“Algo no me huele bien, Helena”
“Uh… Yo no fui. Al menos no esta vez”
“¿Que? Oh, no, no ese tipo de olor- Y… Um ¿Oye? ¿Dónde esta tu ropa?”
“No empieces, hace mucho calor. Aparte no es la primera vez que me has visto en ropa interior, y ¿La verdad? Dudo que sea la ultima”
Ambos lobos estaban sobre una colina, pecho tierra, observando a distancia segura una especie de cajas que eran arrastradas por el lugar por unos asnos. Las cajas mismas tenían hoyos, pero sumamente chicos, hechos nada más para que lo que estaba dentro pudiera respirar.
Seguramente eso era lo que le preocupaba a Paavo, que algo o alguien se encontraban dentro. Si eran solamente animales, pues… Que tristeza, claro, pero no se puede hacer mucho al respecto.
Pero ¿Si eran personas? Eso si estaba muy mal
“Calma, Pavito. Conozco esa mirada, no puedes hacer nada al respecto. Ve bien cómo las llevan. Hay mucha gente alrededor, sea lo que sea que este dentro, es valioso- Ay no, tampoco me veas con esa mirada de perro afligido” Helena miró hacía otra parte, para evitar ver la cara patética que su compañero lobo estaba haciendo, pero eso no le sirvió tampoco. “Mira tengo un plan, pero no podemos hacer nada de día. Hay que seguirlos de cerca, y esperar a la noche. Seguramente podamos abrir las cajas para entonces”
“Gracias, Helena. En serio” la cara de Paavo cambio a una más esperanzadora “Por cierto… ¿Vas a estar en ropa interior todo el tiempo?"
“Sigue preguntando, y también me la quitó para quedar completamente desnuda”
Paavo no respondió, simplemente se sonrojó, pero no le quedó de otra más que suspirar
“Uh… Yo no fui. Al menos no esta vez”
“¿Que? Oh, no, no ese tipo de olor- Y… Um ¿Oye? ¿Dónde esta tu ropa?”
“No empieces, hace mucho calor. Aparte no es la primera vez que me has visto en ropa interior, y ¿La verdad? Dudo que sea la ultima”
Ambos lobos estaban sobre una colina, pecho tierra, observando a distancia segura una especie de cajas que eran arrastradas por el lugar por unos asnos. Las cajas mismas tenían hoyos, pero sumamente chicos, hechos nada más para que lo que estaba dentro pudiera respirar.
Seguramente eso era lo que le preocupaba a Paavo, que algo o alguien se encontraban dentro. Si eran solamente animales, pues… Que tristeza, claro, pero no se puede hacer mucho al respecto.
Pero ¿Si eran personas? Eso si estaba muy mal
“Calma, Pavito. Conozco esa mirada, no puedes hacer nada al respecto. Ve bien cómo las llevan. Hay mucha gente alrededor, sea lo que sea que este dentro, es valioso- Ay no, tampoco me veas con esa mirada de perro afligido” Helena miró hacía otra parte, para evitar ver la cara patética que su compañero lobo estaba haciendo, pero eso no le sirvió tampoco. “Mira tengo un plan, pero no podemos hacer nada de día. Hay que seguirlos de cerca, y esperar a la noche. Seguramente podamos abrir las cajas para entonces”
“Gracias, Helena. En serio” la cara de Paavo cambio a una más esperanzadora “Por cierto… ¿Vas a estar en ropa interior todo el tiempo?"
“Sigue preguntando, y también me la quitó para quedar completamente desnuda”
Paavo no respondió, simplemente se sonrojó, pero no le quedó de otra más que suspirar
