25-09-2025, 04:30 PM
La tipa parecía no ser amiga del imbécil, pero al fin y al cabo contentar a un manojo de ira como Maki era complicado y simple a la vez. Solo no debías incordiarla y si lo hacías, arrepentirte de inmediato, no es que su accidentada apariencia le hubieran hecho de esa forma, siempre fue así. Taimada, vengativa y rencorosa. La otra opción de no tener problemas con ella era correr apenas sentías su perfume, pero eso ya no se podía evitar, los problemas estaban mas cerca que la paz. Sobre todo, porque a pesar de todo ella era amante de las trifulcas tanto o mas que de las canciones de amor.
La estruendosa risa de la chica parecía retumbar por todos lados y aunque la cara de Maki por fuera era todo seriedad por dentro una vena, la de la risa estaba explotando como un artefacto nuclear potentísimo. Apenas pudo disimular que no había sido ella. había colado simplemente por que estaban a una distancia tan larga que una persona normal no tendría esa puntería ni esa fuerza. Parecía divertida, agradable… sinceramente in incordio de mujer. Pero algo le llamaba quizás… podría ser… puaj… amistad?
Le ofreció un paquete de cigarrillos y en ellos estaba el encendedor, miro con vista felina los clavos de ataúd y saco el encendedor… —Descuida, solo tomare uno de ellos. No me gusta aprovecharme de las vagabundas y menos de las prostitutas porque sé que el trabajo escasea por estos días.— Dijo sin pensarlo mucho, no buscaba amistad, pero la etiqueta le obligaba a decirlo y aunque dijo que no se aprovecharía se guardo inconscientemente el paquete de cigarrillos como si fuera de ella, pero también venia el encendedor. —Zen´in… Maki… no diría que es un placer por que básicamente ya me arruino el día este imbécil. pero al parecer solo eres víctima de él también…— Dijo y con la última palabra… asintió con la cabeza y continuo su camino.
Era una mujer extraña impredecible y continuo por la calle no sin mirar con una vista asesina al párroco que se asomaba por la ventana… ella murmuraba algunas maldiciones, pero pronto se olvido del asunto. Fumaba por la calle despreocupada pensando en que cenar, pero mas que anda miro el cigarrillo y sintió que necesitaba algo más… estimulante, fue cuando sintió el aroma… yerba. Su agudo olfato para estas cosas le llevo a un callejón. Ahí tres casi niños fumaban algo… la mente de la muchacha se hizo agua y se mojo los labios… los tres cual de todos mas puberto le miraron y medio escondieron todo… Maki sin decir mas palabras alzo su mano enguantada de hierro y dos bofetones salieron de ella directo a las bruces de los desadaptados. Ambos para los muchachos… extendió su mano a la chica que estallo en lagrimas mudas y puso en su mano dos cigarrillos artesanales… —Largo. Ahora.— Casi nunca hablaba tan poco, pero esta vez no quería gastar mas palabras en chamacos idiotas.
Su rostro codicioso vio detenidamente los cigarrillos cuando se marcharon corriendo los niños de… quince años?... y volteo de pronto hacia atrás… que? Las seguían? su mano danzo detrás, a la daga oculta en su espalda. para acariciar su empuñadura.
La estruendosa risa de la chica parecía retumbar por todos lados y aunque la cara de Maki por fuera era todo seriedad por dentro una vena, la de la risa estaba explotando como un artefacto nuclear potentísimo. Apenas pudo disimular que no había sido ella. había colado simplemente por que estaban a una distancia tan larga que una persona normal no tendría esa puntería ni esa fuerza. Parecía divertida, agradable… sinceramente in incordio de mujer. Pero algo le llamaba quizás… podría ser… puaj… amistad?
Le ofreció un paquete de cigarrillos y en ellos estaba el encendedor, miro con vista felina los clavos de ataúd y saco el encendedor… —Descuida, solo tomare uno de ellos. No me gusta aprovecharme de las vagabundas y menos de las prostitutas porque sé que el trabajo escasea por estos días.— Dijo sin pensarlo mucho, no buscaba amistad, pero la etiqueta le obligaba a decirlo y aunque dijo que no se aprovecharía se guardo inconscientemente el paquete de cigarrillos como si fuera de ella, pero también venia el encendedor. —Zen´in… Maki… no diría que es un placer por que básicamente ya me arruino el día este imbécil. pero al parecer solo eres víctima de él también…— Dijo y con la última palabra… asintió con la cabeza y continuo su camino.
Era una mujer extraña impredecible y continuo por la calle no sin mirar con una vista asesina al párroco que se asomaba por la ventana… ella murmuraba algunas maldiciones, pero pronto se olvido del asunto. Fumaba por la calle despreocupada pensando en que cenar, pero mas que anda miro el cigarrillo y sintió que necesitaba algo más… estimulante, fue cuando sintió el aroma… yerba. Su agudo olfato para estas cosas le llevo a un callejón. Ahí tres casi niños fumaban algo… la mente de la muchacha se hizo agua y se mojo los labios… los tres cual de todos mas puberto le miraron y medio escondieron todo… Maki sin decir mas palabras alzo su mano enguantada de hierro y dos bofetones salieron de ella directo a las bruces de los desadaptados. Ambos para los muchachos… extendió su mano a la chica que estallo en lagrimas mudas y puso en su mano dos cigarrillos artesanales… —Largo. Ahora.— Casi nunca hablaba tan poco, pero esta vez no quería gastar mas palabras en chamacos idiotas.
Su rostro codicioso vio detenidamente los cigarrillos cuando se marcharon corriendo los niños de… quince años?... y volteo de pronto hacia atrás… que? Las seguían? su mano danzo detrás, a la daga oculta en su espalda. para acariciar su empuñadura.

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
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