26-09-2023, 12:45 AM
El caos había comenzado pero se veía a mis compañeros bastante organizados, hubiese ayudado pero es que no eran yo ¿Por qué salvarlos? Además, los demás eran mucho más fuertes y eficaces que yo, solo había que verlos, agarraban gente débil y la ponían a salvo... quizás me tenían que haber ayudado a mi también... ¿Tengo lo que hay que tener para esta situación? Vale que no me importen los pequeños hombrecillos, mujercillas, niñecillos y demás pero y... ¿Para salvarme yo? Me encontraba de pie, mirando todo lo que ocurría, el tiempo iba más despacio de lo normal pero mi cara era la misma ¿Quizás es buen momento para cambiar? ¿Para ayudar a los débiles? No hacía falta ser fuerte para hacer eso, me acerqué a un hombrecillo infantil que estaba, si se me permite decirlo, cagadito de miedo, hasta las cejitas.
Eh... hola, te... ayudo y... eso ¿Vale? - Acto seguido levanté uno de mis tentáculos con la intención de agarrarle y llevarlo a un lugar seguro pero entonces la cría humanoide huyó, huyó de mi como si yo fuese el causante de esto, nunca me habían gustado las historias de pulpos gigantes que arrasan con barcos.
Ya había intentado ayudar así que era mi turno de salvarme a mi mismo, fue entonces cuando llegamos a la cima.
Intentando buscar alguna cara conocida y con intención de romper la tensión que había en el ambiente, sin saber que aún quedaba el descenso, comencé a decir:
Aquí arriba solo falta el arcoiri-
El barco comenzó a bajar, cortando así mi intento de acabar con la tensión, era casi imposible mantenerse estable y, cuando digo casi imposible, quiero decir imposible, salí volando y mi espalda impactó fuertemente contra una pared del barco, el golpe me cortó la respiración de golpe y caí al suelo, bendigo el día en el que se me dio un mecanismo de defensa para cobardes pues, al perder el aliento, me mimeticé con la superficie sobre la que yacía durante un escaso minuto hasta que lo volví a recuperar.
Eh... hola, te... ayudo y... eso ¿Vale? - Acto seguido levanté uno de mis tentáculos con la intención de agarrarle y llevarlo a un lugar seguro pero entonces la cría humanoide huyó, huyó de mi como si yo fuese el causante de esto, nunca me habían gustado las historias de pulpos gigantes que arrasan con barcos.
Ya había intentado ayudar así que era mi turno de salvarme a mi mismo, fue entonces cuando llegamos a la cima.
Intentando buscar alguna cara conocida y con intención de romper la tensión que había en el ambiente, sin saber que aún quedaba el descenso, comencé a decir:
Aquí arriba solo falta el arcoiri-
El barco comenzó a bajar, cortando así mi intento de acabar con la tensión, era casi imposible mantenerse estable y, cuando digo casi imposible, quiero decir imposible, salí volando y mi espalda impactó fuertemente contra una pared del barco, el golpe me cortó la respiración de golpe y caí al suelo, bendigo el día en el que se me dio un mecanismo de defensa para cobardes pues, al perder el aliento, me mimeticé con la superficie sobre la que yacía durante un escaso minuto hasta que lo volví a recuperar.
ACLARACIONES
