El Canto de la Sirena - (pasado) Priv. Maki y Hyakinthos
#15
—¿Hipopótamos salvajes? —Ladeó su cabeza ¿Por qué hipopótamos? ¿Por qué tan específico? —Debe ser aterrador —. Mientras hablaba se encargaba de sostener el paño húmedo cerca de la nariz del muchacho de rojo, aunque tenía su cabeza volteada para mirar de reojo a la chica de cabello verde, examinándola con la vista, comprobando que en verdad estuviera en condiciones. —Bueno, te creo, pero insistiré en examinarte y darte algo para las posibles quemaduras cuando estemos en ¿tu casa? —Ya no estaba seguro si irían a donde sea que fuera la residencia de la chica o a la habitación de algún hostal, sea como sea, ambas cosas le parecían mejor que la arena y el aire caliente que arrastraba el viento hacia ellos.
 
—¿Amantes? —Miró al pelinegro, le resultaba bastante atractivo, eso no podía negarlo, pero estaba seguro de que entre ellos no había pasado nada…aún. Movió su cabeza de lado a lado, dando una negativa a la pregunta. —No, no lo somos…viajamos juntos de una isla a otra… ¿Cuál era el nombre de esa isla? Ah…Bat…Bateri…¡Ah! No lo sé, pero…solo eso y nada más, no sé si somos amigos, creo que si lo fuéramos podría recordarlo…tal vez.
 
Terminó por apartar el paño húmedo de la nariz y boca del pelinegro, estaba dispuesto a levantarlo para poder llevarlo a donde fuera que Maki les indicara, pero…
 
—Pero… ¿Qué? —El otro hombre se levantó con tanta energía que el pelirosa se movió hacia atrás por inercia, sus manos se apoyaron en la arena y soltó el paño que usaba para tratar al otro hombre. —¡OYE! No deberías hacer eso, estabas inconsciente y ¿Ah? ¡Yo no voy a casar a nadie! Soy médico, no sacerdote ni capitán. ¡Hey! ¿Me estas escuchando? ¡Rojo!
 
Se levantó con premura, ni siquiera se molestó en limpiarse la arena de sus manos o sus pantalones… ¿Por qué? Molestia, simple y llana molestia. ¿Por qué le tocaba lidiar con este tipo de heridos? ¿Por qué no podían comportarse y ya? Y no solo eso, parecía delirar, tal vez producto de su anterior desmayo, pero eso no era excusa para que intentara besar a la peliverde, mucho menos cuando ella parecía querer alejarlo, no importa cual haya sido la visión que haya tenido en medio de su inconsciencia.
—¡Suficiente! —Dejó de lado la delicadeza con la que lo trató cuando estaba desmayado y, simplemente, dio un paso al frente y tomó al otro por la capucha de su chaqueta roja y lo apartó de la chica antes de que pudiera si quiera respirar su mismo aire. —Ella tiene razón, estuviste al borde de la muerte —. No lo estuvo en verdad, pero no estaba de más exagerar. —Debes descansar, tomar aire, dejar que te revise para comprobar que no estas herido y ahora… —Detuvo sus palabras y se acercó más al pelinegro y, sin mediar palabras, buscó echárselo al hombro como si fuera un saco de papas.
 
—No digas nada, no te quejes, no refunfuñes, solo déjanos tratarte como es debido, supongo que es lo mínimo que mereces por salvar a esos desconocidos… De todos modos: ¿Por qué lo hiciste? No era tu asunto y los marines llegaron a tiempo para encargarse —. Se habría encogido de hombros si pudiera, pero era difícil con alguien encima.
 
—Ah…Señorita Maki ¿Podrías guiarnos al pueblo? A un lugar donde podamos usar una habitación y…—De repente sus ojos se abrieron como platos y sus manos se aferraron con más fuerza al cuerpo de Jensen, había recordado algo importante: las compras de Maki. —¡Ah! ¡Lo siento mucho! Cuando pasó lo del incendio olvidé las compras cerca de una de la casa en donde los encontré…supongo que…podríamos pedir más o…no lo sé—. Suspiró con cansancio…ese sí que estaba resultando ser un día bastante raro.


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RE: El Canto de la Sirena - (pasado) Priv. Maki y Hyakinthos - por Hyákinthos - 20-09-2025, 05:43 AM

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