19-09-2025, 02:38 AM
Outfit ---- Sigurd de Little Garden
Poco más por aquí. La dupla de depredadores me sirve como aperitivo del día, un pequeño calentamiento para no perder la costumbre. Pese a lo descomunal del tamaño de ambos lagartos, tampoco puedo confiarme. Sí, he derrotado a dos criaturas que doblan el tamaño de la tercera víctima aquí presente. Pero no de la misma forma. Machacar cráneos y cuerpos es tarea fácil para un Buccaneer de 7 metros como yo. ¿Partir de un solo tajo a una bestia más grande que yo y siendo tan diminuto en comparación? Eso es otro tema. Sea quien sea el que me espera más adelante, parece ser un guerrero formidable...
Avanzo confiado, seguro de mi mismo y de mis capacidades. La simple idea de un combate legendario me dibuja una sonrisa nerviosa en el rostro y me pone juguetón, impaciente. Aunque ya he conocido a un increíble compañero en la isla. Capaz y encuentro un segundo. Por si acaso, continuo atento, armado con Yggdrasil a mi izquierda, apoyado en el hombro y uno de los martillos en la derecha, preparado para atacar a la más mínima señal de peligro.
Empiezo a dejar la jungla atrás y el camino se empina poco a poco. Más pronto que tarde, el rastro comienza a subir el volcán, intensificando el calor y convirtiendo la frondosa vegetación y el suelo blando, en un panorama terroso y seco, cada vez más falto de oxígeno, vida y ganas de vivir. Las pisadas evitan la verticalidad, buscando un sendero más largo a través del volcán, pero más sencillo de recorrer. Con el camino ya marcado, todo es más sencillo e imposible de perderse. Varios minutos después, con el sudor chorreando por la frente y la mala leche a flor de piel, alcanzo una especie de gruta que se interna en el propio volcán. Una cueva que nada más asomarse te escupe un calor interno que te invita a NO pasar. Sin embargo, las huellas conducen al interior.
Me acerco un mínimo a la entrada. Nada, dos pasos, sin llegar a meterme en lo absoluto. Apenas se ven varios metros más allá, está todo oscuro. Y ya no hablemos de lo estrecho del sitio. Por entrar, puedo hacerlo, pero no puedo moverme con soltura ni extender los brazos. Y con mi hacha apoyada al hombro ni entro, los filos hacen tope con bóveda. Lo que si que soy capaz de percibir es un pequeño sonido. Un rezo perpetuo que se filtra desde lo más profundo y se escapa hasta la entrada. -Joder, macho... El loco del monte del destino...- susurro para mí mismo asumiendo que el tipo al que estoy buscando es el mismo que reza y que se esconde en la puta boca del infierno. El ambiente es jodidamente asfixiante, incluso desde aquí fuera. El tipo debe de estar loco si pretende que me meta ahí, que ni siquiera entró a gusto. Así que lo voy a sacar.
Antes de llamar su atención, clavo el enorme hacha en el suelo, con fuerza. Y siguiendo la misma maniobra que con los dinosaurios, encajo la roca árida del volcán en uno de los filos del arma para prepararme a Yggdrasil Martillo de guerra version. Una vez listo, me pongo en guardia. Y es entonces cuando grito hacia el interior con todas mis fuerzas. -¡¡¡HOLA, HOLA, hola, hola... SÉ QUE PUEDES OÍRME, IRME, irme, irme...!!!- el eco rebota con agresividad hasta lo más profundo de la cueva. O eso creo. La profundidad es tal que mis palabras se pierden hasta que no las puedo escuchar de vuelta. -¡¡¡ME LLAMO SIGURD. SIGURD HAAKON, KON, kon, kon... ¿PORQUÉ NO SALES Y CHARLAMOS AQUÍ FUERA? HACE MÁS FRESQUITO, QUITO, quito, quito...-
Mis palabras, aunque a voces e imperturbables, van con una genuina intención pacífica. La curiosidad de saber quién cojones es capaz de encerrarse aquí a voluntad me puede más que las ansias de violencia. Al menos por el momento. Espero que el tío aprecie el buen gesto y venga de buenas. O si no le tendré que tirar la cueva encima y sepultarlo vivo. Por maleducado.
En efecto, cajita feliz

![[Imagen: FyRLEgj.jpeg]](https://i.imgur.com/FyRLEgj.jpeg)