Karate a muerte en Torremolinos [Presente absoluto/aventura T2]
#6
Narrador / María Merlot

…………………………………..

¿Cuántas veces la habían subestimado?
Muchas.
¿Le importaba?
No.

“Hum... solo ella, pero va bien sobrada para este trabajo”

La sonrisa angelical en los labios de María se mantuvo, a pesar del evidente menosprecio de los ancianos… y la verdad, tampoco los culpaba porque ella no era del tipo “bélico”, apenas estaba aprendiendo a defenderse decentemente, gracias a Ashviel y sus compañeros de tripulación. Tenía una daga, y no le daría miedo utilizarla; nunca le había dado temor defenderse o defender a otros, aunque la mayor parte del tiempo terminaba… mal el asunto, sobre todo para ella.

“Ella es María Merlot… la mejor cantante y pistolera, bandolera y señora del mar del sur más malvada que verán, no debería decirlo, pero...”

Maki se encargó de presentarse y de presentarla. Al escuchar la descripción que daba solo pudo parpadear dos veces. ¿Malvada Señora del Mar del Sur? Aún era joven, y no sabía que traería el mañana, quizás si pudiera ser una pirata aterradora. Así que, como no podía hablar, tuvo que gesticular su maldad. Sus orbes ambarinos con las cejas fruncidas y sus labios abiertos dejando ver sus dientes mientras hacía un intento de gruñido “Grrrrrrrrr” para finalizar sacándoles la lengua… en conjunto la escena sólo podía tildarse de adorable.

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“Pintamos la cerca, PERO NO NOS PAGARON”

Los viejos solo se miraron entre ellos y continuaron hablando y hablando, y justo esa parte la hizo indignarse. ¿Cómo que no les pagaron? ¡Que gente tan mala y usurera! Esos viejitos feos intentaban ganarse la vida honradamente y se consiguen con semejante deshonestidad. Esta aventura ya era personal, recuperaría para ellos su pago, que posiblemente iba a su pensión… ¿jubilación? ¿Tanto daba pintar una cerca? ¿Debería intentarlo? Mejor, no divaguemos. Así que solo sonrió y asintió metiéndose otra papita a la boca, grasientas pero adictivas.

“Mmmm… el agua… peligrosa… agujero en la cerca… algo tan básico como saltar una cerca o pasar por debajo suele ser demasiado básico… la mejor idea es el del arroz… sin duda… que dices tu… MM?”


Muerde, cruje, mastica, traga… la celeste miró hacia un lado como si procesará la información, evaluando todas las variables para tomar la decisión más adecuada pero realmente lo que pasaba por su mente era que esas papas con un poco más de sal, menos grasa y algo de orégano… sabrían mejor, no era cocinera pero recordaba el extraordinario sabor de la comida de Rackham, y justo esto no le llegaba ni a los talones. ¿Qué hará para la cena? Esperaba que fueran buenas papitas…

¡CONCENTRATE!

¿Qué pensaba ella? Cualquier opción le daba igual, lo importante era el tiempo de calidad con su Unnie, tal cual recomendó Jensen Valentine. Así que solo asintió levantando su pulgar, no podía hablar, era la expresa instrucción de Maki… y ella la cumpliría hasta el final… o por lo menos lo intentaría. Así que solo pudo poner nuevamente su cara de “mala” y comenzó a reír, aunque su risa sonaba suave y hermosa, y nuevamente la escena solo rayaba en lo… encantador.

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“¿Ella habla?”

Preguntó el anciano llamado Jhon, mirándola con sus ojos llenos de cataratas y sus pellejos cayendo por toda su cara. Ella solo le dedicó una media sonrisa mientras con su diestra hacía el gesto de cerrar sus labios como si de una cremallera se tratara y arrancar el cierre lanzandolo muy lejos. Era su forma de decirle que no hablaba, y no hablaría porque se perdió el cierre.

Dicho y pactado el asunto, ambas mujeres salieron de la cantina, alejándose de los dos ancianos y rumbo al sitio dónde sería la carga del arroz. No sabía si eran ideas suyas, pero pudo jurar que escuchó un par de alientos ser soltados cuando Maki salió… ¡Vaya! Sí que tenía una reputación…
******************************

El cargamento de arroz, ese dato, resultó ser cierto. El grano estaba siendo cargado en tarros grandes, una persona promedio podía entrar fácilmente en ellos. Así que siguiendo las instrucciones de Maki se metió en uno, la escucho entrar en el otro. Al cabo de un rato la carreta donde se infiltraron empezó a moverse… hubiera cantado pero recordó que debía mantenerse callada. Ese espacio reducido la estaba aburriendo, quizás debería dormir la siesta… ¿Qué estaría haciendo Algodón de Azúcar? Pensar en él la hizo sonreír, su conexión era mística y especial… para ella. ¡Un gran sujeto!

Luego de cuanto tiempo, no lo sabía, la carreta se detuvo y sintió cómo movían su tarro, hasta dejarlo con cuidado en el suelo. Las voces y los pasos se alejaron… el silencio reino pero ella no podía hablar… ¿Será que salía? ¿Se quedaba ahí hasta que Maki dijera algo? No, no aguantaba más, así que movió la tapa y sacó la cabeza… ¿Una bodega? ¿Y Maki? Habían varios tarros… ¿Cómo sabría en cual estaría?

— ¿Unnieeeee? — la llamó en un susurro mientras salía del tarro y se acercaba al que tenía más cerca — ¿Unnie estas ahi? Dime algo, cualquier cosa… ¿Blacky te dio la piedra con forma de corazón que recogió del pueblo para ti? Yo también conseguí una, con la cara de Thrym pero no he podido dársela, se me olvida. Unnie… ¿Blacky y tú se van a casar? ¿Puedo ser la que lance las flores? Sabes el otro día… — seguía susurrando al tarro, aunque para cualquier otra persona era más que evidente que no había nadie en este… solo arroz.

De otro tarro salió Maki, modo sigilosa pero enganchandose del borde y cayendose en el proceso… “¿Quién es Blacky? ¿Qué dices? ¡Qué inútil eres! Me he caído porque ...porque.... idota ayúdame a levantarme!” Farfulló con su tono tsundere mientras María iba a ayudarla  — Shhhhhhhhhhhhhhh. Nos van a escuchar… si nos escuchan nos van a encontrar, si nos encuentran… nos van a atacar… si nos atacan… pueden herirnos, y ya te lo dije, a Algodón de Azúcar no le gustará vernos heridas, él nos quiere mucho, a todos… se preocupa en su cálido corazón —  le tendió la mano al tiempo que le recordaba entre susurros que se estaban infiltrando en un lugar y no podían delatarse ellas mismas… hasta eso lo sabía la peliceleste.

Luego del intercambio, se acercaron a la puerta, a ver por las ranuras si alguien venía…  —  ¿Ahora qué, Unnie? — le pregunto casi al oído, eso de susurrar le estaba gustando y mucho…
Karma Fanático: Hyakinthos. 
[Imagen: mmocheja.png]


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RE: Karate a muerte en Torremolinos [Presente absoluto/aventura T2] - por Maria Merlot - 23-09-2025, 04:32 AM

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