27-09-2025, 12:08 PM
El joven arquero tiene una enorme cantidad de paciencia, una educación previa a la marina que le prepara para situaciones delicadas y complicadas, donde la brusquedad es el enemigo y la sutileza y paciencia son la clave. No viene de una familia muy dada a resolver conflictos mediante el diálogo y la diplomacia, tampoco se metían en conflictos con tanta frecuencia, eran cazadores y cada uno respetaba el territorio y el horario de los demás, dejando siempre suficientes animales para que todos tuvieran su parte sin dañar el equilibrio natural del entorno. Sus palabras y gestos calmados logran que el gigante empiece a entender lo que pretende y la razón de que estén ellos allí, y parece que lo está logrando, aunque la casa parece estar a punto de caer mientras Stroud se encarga de que unos reclutas organicen un perímetro con los civiles alejados. Sin embargo, eso no basta, sus gritos son molestos y para alguien en estrés y confundido como el gigante puede ser devastador.
Imai por su parte se une a la conversación tras la confusión del gigante aumentar por los gritos de la gente, con su característica brusquedad a la hora de hablar, pero completamente llena de una lógica que hasta un niño sería capaz de entender. Por el momento todo parece ir bien, el gigante se está intentando mover para salir de allí y obedecer lo que le dicen Bertram y demás, pero parece que el destino está empeñado en hacer que las cosas se compliquen, pues cuando Pixie trata de salir su peso rompe el suelo ya dañado y provoca que una viga caiga al suelo de forma muy estruendosa haciendo que vuelvan los gritos y el gigante se vuelva a poner nervioso. El sargento suspira y se rasca la cabeza mirando el entorno, a los civiles en el perímetro, a sus compañeros y al gigante, tiene que haber una forma de salir de ese embrollo sin dañar a nadie, el gigante no es un criminal, simplemente es como un niño con buenas intenciones que no se ha dado cuenta de lo que pasa.
Con sus ojos acostumbrados a buscar detalles el pelirrojo ve algo que le molesta y es que vuelve a haber un indicio de incendio, lo cual complica más las cosas pues de no contenerlo la casa no aguantará y si eso pasa va a ser más complicado sacar al gigante tranquilamente. Bertram toma aire y dice -Stroud necesito que vuelvas al sótano, el viento que se cuela por los huecos ha revivido las brasas, es necesario apagar por completo el incendio de inmediato, no podemos permitirnos que se extienda por más tiempo sir.-
Tras eso se gira a uno de los reclutas y dice lo suficientemente bajo para que Pixie no le escuche -Necesito que el área se quede lo más vacía y silenciosa posible, buscad que los vecinos se mantengan en silencio o aumentar el tamaño del perímetro, pero es indispensable que el gigante deje de escuchar sus gritos y su pánico, en su estado eso solo complica las cosas. Por ahora estamos logrando que se mueva por voluntad propia y se dé cuenta de que no somos enemigos, si se pone más nervioso no puedo asegurar que eso pase sir.-
Ahora su mirada se vuelve hacia Imai y el gigante y dice -Oye Imai, ¿hasta qué peso puedes mover? Tenemos que buscar alternativas para todas las situaciones posibles. Disculpame no me había presentado, mi nombre es Bertram y quiero ayudarte a poder ser un buen cocinero y un buen panadero, para ello es que estoy aquí, dispuesto a ayudarte a conseguir una cocina tuya, donde nadie pueda echarte y donde podrás dar de comer a mucha gente sin miedo a que la gente se moleste. Incluso te prometo que iré a comer tu comida cuando tenga tiempo. Por ahora intenta quedarte quieto y cuando te lo indiquemos moverte despacio y con cuidado, no queremos que te hagas daño, sir.-
Imai por su parte se une a la conversación tras la confusión del gigante aumentar por los gritos de la gente, con su característica brusquedad a la hora de hablar, pero completamente llena de una lógica que hasta un niño sería capaz de entender. Por el momento todo parece ir bien, el gigante se está intentando mover para salir de allí y obedecer lo que le dicen Bertram y demás, pero parece que el destino está empeñado en hacer que las cosas se compliquen, pues cuando Pixie trata de salir su peso rompe el suelo ya dañado y provoca que una viga caiga al suelo de forma muy estruendosa haciendo que vuelvan los gritos y el gigante se vuelva a poner nervioso. El sargento suspira y se rasca la cabeza mirando el entorno, a los civiles en el perímetro, a sus compañeros y al gigante, tiene que haber una forma de salir de ese embrollo sin dañar a nadie, el gigante no es un criminal, simplemente es como un niño con buenas intenciones que no se ha dado cuenta de lo que pasa.
Con sus ojos acostumbrados a buscar detalles el pelirrojo ve algo que le molesta y es que vuelve a haber un indicio de incendio, lo cual complica más las cosas pues de no contenerlo la casa no aguantará y si eso pasa va a ser más complicado sacar al gigante tranquilamente. Bertram toma aire y dice -Stroud necesito que vuelvas al sótano, el viento que se cuela por los huecos ha revivido las brasas, es necesario apagar por completo el incendio de inmediato, no podemos permitirnos que se extienda por más tiempo sir.-
Tras eso se gira a uno de los reclutas y dice lo suficientemente bajo para que Pixie no le escuche -Necesito que el área se quede lo más vacía y silenciosa posible, buscad que los vecinos se mantengan en silencio o aumentar el tamaño del perímetro, pero es indispensable que el gigante deje de escuchar sus gritos y su pánico, en su estado eso solo complica las cosas. Por ahora estamos logrando que se mueva por voluntad propia y se dé cuenta de que no somos enemigos, si se pone más nervioso no puedo asegurar que eso pase sir.-
Ahora su mirada se vuelve hacia Imai y el gigante y dice -Oye Imai, ¿hasta qué peso puedes mover? Tenemos que buscar alternativas para todas las situaciones posibles. Disculpame no me había presentado, mi nombre es Bertram y quiero ayudarte a poder ser un buen cocinero y un buen panadero, para ello es que estoy aquí, dispuesto a ayudarte a conseguir una cocina tuya, donde nadie pueda echarte y donde podrás dar de comer a mucha gente sin miedo a que la gente se moleste. Incluso te prometo que iré a comer tu comida cuando tenga tiempo. Por ahora intenta quedarte quieto y cuando te lo indiquemos moverte despacio y con cuidado, no queremos que te hagas daño, sir.-
