{Pasado} Ya no sangro, sello el dolor | Heras
#6
Ella se porta cómo una persona encantadora. Estos momentos me traen una sensación agradable que hace tanto tiempo no percibía. Me acerco al fuego cuando ella lo hace. Escuchar de su vida en el mar me llena de ilusión. mi experiencia hasta el día de hoy no ha sido tan libre, ni tan tranquila. De hecho busco la manera de librarse de ataduras constantemente. 

—Me fascina eso, ya veras que pronto me uniré a esa vida, pronto. Solo estan en el amplio mar es como una sensación fabulosa y libre. A mi me encanta.— Por reflejo propio sin desearlo mis alas se extendieron al emocionarme al igual que mi tono de voz lo deja expresar fácilmente y veo el cielo que está terminando su transición a nocturno y pronto esos destellos blancos se comienzan a dejar ver.. 

¿Magia? Mi expresión es de sorpresa y cuando la veo ya me estaba extendiendo su pipa.  —No me encanta el olor del tabaco, ni el humo ciertamente.— Soy preciso con ella, aunque la agarró con cierto cuidado pues no quiero romperla. Es ese tipo de pipas que lucen muy elegantes, algunas de las mujeres con las que compartí vida pasada usaban pipas como estas y muchas veces me obligaban a fumarla, pero ciertamente tener un cuarto con olor a humo de tabaco me es desagradable. 

Entonces cuando la veo soplar el humo, puedo sentir un olor curioso. No es el típico cigarro con olor a tabaco y alquitrán. Mi cara no está encantada pero es curioso.  —Bueno. Una calada de la pipa de la paz.— Hice uso de la pipa, fumé un poco, y percibí esa sensación amarga, era mucho más amarga de lo usual y se siente como si estuviese atascado ese sabor en la garganta. 

Ruidos para aclarar mi garganta tras respirar y sentir como lo caliente llega hasta mi pecho y vuelve a salir con el humo. Lo exhalé por la nariz, aun soy muy novato en esto de fumar, entiendan que no me encanta. Le extendí la pila de vuelta.  —Sí, ya veo, no es tabaco.— Digo con dificultad antes de toser un poco. Me tapo los labios.  —Lo siento, gracias.—

Tras respirar un poco siento que aquello amargo subió un poco por mi cuello y se sentía un pequeño hormigueo en la parte trasera de la cabeza. Y comencé a olvidar que tendría que regresar y buscar asilo. Olvidé si tenía alguna preocupación y mis hombros comenzaron a relajarse poco a poco cada vez más.  —La escuché un par de veces. Habla sobre el mar. Pero el canto no es mi fuerte.— Expresé sin temor ya que era una canción bonita.

Te veo y tu sonrisa me induce a sonreírle de vuelta.  —Lan Kaije. El placer es mío.— Creo que estoy como muy relajado por lo que no dejo de verte en ningún momento y mi sonrisa es juguetona. Me muerdo el labio inferior, pues mi cabeza está inhibida.  Me acerco un poco más al fuego y a ella. —No si ya verás que cuando esté viajando será en un gran barco y te invitaré a que viajes conmigo.— Estoy seguro en mis palabras, no tengo ningún temor de ello. Ya que si para ser libre el viajar en un barco es lo ideal. Conseguiré uno o alguien con que pueda viajar y no me quiera estafar. 

—Lan, la fuerte, la bella. ¿Te gustaría que te cante la canción?— Me acerco a ella y me pongo de manera de que podamos ver ambos el mar. Comienzo a recitar con mi voz grave y me acerco a ti hasta poner mi mano en tu espalda mientras señalo la infinidad del mar.  —En el canto de las olas, encontré un rumor de luuuz— Hago un ademán hacia lo alto y se ven las típicas aves que abundan en el puerto. —Por un canto de gaviotas, supe que allí estabas tuuú—
Busco tus manos para tomarlas, a pesar de que las mías son más grandes y que mis pulgares caraciciaran el dorso de tus manos. — Despidiendo últimamente, todo lo que sucedió —Dejo de ver tus manos para verte directo a los ojos. —Hoy, saludo mi presente,  y gusto de este dulce adiós —

Cómo si hiciera una especie de obra luego la suelto y camino mientras comienzo a recitar con mi voz grave buscando un tono adecuado miro ahora el mar y extiendo mis alas en su total envergadura. 

—Voy a navegar en tu puerto azul
Quisiera saber de dónde vienesa tuú
Vamos a dejar que el tiempo paaaree
Ver nuestros recuerdos en los mares
Y esta soledaaaad taaan profundaaa...—

Mis pies llegaron a mojarse donde terminan las olas con sólo espuma. Hago una pausa y mientras sigo recitando en el mismo tono voy dando pasos hacia tí. Igual estoy poniendo mucho empeño por alguien que acabo de conocer.


—Que en el canto de las olas
Me quisiera sumergiiiir
Embriagándome en su aroma
Algo nuevo descubriiir—
[...]
—Voy a navegar en tu puerto azul
Quisiera saber de dónde vienesa tuú
Vamos a dejar que el tiempo paaaree
Ver nuestros recuerdos en los mares
Y esta soledaaaad taaan profundaaa...—


Cada vez más cerca busco ver directo tus ojos, que para mí brillan, pero puedo estar siendo engañado por la hoguera. y su fuego. Cada verso estoy ya cada vez más cerca y terminó por dejar mis dos rodillas frente a ti, suficiente para tomar tus manos nuevamente.

—Que me cante el maaar
Un bolero de soledad
Que me cante el mar
Que ando sola, con soledad—

Una pausa pues he terminado mi actuación. No quiero soltarte la mano y siento que mi corazón late acelerado por dedicar este bolero tan precioso. Aun para mi que estoy acostumbrado a la desnudez siento que me abrí más de la cuenta.
  Responder


Mensajes en este tema
RE: {Pasado} Ya no sangro, sello el dolor | Heras - por Heras - 25-09-2025, 04:57 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)