[T3 - Presente Relativo] Protegiendo al Mundo de la Desvastacion
#8
Los chillidos de aquellas alimañas se mezclaban con el ruido de la tormenta. Decenas de cuerpos pequeños y plumosos se lanzaban encima de Ubbe como una manada viva de garras y colmillos. Ubbe sintió cómo le desgarraban la piel de los muslos, cómo trepaban a su torso y espalda clavándose como ganchos de hierro.
—¡Joder… jodidas ratas con plumas! —escupió con rabia, notando la sangre mezclarse con el agua de lluvia que le chorreaba por el rostro.
Flexionó las piernas y se dejó caer hacia atrás con toda su masa. El impacto fue como un trueno: los pequeños huesos de sus enemigos crujieron al instante bajo su espalda, decenas de chillidos se ahogaron a la vez, y el barro explotó en todas direcciones. Varias de las criaturas que habían trepado por su torso quedaron reducidas a un conjunto de plumas y vísceras, estampadas contra el suelo bajo los casi cuatro metros de pura brutalidad del Buccaneer.

Sin perder tiempo, Ubbe se revolvió con violencia, mientras se ponía nuevamente en pie, iba arrancando con las manos a los que todavía seguían clavados en su piel. Apretaba con los dedos como si fueran uvas, lanzándolos contra piedras o estrellándolos unos con otros. Cada choque levantaba una nube de plumas empapadas de sangre, que se pegaban a su piel ya de por sí cubierta de barro.
—¡Vamos, hijos de perra! ¡A ver si podéis conmigo! —rugió, mientras estampaba a uno contra el tronco de un árbol cercano, partiéndolo como un muñeco de trapo.

Otros veinte se aferraban todavía a sus piernas, mordiendo tobillos y pantorrillas. Ubbe gruñó, alzó el pie y lo descargó con toda su fuerza contra el suelo, aplastando a varios de ellos en un solo movimiento. Los sintió estallar bajo su bota como frutas maduras. Acto seguido, giró sobre sí mismo para sacudirse a los que aún se le colgaban, arrancándolos a manotazos y lanzándolos lejos, como si fueran proyectiles de carne.
Su respiración se aceleraba, pero no era cansancio: era furia. Con un gesto brutal, agarró a dos de los pequeños dinosaurios de las patas traseras y, blandiéndolos como si fueran mazas improvisadas, comenzó a golpear con ellos a los que le rodeaban. El sonido húmedo de carne contra carne, seguido de chillidos ahogados, era lo único que oía Ubbe en esos momentos. En apenas segundos, los que usaba como armas quedaron reducidos a cadáveres blandos en sus manos, que lanzó sin miramientos contra los que intentaban abalanzarse de nuevo.
El suelo a su alrededor era un lodazal de plumas, sangre y cuerpos aplastados. Cada paso que daba levantaba un chapoteo rojo, cada movimiento suyo era devastador. Aunque las garras habían dejado decenas de cortes por su torso y brazos, y la sangre se mezclase con la lluvia, Ubbe mantenía el pecho erguido, los músculos tensos, la mirada encendida por pura rabia.

—¡NO SOIS MÁS QUE INSECTOS! —bramó, arrancándose a otro del hombro para partirlo en dos con las manos desnudas.
Uno de los pequeños intentó treparle al cuello desde la espalda, clavando sus garras en el costado. Ubbe lo dejó avanzar hasta que notó su hocico a la altura de la oreja, entonces lo agarró del cuello con una mano y lo estampó contra el suelo de cabeza. El crujido fue seco, definitivo.
Uno tras otro fueron cayendo, hasta que alrededor del Buccaneer apenas quedaban cuerpos destrozados flotando en charcos de barro y sangre. Ubbe se quedó quieto un instante, respirando con fuerza, la piel cubierta de arañazos y cortes, pero todavía firme, todavía desafiante. Sus gafas, milagrosamente, seguían en su sitio, resbalando un poco por el agua pero intactas.
- Putos bichos, que por culo han dado... 

En ese momento se percató de que al melenas también lo habían asaltado, se trataban de dos grupos de esos bichos peludos, uno había ido a por Sigurd mientras el otro era el que había destruido Ubbe. Cuando Ubbe se acercó a Sigurd para ver como le iba, un fuerte rugido sonó en la lejanía, encendiendo la llama que portaba Ubbe dentro, si ese era el bicho más grande de por aquí, no se iba a quedar con las ganas de darle una paliza. 

Info
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 4164 - 250 = 3914
Energia: 2701 - 500 = 2201
Espiritu: 585 + 0 = 585


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RE: [T3 - Presente Relativo] Protegiendo al Mundo de la Desvastacion - por Ubbe - 28-09-2025, 03:23 PM

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