17-09-2025, 08:50 PM
Claramente no fui el primero en llegar, pero tampoco fui el último, tres mas aparecieron tras de mi, cada uno con un aspecto mas raro que el anterior. Un hombre burro, una mujer tan musculosa que si quisiera podría partirne como una ramita y, por último pero no menos importante, un gato… ¿parlante? Desde luego Cao tenia amistades nuy peculiares. Si,peculiar era la palabra mas diplomática.
Estaba dispuesto a amenizar la velada con mi música, pero nuestro anfitrión me indico que no era un empleado como pensaba, sino que era un invitado mas de la fiesta, con derecho a comer y disfrutar de la fiesta como los demas. Aquello me pilló de sorpresa, pero tampoco iba a cuestionar su decisión, me limité a coger un pastelito y una taza de té oolong, dulce en su naturaleza; y escuché lo que Cao, de manera elocuente, tenía que decirnos.
Quería que todos los presentes nos uniésemos junto a él en pos de la libertad. Queriamos que viajaramos, yendo en contra del gobierno que mi padre defendió hace muchos años atrás, el mismo gobierno que tambien nos dejó en la calle sin mirar atrás. No les debía nada a estas personas, pero menos les debia a los de arriba. Antes de poder responder, un tipo con un extraño sombrero se presentó como Li Yuan y puso nuevos dilemas ¿Acaso todos estábamos en la misma sintonía. Seguía meditabundo mientras otra mujer habló, sin embargo no entendí nada de lo que dijo, parecia hablar en un extraño idioma. Miré a los integrantes de la fiesta, no queria pisar a nadie hablando y, en ese momento, los demas escucharían mi voz. -Yo me llamo Han y, la verdad, jamás me he planteado algo asi.-Me encogí de hombros un instante.-Yo siempre me senti libre, aunque…- Me llevé una mano al mentón.- Si que es cierto que me gustaría viajar y conocer el mundo que el gobierno nos quiere ocultar. Algo me da en la nariz que estr globo tiene mas de lo que nos quieren mostrar.- Di un sorbi a mi té y esperé que no ofendieran mis palabras mientras los demas se oresentaban y hablaban de sus ambiciones.
Estaba dispuesto a amenizar la velada con mi música, pero nuestro anfitrión me indico que no era un empleado como pensaba, sino que era un invitado mas de la fiesta, con derecho a comer y disfrutar de la fiesta como los demas. Aquello me pilló de sorpresa, pero tampoco iba a cuestionar su decisión, me limité a coger un pastelito y una taza de té oolong, dulce en su naturaleza; y escuché lo que Cao, de manera elocuente, tenía que decirnos.
Quería que todos los presentes nos uniésemos junto a él en pos de la libertad. Queriamos que viajaramos, yendo en contra del gobierno que mi padre defendió hace muchos años atrás, el mismo gobierno que tambien nos dejó en la calle sin mirar atrás. No les debía nada a estas personas, pero menos les debia a los de arriba. Antes de poder responder, un tipo con un extraño sombrero se presentó como Li Yuan y puso nuevos dilemas ¿Acaso todos estábamos en la misma sintonía. Seguía meditabundo mientras otra mujer habló, sin embargo no entendí nada de lo que dijo, parecia hablar en un extraño idioma. Miré a los integrantes de la fiesta, no queria pisar a nadie hablando y, en ese momento, los demas escucharían mi voz. -Yo me llamo Han y, la verdad, jamás me he planteado algo asi.-Me encogí de hombros un instante.-Yo siempre me senti libre, aunque…- Me llevé una mano al mentón.- Si que es cierto que me gustaría viajar y conocer el mundo que el gobierno nos quiere ocultar. Algo me da en la nariz que estr globo tiene mas de lo que nos quieren mostrar.- Di un sorbi a mi té y esperé que no ofendieran mis palabras mientras los demas se oresentaban y hablaban de sus ambiciones.
