Karate a muerte en Torremolinos [Presente absoluto/aventura T2]
#2
Maki parecía buena persona, en su exterior parecía una chica golpeada por el destino y el rechazo a ser feliz autoimpuesto, una apariencia de que el dolor siempre iba con ella, pero lejos de la realidad era una de las mas alegres… siempre que no le tocaban las trompas con llevarle la contraria u obligarle a hacer cosas que no quería. La única forma en que fuera dócil y obediente era con su capitán presente. Pues cuando el estaba, ella no tenia el stress de cuidar que los demás se auto eliminen por actuar como imbéciles. Justo terminaba de fumarse un porro y sentía que el mareo inicial le pegaba en el cuerpo suavemente como una canción de invierno en pleno verano, refrescante liberadora y danzando en su mente con suavidad. Algo revitalizante. Salvo por que sentía que se movía como en tercera persona. Como que ella misma se manejaba a unos metros detrás igual que un títere… se rio como una imbécil cuando vio a una hormiga tratando de llevarse un grano de arroz cocido que se había pegado a una piedra y no podía con él.

Se limpio las lágrimas de la risa y se encamino a reunirse con la mercancía para llevarse las otras mercancías al barco. Pues se preparaban para zarpar al fin de la isla que tanto les había dado en tan poco tiempo, sol necesitaban un poco mas de dinero solo por si acaso.

Compro dos gaseosas para darle una a ella, a Merlot, su amiga de toda la vida de hace como un mes. Se colgó la guitarra por el frente y camino mientras rasgaba un par de nota y cantaba una pequeña nana hecha por su abuela para su madre. Lux Zen´in… le había dado una a su mula de carga y la ignoraba mientras se quejaba de que era mucho trabajo, aunque solo llevaba una mochila con veinte kilos.

Finalmente llegaron, frente al bar en el cual supuestamente tendrían una misión, algo que hacer mientras esperaban para zarpar. —Bien… Merlot, trata de no estorbar demasiado, o por lo menos hazlo donde no te de un espadazo por equivocación vale?... veamos que nos depara el destino… dijeron que eran viejos aventureros.— Se bebió el resto de la gaseosa y la lanzo a la cabeza de un viejo mutante que pasaba por ahí para rebotar y caer directo en el tacho de la basura… cuando el viejo se volteo enojado ella miro arriba como si hubiera caído desde arriba y se encogió de hombros negando con la cabeza… el viejo miro al cielo, se sobo y siguió su camino… ella entre risas abrió la puerta de una patada… y el golpe hizo que crujiera y el barman se hizo el tonto… ya había tenido muestra de su brutalidad y no quería pelear más ni destrozos en el bar. Menos con la lagartija. Todos los demás se fijaron en ella… —QUE?... nunca vieron a una pirata tan hermosa como yo y Merlot?... sigan bebiendo sus orines o les daré el desarrollo de personaje de sus vidas.— Su mirada afilada venció a todos los demás y ambas entraron como reinas del lugar mientras la música del órgano se elevó nuevamente. —Ahí… esos viejos rancios… escuchémoslos a ver que tienen que decir, si no me convence… los robaremos entendiste… y por favor no quiero que llores ni opines… es más… haz como que eres lesbiana y que te pego si hablas… vale?— Maki era algo cruel con María Merlot pero en el fondo de su corazón la amaba y era su diosa. Por ello la elegia para ir con ella a buscar provisiones o para matar a algún rival. Si estaba con ella. estaría segura. Daria la vida por ella.

Maki se sentó junto con los viejos y antes de que hablaran alzo su palma frente a ellos para callarlos… mientras con la mano derecha jugueteaba con el salero sobre la mesa. —Vodka, con jugo de naranja, en dos vasos diferentes, no en uno por favor y unas papitas para ella… los señores no querrán nada por cierto… … … — Maki se adelanto poniendo los codos en la mesa y apoyando la barbilla sobre sus dedos entrelazados… mientras la mesera se alejaba con la orden de Maki —… … … Ahora si… que es aquello que necesitan que estas dos hermosas diosas os ayuden soy toda oídos. Y señor que guapo se ve con esa ropa tan elegante…— Dijo con una voz distinta, mas melosa y seductora, solía ser una persona impredecible y solo faltaba una provocación malintencionada para partirle la cara a cualquiera. Tenia su espada oculta en la guitarra, sus guantes de acero relucientes, el salero en el bolsillo y una daga oculta lista para actuar y no temía usar cualquiera de esos artículos para demostrar que con ella no se jugaba.
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]


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RE: Karate a muerte en Torremolinos [Presente absoluto/aventura T2] - por Maki D. Zen'in - 21-09-2025, 07:33 PM

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