[Aventura T2] Calderos Fuera
#6
El sonido del hielo al formarse se quedó clavado en mi pecho como un latigazo sordo, cada chasquido era una frase que yo mismo había pronunciado y que ahora resonaba como una condena. Caminé entre estatuas heladas y gritos ahogados, sintiendo el peso de cada respiración ajena como si fuera culpa sólida que me golpeaba en el rostro, no había héroe en esa escena, solo un mink que había traído el invierno donde debía reinar la comida y la risa.
 
Intenté detenerlo, primero con la voluntad. Cerré los ojos e invoqué el control que tantas noches me había costado dominar, apreté los dientes para poner orden a la fisicidad de mi akuma. Pero la borrachera, esa niebla dulce y traicionera que Sprite me había ofrecido en un vaso de apariencia inocente, había corroído la fibra de mi autocontrol. Mis manos temblaban; mis sentidos malinterpretaban lo que el frío hielo debía hacer, cada intento por retraer el avance helado se deslizaba por mis dedos como agua entre rocas, el hielo obedecía, pero ya no a mi mando, obedecía al pánico que había instalado en mi sangre.
 
Vi a la mujer de manos curtidas, la anciana de las especias, alzando una mirada que ya no podía sostener y sus ojos eran dos lunas pequeñas heladas. El pescador luchaba por liberar sus botas de la trampa cristalina. El joven que había reído como campanas trataba de mover un dedo y la vida se le escapaba como vapor, entonces los gritos procedían de todas partes; gritos que buscaban culpables y no soluciones, cada grito era una aguja en mi conciencia.
 
Me arrodillé en el suelo. Mi palma apoyada sobre la tierra helada me devolvía una respuesta trivial, el frío seguía subiendo desde mi propio cuerpo, intenté concentrarme en algo tangible, en la respiración, en el peso del kimono sobre los hombros, en el latido de mi corazón, nada bastó, mis pensamientos se atropellaban y una imagen fija me atenazó, pequeñas manos que ya no abrazarían a nadie, bocas que no volverían a probar un ramen caliente, vidas que yo había puesto en riesgo por un orgullo torpe y una copa de más.
 
Lo intenté otra vez, más fuerte. Extendí las manos como queriendo arrancar el mismo cielo y, por un instante, creí sentir una respuesta tímida, una débil reacción del hielo ante mi deseo de controlarlo, pero la euforia de la multitud en fuga, el estruendo de cuerpos que se arrojaban entre sí, la presión del momento devolvió mi poder a un lugar hostil, fuera de mi alcance, fue como intentar contener una ola con las palmas, imposible.
La confusión me devoró. Un pensamiento irracional surgió, primitivo, el dolor podría traerme de vuelta. Si no era yo, si mi mente estaba demasiado herida para imponer orden, quizás el dolor físico sería el lazo que me anclara a la lucidez. No fue orgullo ni valentía, fue desesperación, pura y cruda. Me incorporé con dificultad y busqué una estructura cercana, encontré una mesa de trabajo derribada, un taco de madera que sostenía los utensilios y di un paso, y con mi cabeza golpeé el borde con fuerza buscando ese soplo de realidad que a veces proporciona la concentración de la carne. El impacto me dejó aturdido, con estrellas danzando en la visión, un golpe que me hizo sangrar de inmediato, pero no fue suficiente, esperé la claridad, pero no vino, el mareo persistía, la culpa seguía caliente, la borrachera seguía tan presente como el olor del incienso mezclado con sangre y hielo.
 
Mis manos, temblando, buscaron la empuñadura de mi katana, mi fiel compañera que siempre estaba a mi costado. No porque quisiera acabar, sino porque necesitaba volver a sentirme dueño de algo, aunque ese algo fuera mi propio dolor, entonces tomé la hoja con los dedos torpes y la acerqué a la palma izquierda, no dije una palabra; no había poesía en aquello, solo un hombre que trataba de traer su mente de vuelta de cualquier manera y te aseguro que clavar la hoja en la carne no fue un acto teatral, fue un acto íntimo, brusco, una medida tomada en un minuto donde la razón discutía con el instinto de supervivencia y coño, sentí el ardor, el calor inesperado de una reacción que no había previsto, el rojo apareció donde antes solo había blanco y plata, un ruido agudo, contenido, escapó de mi garganta y no describiré la herida, no es necesario, lo importante es lo que viene después.
 
