueza de aquella oscura isla.

Gracias a su prodigiosa vista, Fyodor pudo apreciar la enorme cantidad de rocas que asomaban en el vaivén de la marea y, conociendo el mal estado de su bote y de su nula capacidad para manejarlo en esa situación, la decisión fue sencilla. Agarró todas las posesiones que tenía y alzó el vuelo directo a la costa, sabiendo que aquellos últimos metros tendría que hacerlos volando.

- Ahora toca buscar al lindo gatito. - La falta de un barco en común y un navegante que pudiese donar con él aquellas aguas había separado sus caminos y, mientras Fyodor aterrizaba en el duro y rocoso suelo, no pudo evitar pensar en reencontrarse con su compañero y amigo cuanto antes.


Off


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La llegada del cuervo [Presente Absoluto-Viaje] - por Fyodor - 11-09-2025, 06:31 PM

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