26-09-2025, 03:47 AM
-Te agradezco tu infinita preocupación por mi carrera profesional, si la piratería no me funciona, ya se que puedo hacerme o puta o vagabunda.-Apenas logro contener la risilla por ello, alzando ambas cejas. Vamos, hay que admitir que la mujer tiene una forma de ver la vida increíble, porque entre mis cicatrices, mis pintas y los tatuajes, debería de ser una puta con unos clientes muy concretos.
-Si, bueno, digamos que al hombre no le agradan demasiado las mujeres que no se limitan a rezar y a cocinar.- Y yo no te puedo unir dos palabras de una oración por mucho que quiera, y como me acerque a una cocina seguramente explote algo en llamas.
Alce ambas cejas con curiosidad al ver que los ojos de Maki se iluminaban de pronto, como un perrillo que ha podido seguir el aroma de un buen trozo de carne. Con el cigarro en los labios la seguí sin poder evitarlo, apoyándome en la pared, cruzada de brazos disfruta del bizarro espectáculo.
La verdad es que se nota que los chicos no tienen nada que hacer contra ella, y eso me saca una sonrisa ladeada, traviesa.-Cariño, sin duda sabes como impartir educación en los adolescentes, me gusta tu estilo.- Después de todo le había bastado dos ostias, una mirada y dos palabras para dejarles claro que ella mandaba allí.
A medida que la acompaño caminando, la miro de reojo, puedo ver su gesto llevándose la mano a la espalda, mientras yo miro al frente.-¿De verdad hay gente tan estúpida o que aprecia tan poco su vida?-Me gustaría que fuera una pregunta retórica, la verdad, pero hay que ser idiota como para ponerte a seguir a una mujer que ha limpiado el callejón de dos ostias, la verdad.
Y vamos, que puede que yo no haya levantado una mano, pero se de sobra que no es que tenga pinta de ser una de las monjas de la iglesia que acabamos de dejar atrás.
-¿Quieres ir por ellos o esperamos a que metan la pata?-Le pregunto con calma, después de todo, como vamos caminando lado a lado, se de sobra que no pueden escachar que es lo que hablamos entre nosotras. Joder, que no es que nos estén persiguiendo profesionales exactamente, que yo se de sobra que yo no soy sutil, pero ellos son el próximo nivel.
Tal vez si que tienen un deseo de muerte.
-Si, bueno, digamos que al hombre no le agradan demasiado las mujeres que no se limitan a rezar y a cocinar.- Y yo no te puedo unir dos palabras de una oración por mucho que quiera, y como me acerque a una cocina seguramente explote algo en llamas.
Alce ambas cejas con curiosidad al ver que los ojos de Maki se iluminaban de pronto, como un perrillo que ha podido seguir el aroma de un buen trozo de carne. Con el cigarro en los labios la seguí sin poder evitarlo, apoyándome en la pared, cruzada de brazos disfruta del bizarro espectáculo.
La verdad es que se nota que los chicos no tienen nada que hacer contra ella, y eso me saca una sonrisa ladeada, traviesa.-Cariño, sin duda sabes como impartir educación en los adolescentes, me gusta tu estilo.- Después de todo le había bastado dos ostias, una mirada y dos palabras para dejarles claro que ella mandaba allí.
A medida que la acompaño caminando, la miro de reojo, puedo ver su gesto llevándose la mano a la espalda, mientras yo miro al frente.-¿De verdad hay gente tan estúpida o que aprecia tan poco su vida?-Me gustaría que fuera una pregunta retórica, la verdad, pero hay que ser idiota como para ponerte a seguir a una mujer que ha limpiado el callejón de dos ostias, la verdad.
Y vamos, que puede que yo no haya levantado una mano, pero se de sobra que no es que tenga pinta de ser una de las monjas de la iglesia que acabamos de dejar atrás.
-¿Quieres ir por ellos o esperamos a que metan la pata?-Le pregunto con calma, después de todo, como vamos caminando lado a lado, se de sobra que no pueden escachar que es lo que hablamos entre nosotras. Joder, que no es que nos estén persiguiendo profesionales exactamente, que yo se de sobra que yo no soy sutil, pero ellos son el próximo nivel.
Tal vez si que tienen un deseo de muerte.