El dolor fue un tránsito, no solucionó todo al instante, pero la punzada rompió la niebla momentáneamente, la lucidez volvió como un viento cortante, claro, despiadado, pero sobre todo suficiente, suficiente para darme cuenta de lo mal que estaban las cosas. El mundo recuperó contornos y, con ellos, la urgente necesidad de enmendar lo que yo mismo había iniciado.
 
No podía revertir la muerte con una media hora de sobriedad recuperada, no pretendí tal cosa, pero sí tenía el plan de contenerlo. Concentré lo que quedaba de mi control, no para levantar llamas y derretir todo ese hielo, esa no era mi naturaleza, yo soy el frio, el hielo más bien, la intención era forzar un equilibrio en mi akuma, dejar de expandir el frío y buscar la manera de hacer que el mismo comenzara a desaparecer del entorno y sobre todo de las personas, cada esfuerzo costaba como si cada músculo fuese una cuerda tensada al límite, mis dedos sangraban por la herida que me había infligido, y el rojo sobre mis manos me recordaba que estaba vivo, que aún podía sentir, que aún podía hacer algo.
 
Colocando mis torpes manos en la ahora congelada anciana buscaba hacer que todo el hielo que la cubría desapareciera volviendo hacia mis manos, con movimientos cuidadosos, evitando el espectáculo y priorizando la vida, no eran acciones gloriosas, eran simples, pragmáticas, era un mink buscando solucionar el problema que el mismo provocó. Ayudé a desprender el hielo que oprimía el cuerpo del pescador hasta que pudo mover la pierna con dolor, pero moverla al fin. El joven de las frutas tras ser descongelado por mis ensangrentadas manos tosió, sus lágrimas heladas se derritieron poco a poco en gotas que parecían latidos. No pude deshacer todo, ni a todos en tan poco tiempo, no era gestor de milagros, era responsable de la emergencia y, por tanto, debía cumplir como tal.
 
Los ojos de Sprite hallaron mi rodilla y fue entonces cuando lo vi entre tropiezos, sangrando, golpeado por la estampida, con la respiración rota y caminé hacia él, le sujeté la cabeza con manos manchadas y por alguna extraña razón sus ojos buscaron los míos con la furia de quien esperaba una excusa que no existía, no le ofrecí palabras grandes ni consuelo barato, solo dije lo que sentía, la verdad, pura y cruda.
 
—No tengo excusas para esto —murmuré. —Acepto toda la culpa. Perdóname. —
 
No tenía derecho a exigir perdón, pero necesitaba decirlo, Sprite tosió, asintió con esfuerzo, y me ofreció con una boca sucia de barro unas palabras, un gesto mínimo que fue más que un perdón, fue una orden para seguir. Seguí trabajando, intentando descongelar a todos mientras buscaba concentración para que el maldito hielo no se expandiera cada vez más, hasta que llegaron manos que sabían curar; llegaron voces que organizaron la retirada segura de quienes aún podían andar, llegaron quienes, con frío en los dientes, empezaron a ayudar a los congelados en silencio, con la práctica de una gente que había aprendido a sobrevivir, y yo estaba más que agradecido, no tenía que lidiar totalmente solo con toda la situación que mis propias habilidades habían causado.
 
Me quedé sentado después, exhausto y sangrante, sosteniendo la espada ennegrecida en el regazo, alguien, que ni siquiera miré a los ojos por la vergüenza había vendado mi mano izquierda con mis propias mangas. Miré al cielo y no encontré respuesta, encontré, en cambio, la tarea de reparar, pagar, enmendar hasta donde mis fuerzas lo permitieran, no habría absolución rápida, tampoco la merecía, solo había trabajo, y yo era quien lo había generado, había llegado a libertar al oprimido, y terminé causando mas daño que cualquier gobierno.


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[Aventura T2] Calderos Fuera - por Fuguwu - 05-09-2025, 05:47 AM
RE: [Aventura T2] Calderos Fuera - por Sam Bernard - 05-09-2025, 09:09 PM
RE: [Aventura T2] Calderos Fuera - por Fuguwu - 07-09-2025, 06:25 PM
RE: [Aventura T2] Calderos Fuera - por Sam Bernard - 10-09-2025, 09:06 PM
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RE: [Aventura T2] Calderos Fuera - por Fuguwu - 03-10-2025, 07:58 PM
RE: [Aventura T2] Calderos Fuera - por Fuguwu - 03-10-2025, 09:22 PM

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