[EVENTO LOCAL - DIVISIÓN 9] - El faro blanco de Mystoria
#56
Me desperté ligeramente cansado en cuanto salió el sol, volviendo a colocarme mi capa de comodoro a los hombros tras haberla usado como almohada. Mi guardia había tenido un ligero altercado pero, por suerte, sólo se quedó en eso y el resto de la noche pudo ser tranquila. Me habría gustado poder dormir más pero la prioridad era resolver el problema de aquella isla, más aún cuando ya a primera hora de la mañana ésta te recibe con un abrazo volcánico. Era realmente incómodo.

Caminábamos de vuelta al lago que vi desde lo alto del faro, cuando Karl voló hacia él. Los vicealmirantes nos dijeron que no pudieron sacar nada en claro del lugar, pese a ser sospechoso viendo la forma de esta isla. Por suerte ahora podríamos ir con Fuguwu, el único que podía manejarse bien en ese territorio. Joe lideraba nuestra pequeña caravana, yo le seguía desganado y casi caminando arrastrando los pies, debido al no haber podido dormir bien. La caminata no era muy larga e íbamos notando que nos íbamos acercando al lugar, puesto que la vegetación que escaseaba en aquella isla, cada vez iba aumentando más y más.

Finalmente llegamos al lago. Yo seguía dándole vueltas al tema de por qué esta isla parecía tan paranormal, con estas piedras extrañas y lo que había sucedido el día anterior en las cuevas. Pensaba en qué sucedería esta vez si encontrábamos otra piedra, ya que con la lunar la montaña se convirtió en un laberinto y con la de fuego, Joe casi se convierte en churrasco. No me dio tiempo a reflexionar mucho, pues de la nada empecé a escuchar sobre nosotros el aleteo de muchísimos pájaros, seguido de una oscuridad que tapó el cielo pese a ser temprano por la mañana. Tras ello fue el turno de la aparición de unas aves majestuosas (pero intimidantes) que emergieron del lago como si estuviesen protegiendo algo, que nos recibieron con un vendaval — VamoOoOos noOoO me joOoodas — intenté decir en alto con mi boca bailando erráticamente por la corriente de aire, intentando no salir despedido en forma de arena como aquel día en Sabaody, mientras sujetaba mi capa con una mano. Tras ello expandí mi waki de observación a cincuenta metros a mi alrededor, notando la hostilidad — ¿Pero qué cojones les habéis hecho a esos pájaros para que estén así? — Alcé la voz hacia los vicealmirantes, ya que no me apetecía tener que pelearme nada más despertarme.

Del interior de mi guante izquierdo dejé caer la piedra lunar hacia la palma de mi mano derecha. La observaba a la vez que miraba hacia el lago, pensando en que esas piedras hacían cosas extrañas, puesto que en cuanto logré cogerla en la montaña, la cueva cambió completamente como si de un hechizo se tratase. — Fuguwu, lleva esto contigo si te metes en el agua — le pasé la piedra — tiene la forma de la luna... y la luna controla las mareas — No tenía ni idea de qué estaba reflexionando pero mis conocimientos de navegante no me daban para mucho más, aunque por suerte siempre me quedaba mi labia y lo importante era mostrar convicción y seguridad — Y si no sirve de nada pues al menos tienes una linterna, ¡kakahaha! ¿me sigues?

En cuanto me di cuenta, Karl ya estaba sobrevolando la zona con intenciones de pegarse contra los pájaros, como un borracho con mal beber a las cinco de la madrugada. — ¿PERO QUÉ HACEEEEEIS? — Miré a los pájaros que defendían el lago — ¡No venimos con intención de pelear! — Cierto era que mi intención no era la de combatir, pero visto que en esa isla todo era hostil, estaría preparado para contraatacar a la mínima — ¡Mirad ésto, dejaos llevar por el ritmo! — Empecé a generar una esfera de arena del tamaño de un balón, dejándola caer sobre mi pie derecho — Esto es un caso perfecto para el comodoro Bahía, ¡Samba da Bahía! — bajo el lema de que la música amansa a las fieras, empecé mi show a ver si conseguía que al menos Fuguwu pudiese bucear... además de que a través de la música pudimos salir de la cueva infinita — Ê María Nega, bebê, você sabe o valor do dimbê — comencé a cantar, haciendo malabares con las dos piernas con el balón de arena — Você tem a mão calejada, você sabe fazer feijoada — acompañé mi espectáculo con golpes secos con mis manos a mi pecho, improvisando un timbau que seguía el ritmo del auténtico reino de Samba — Você baila toda molhada, não tá nem aí pra dinheiro. Vem María bate o pandeiro, pra você tudo é fevereiro... ¡Vem, María Caipirinha! ¡Te te te te te! ¡Vem María para a Bahía!... — Seguía con mis habilidades futbolísticas, trayendo mi cultura a Mystoria — Todos juntos, pájaros, ¡Samba da Bahía, Apolo Bahía! .... — Y ahí seguí, cantando y haciendo malabares con una pelota de arena, rezando para que la música volviese a funcionar y no me llevase otro cañonazo.


Resumen

Bélico

Cambio en atributos

Gastos

Karmas aplicados
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Cambios en estadísticas
Vitalidad: 8218 + 0 = 8218
Energia: 3054 - 86 = 2968
Espiritu: 1723 + 45 = 1768


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RE: [EVENTO LOCAL - DIVISIÓN 9] - El faro blanco de Mystoria - por Apolo Bahía - 19-09-2025, 09:39 PM

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