16-09-2025, 07:37 PM
Coco avanzaba con paso veloz, Berry apenas se percató hasta que empezó a escuchar las frutas crujiendo debajo de su montura, aunque no se preocupó la zona que llegaba a examinar con su shaki estaba desierta y no había detectado siquiera animales cerca. Llevó su mano al mentón al pensar en que un pueblo que tenía plantaciones no estuviera habitado, algo extraño estaba pasando y cuando llegaron a la puerta su olfato no tardó en detectar la sangre que había vuelto loco a su curioso amigo. La zorra descendió mientras estiraba su garra y acariciaba la banana nariz de coco, había hecho un buen trabajo al guiarle y con una patada tumbó la puerta sin mucho esfuerzo. Le indicó al cocodrilo que se quedase en la entrada, vigilase si llegaba a oler algo más mientras ella examinaba el interior, por lo que podía analizar parecía haber ocurrido un completo desastre dentro. Ollas tiradas, astillas por doquier y bastante sangre casi un matadero. — Vaya, parece que alguien pasó por este lugar y dejó un desastre. ¡¿Hay alguien vivo?! — alzó la voz avanzando, pero sospechaba que lo que encontraría ahí no sería nada vivo, no había detectado presencias y eso significaba que solo estaba por encontrar cuerpos sin vida que bien podían ser alimento de cocodrilo para más tarde.
Tras examinar el lugar en busca de evidencias decidió salir y montar nuevamente, clavando su mirada en el puesto de guardias, si alguien tenía posibilidades de sobrevivir a algo era gente que estuviera con cierto entrenamiento y los guardias quizás estaban a tiempo de salvarse. Incluso los guardias cobardes solían esconderse y sobrevivir mientras masacraban a toda una ciudad. — Vamos Coco, debemos ir a esas casillas y ver si todavía algo se mueve, creo que alguien ha pasado por aquí antes y nos dejó sin mucho que hacer... — se recostó en el improvisado "trono" sobre la espalda de Coco y este emprendió la marcha en dirección a la caseta de guardia que parecía vacía pero a lo mejor solo lo parecía quizás hubiera algún herido. — ¡Venimos a ayudar! ¿Hay alguien vivo? — alzó la voz en dirección a la caseta buscando que al menos no buscasen volarle la cabeza creyendo que era parte de lo que fuera que hubiera pasado. ¿Animales? ¿Bestias? ¿Bandidos? ¿Piñatas? Muchas posibilidades, pero algo emocionaba a la zorra, era la primera vez que sentía que podría poner en marcha sus progresos, si había piñatas en esas islas sería una gran oportunidad de ver que tan lejos se encontraba de los más poderosos del lugar. Su cabeza se movía de lado a lado, buscando con cuidado si había alguna señal de los atacantes dispersa por los alrededores o alguna pista de lo sucedido, todavía podía estar en medio de alguna trampa aunque dado el estado del lugar y lo inmenso de la zona no daba esa impresión.
Tras examinar el lugar en busca de evidencias decidió salir y montar nuevamente, clavando su mirada en el puesto de guardias, si alguien tenía posibilidades de sobrevivir a algo era gente que estuviera con cierto entrenamiento y los guardias quizás estaban a tiempo de salvarse. Incluso los guardias cobardes solían esconderse y sobrevivir mientras masacraban a toda una ciudad. — Vamos Coco, debemos ir a esas casillas y ver si todavía algo se mueve, creo que alguien ha pasado por aquí antes y nos dejó sin mucho que hacer... — se recostó en el improvisado "trono" sobre la espalda de Coco y este emprendió la marcha en dirección a la caseta de guardia que parecía vacía pero a lo mejor solo lo parecía quizás hubiera algún herido. — ¡Venimos a ayudar! ¿Hay alguien vivo? — alzó la voz en dirección a la caseta buscando que al menos no buscasen volarle la cabeza creyendo que era parte de lo que fuera que hubiera pasado. ¿Animales? ¿Bestias? ¿Bandidos? ¿Piñatas? Muchas posibilidades, pero algo emocionaba a la zorra, era la primera vez que sentía que podría poner en marcha sus progresos, si había piñatas en esas islas sería una gran oportunidad de ver que tan lejos se encontraba de los más poderosos del lugar. Su cabeza se movía de lado a lado, buscando con cuidado si había alguna señal de los atacantes dispersa por los alrededores o alguna pista de lo sucedido, todavía podía estar en medio de alguna trampa aunque dado el estado del lugar y lo inmenso de la zona no daba esa impresión.
resumen
Karmas
Inventario
Akuma
