Verano - Año 16
Isla del Karate
Bar: "A Pierna Suelta"
![[Imagen: PEoKDwq.png]](https://i.imgur.com/PEoKDwq.png)
-¿¡TÚ MOVISTE LA MESA?!-
-¡NO, JODER, TE DIGO QUE EL CHAVAL TIENE LOS DADOS TRUCADOS!-
-¡TRUCADA ESTÁ TU HERMANA!-
![[Imagen: m8SiYDf.png]](https://i.imgur.com/m8SiYDf.png)
-Mala suerte tíos, SSSSSSSSS, otra vez que gano yo.-
Owen llevaba haciendo de las suyas durante bastante tiempo en la Isla del Karate. Honestamente, es difícil culparlo; Muchas de las personas presentes en la isla solían ser artistas marciales con MUY poca picardía, y el pelirrojo, demasiada. En una de las tantas mesas del bar "A Pierna Suelta" (Un nombre casi que pintado) se encontraba el joven malandro que no dudó en aprovechar esas tremendas habilidades de engaño para, con una serie de dados que obtuvo y a los cuales les hizo unas "pequeñas modificaciones" llevar una seguidilla de dos victorias pero posteriormente cinco derrotas a la hora de adivinar el número de uno de los artistas marciales más fosforitos.
El negocio era simple: Permitir las primeras victorias, para después recuperar lo perdido y, posteriormente, obtener ganancias. BASTANTES ganancias, ya que el pelirrojo sabía cómo manipular la mente de las personas incapaces de controlar las ansias del juego y que son más sencillas de mente. Evidentemente cualquier artista marcial podría tirar al chico al suelo en un solo segundo, pero Owen la torció a su favor con mucha rapidez: Mirando cómo jugaban y qué es lo que hacían uno de los piratas notó un posible fraude y, con una serie de comentarios del chico que oscilaban entre "Yo ya tuve problemas con estos, quieren que pierdas una y otra vez para robarme afuera porque no tienen pelotas de ir contra ti directamente". Era tan fácil manipular a un individuo así, más a sabiendas que son más de hacer que de pensar, y eso que el muchachito pirata y jugón también pecaba de ser fuertemente impulsivo, pero los berries eran los berries.
Una pequeña batalla campal se armó con mucha rapidez, ¡PAM, BRUM, CRASH!, volaban golpes del karateka en múltiples direcciones, parte de la tripulación del pirata que detectó el posible engaño saltó en defensa de este intentando separarles porque, literalmente, el artista marcial si podría patearles el trasero con una velocidad criminal. La escena resultaba ser tan bizarra que podría formar parte de una función humorística donde había gente tan borracha que disfrutaba de su bebida y del momento, el joven pelirrojo sonriente acumulando berries como si fuesen caramelos, el que servía las bebidas intentando calmar la situación y el desastre campando a sus anchas. Solamente quedaba levantar el campamento y acumular las ganancias para su barco, contratos con mercenarios y piratas si hiciese falta y restar un día para salir disparado hacia su objetivo final: La Isla Tamanegi.
![[Imagen: 201ae1f476153c3f2689f6e7b7dd7d6b.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/20/1a/e1/201ae1f476153c3f2689f6e7b7dd7d6b.jpg)
-¿¡No lo escuchaste!? ¡Dijo que tu madre es una guarra!-
-¡MI MADRE ES UNA SANTA!-
Y sí, Owen no dudaría en seguir provocando al desastre de la situación para poder sacarse rápidamente la situación de encima y hacer como si no hubiese pasado nada.
O al menos eso era lo que él creía.
