[EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo
#38

Aunque no pudiera ver cada una de las reacciones que tenían los tres individuos al recibir el lobo uno de mis mejores disparos, podía deleitarme con el color y fluctuaciones de sus espíritus. Incredulidad, confusión, miedo… Podía sentir todas aquellas emociones emanar de las tres auras gracias a mi Haki de Observación y, ¡joder! Simplemente era increíble. El factor psicológico, era una baza fundamental que usar en una guerra pues, quién dominaba las mentes de sus adversarios, era capaz de hacer suyo el campo de batalla. Siendo una mercenaria desde que era una cría, era habitual ver como el enemigo se destrozaba moralmente al ver a una niña participar en un acto bélico. Ver sus caras llenas de dudas, de valores éticos por no querer enfrentarse a una niña, momentos antes de ser asesinados por mí misma, era algo que jamás podría olvidar.

Probablemente, debía estar sonriendo como una psicópata cuando aquel peliblanco emprendió su marcha, volviéndose a transformar en aquella criatura de inmaculado pelaje. Yo, por mi parte, ya estaba preparada con mi siguiente ataque, aunque seguía sin decidirme como plantear mi ofensiva, cambiando mi sonrisa por una expresión más dubitativa. Bajé mi mirada, hacia mis dos manos estando, por un lado, mi mano izquierda aún cerrada y, la derecha, empuñando la daga. Mientras tanto, dentro mi boca, seguía saboreando la bala que me introduje hace escasos momentos. Volví a enfocarme en el lobo, que ya había recorrido varios metros.- La opción más divertida es siempre la que menos se espera el enemigo-bang. - Me dije a mi misma, entreabriendo y cerrando de forma repetida mi siniestra, mientras volvía a enfundar la daga que había agarrado con mi diestra.- Bingo. - Finalmente, me había decantado por una opción y, ahora, sólo quedaba esperar a que estuviera a la distancia idónea para realizar mi movimiento.

Una vez había recorrido unos 38 metros desde el lugar dónde había caído derribado, y encontrándose a unos 54 metros de mi, aproximadamente, abrí mi mano izquierda, depositando lo que iba a utilizar como arma entre el dedo índice y la uña de mi dedo pulgar. Otra vez había dado un salto, aún después de ver cómo había acabado después de haberse expuesto de esa manera.- Iluso. - Sonreí mientras, como si se tratara de una moneda, comencé a lanzar el objeto que iba a cumplir la función de mi arma hacia arriba, una y otra vez, cayendo todas las veces, sobre mi dedo pulgar. Cuando el salto del lobo alcanzó el final de la Avenida, estando a 10 metros de la mansión y, a unos 41 metros de mi, apreté con firmeza mi arma entre mi dedo índice y la uña de mi dedo pulgar para, en ese preciso instante, combinar mi fuerza con los poderes de la Moa Moa, saliendo el objeto despedido a una gran velocidad, como si de un proyectil fuera, terminando por impactar de lleno en la frente del cánido blanco. Lo que le había dañado, tras estamparse con el peliblanco cuadrúpedo, rebotó, perdiendo toda la velocidad que llevaba. Si prestaba la suficiente atención, podría percatarse de que, lo que le había lanzado, no era otra cosa que la chapa de la botella de cerveza que me bebí de camino a Foodvalten.

No obstante, al contrario que la anterior vez, el animal había conseguido aguantar con mayor entereza mi ataque, no viendo involucrado ni su recorrido ni su transformación como usuario Zoan.- Nada mal-bang. - Felicité la voluntad de mi enemigo, pasando a escupir la bala que ya había saboreado lo suficiente para, seguidamente, limpiar las babas que podían quedar en ella y pensar en que arma debía utilizar ahora. Uno de los grandes inconvenientes de que alguien como poseyera tantas armas y formas distintas de matar, era que también resultaba completamente complicado cuál escoger a la hora de atacar. Si a eso le sumabas mi manía por no usar durante un tiempo prolongado una misma arma, me hacía rebanarme la sesera, quizás de más.- Ya está, utilizaré mi otro rifle-bang - Concluí, tras estar un rato prudencial pensando en la mejor opción, llevando mi mano derecha al colgante con forma de rifle de mi collar para arrancarlo de cuajo y, acto seguido, hacerlo crecer en tamaño gracias a los poderes de la Moa Moa no Mi hasta que alcanzó el tamaño normativo de un arma de ese calibre. Sin desactivar mis poderes, retiré el cargador del arma, introduciendo en él la bala que había estado saboreando para, acto seguido, apuntar hacia abajo, siendo ese el momento justo en el que mi presa se introducía dentro de la mansión, pasando a través de una de las ventanas que daba a la planta baja.

Me quedé perpleja, pestañeando varias veces sin apartar la mirada del suelo.- Pues se me ha escapado-bang. - Me crucé de brazos, sin soltar a el rifle de mi mano.- ¿Voy tras él- bang? - Seguía debatiéndome si ir tras un lobo malherido, momento en el que mi tripa rugió.- Encima tengo un hambre, mantener Invasión consume mucha energía. - Deposité mi mirada en mi mochila, a la vez que paraba de suprimir mi aura, liberándola toda de golpe y pasando a ser detectada por todos aquellos que usaran el Kenbunshoku Haki.- Puede que aproveché y me coma la hamburguesa ahora. - Pensé en comer, hasta que un grito lleno de locura captó mi atención.- Creo que puedo dejárselo a los Lobos de Foodvalten. - Musité, pasando a esbozar una sonrisa un tanto siniestra y macabra.- Todavía tengo una presa la mar interesante que cazar-bang. - Focalicé toda mi atención en el que debía ser el líder de los invasores que, por alguna extraña razón, parecía estar lanzando ataques al aire a diestro y siniestro.

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RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - por Ren Wansot - 25-09-2025, 07:00 PM

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